Limpiaron el camino a Colonia Suiza
La iniciativa fue de un grupo de vecinos
Alfredo Leiva
Los voluntarios sacaron desde escombros hasta lavarropas y heladeras.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Un grupo de vecinos se reunió ayer a pesar del mal tiempo para levantar la enorme cantidad de residuos de todo tipo acumulados en un basural clandestino sobre la ruta provincial 79, que conduce a Colonia Suiza. Los voluntarios recibieron apoyo del municipio, del Ejército (que es titular de esas tierras) y de algunas firmas privadas que aportaron insumos. Además de plásticos, alambres y escombros, en el lugar había heladeras y lavarropas en desuso, sillones viejos, neumáticos y hasta carrocerías de autos, desparramados en medio de la abundante vegetación. La desaprensión de quienes se deshicieron allí de sus residuos llama la atención desde hace largo tiempo a quienes recorren el camino enripiado que bordea los barrios Pájaro Azul y Casa de Piedra. Pero en el mejor de los casos todo quedaba en la queja indignada, hasta que Gonzalo Gattás y su novia Carolina decidieron hacer algo para revertir ese cuadro y formularon una amplia convocatoria pública para destinar algunas horas del sábado a limpiar el basural. El clima colaboró poco porque la lluvia casi no dio respiro durante toda la jornada. Pero aun así alrededor de 25 personas (incluidos algunos efectivos del Ejército) trabajaron sin descanso hasta retirar gran cantidad de desperdicios. Algunos trastos debieron ser trasladados a pulso entre varias personas para acercarlos hasta los camiones. Gattás se mostró conforme con la repercusión lograda y tanto él como los demás voluntarios manifestaron su deseo de que el lugar reciba en adelante un mejor cuidado. El municipio les prometió colocar cartelería de advertencia. También entregó barbijos y bolsas y dispuso dos camiones volcadores para trasladar la basura hasta el vertedero. El Ejército a su vez aportó dos Unimog y alguna carretilla, además de personal. El problema de los basurales clandestinos se agravó en el último tiempo, desde que el municipio comenzó a cobrar una tasa de 36 pesos para cualquier descarga particular en el vertedero habilitado. Decisión que no estuvo acompañada de ningún diagrama especial de control. También influyeron las falencias del sistema de recolección, que en el último año sufrió varias interrupciones debido al mal estado de los camiones compactadores. Gattás dijo que recibieron llamados de otros barrios como Las Victorias, El Cóndor y Ñirihuau, donde existen problemas similares. En su opinión, la solución sería que el municipio coordine en adelante operativos como los de ayer y además implemente y difunda un cronograma para recibir en volquetes -por ejemplo con frecuencia mensual- la basura de gran tamaño que no puede ser canalizada a través de la recolección domiciliaria.
Alfredo Leiva
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora