Llamativos contactos por el negocio de los casinos rionegrinos

Hubo una reunión entre el dueño de los casinos y el titular de Lotería. Ambos son investigados por la revelación de las coimas. Ferrari buscaría salir del negocio, aunque manteniendo el dominio de las tragamonedas. Según Irigoyen, Ferrari le dijo que negocia con sus socios, los Giovinazzo, quienes tienen pruebas en su contra y con los que mantiene un litigio judicial. Se presume que todo apunta a destruir tales pruebas.

Miguel Irigoyen: «El escándalo mediático demoró los trámites de rescisión».
Llamativas reuniones se producen en torno del negocio de los casinos. El empresario Carlos «Cacho» Ferrari -acompañado de un abogado del estudio de Cúneo Libarona- se reunió recientemente en Viedma con el titular de Lotería, Miguel Irigoyen. El primero fue quien se ufanó de haber pagado una coima de un millón de pesos para «arreglar» años atrás la licitación de los casinos y de colaborar para que funcionarios puedan cobrar dineros indebidos de otra firma. El segundo está siendo investigado por estas graves revelaciones.

Días atrás, Irigoyen aseguró ante el bloque de diputados radicales que rescindirá las concesiones de los casinos El Cóndor-Viedma, Cipolletti y Las Grutas, que explota la firma de Ferrari. Ahora, en diálogo con «Río Negro», Irigoyen confirmó su decisión pero supeditó la determinación final de Lotería a la opinión de Economía y la resolución de Fiscalía de Estado.

Pero la rescisión no es la única opción que se analiza. Ferrari -según se supo en Viedma- estaría negociando una salida del negocio de los casinos, aunque manteniendo el dominio de las tragamonedas en Río Negro.

Esa cuestión habría sido el tema central que reunió a Ferrari con Irigoyen, que estuvo acompañado por el asesor legal, Gonzalo Sanz. Formalmente, la rescisión exigiría la convocatoria a la concesionaria de Bariloche -Casinos del Sur- que tiene prioridad si fracasan aquellas concesiones. En una entrevista anterior, el interventor de Lotería comentó que Casinos del Sur había mostrado interés en aceptar ese desafío. Sin embargo, el gerente de las salas de juego de Bariloche, José María Serpa, dijo ayer a este diario desconocer que exista intención de su firma de quedarse con las salas de juego de Ferrari. «Ni en forma oficial ni extraoficial se me ha comunicado que nuestra empresa vaya a hacerse cargo», señaló.

Sobre sus últimas reuniones, Irigoyen explicó que le ratificó a Ferrari las intimaciones por incumplimientos. No obstante, comentó que el empresario admitió estar «solucionando los problemas con su socio» (Giovinazzo).

Los movimientos de Ferrari estarían orientados en esa dirección. Según trascendió, se estaría planteado una cesión de venta de acciones de Casinos de Río Negro en favor de Giovinazzo, con quien están enfrentados en un conflicto judicial por las máquinas tragamonedas.

A fin del año pasado, en la Justicia rionegrina recayó una denuncia de la firma Giovinazzo -Pradión SA- contra Ferrari por la presunta retención indebida de tragamonedas. Ambos se habían asociado en ese negocio pero, ante la aparente falta de pago, aquél fue a la Justicia reclamando la devolución de las máquinas que sostiene fueron entregadas en calidad de préstamo a Ferrari. Este, a su vez, se negó a la entrega y argumentó haberlas comprado. En el marco de esa causa la Justicia ordenó el secuestro de 70 máquinas -50 en Viedma y las restantes en Cipolletti- con la prohibición de utilizarlas. Pero, como informó este diario, las tragamonedas desaparecieron varias semanas. Esa información generó otra causa por desobediencia judicial contra el ex gerente del casino de Viedma donde debían permanecer custodiadas las tragamonedas secuestradas, Hugo Arbanás.

Mientras tanto, un reciente peritaje -cuya ampliación pidió la defensa de Giovinazzo- señaló no está probado que fueron prestadas por lo que debe suponerse que fueron vendidas.

Tanto Ferrari como Giovinazzo fueron citados para mañana por el juez penal Jorge Bustamante para declarar en explicativas el primero y testimonial el segundo. La citación de ambos para el mismo día no sería casual. Se trataría de dilucidar posibles contradicciones entre ambos. Lo cierto es que al margen de esa puja judicial, Ferrari ha dejado al descubierto a través de Irigoyen que «negocia con los Giovinazzo». Aunque, desde esta última empresa se dijo a «Río Negro» que hubo una sola reunión con Ferrari, en la que no se planteó ningún proyecto de acuerdo. «No hay previstas otras reuniones», se agregó.

En tanto, fuentes judiciales advirtieron que el grupo Giovinazzo se demora a prestar testimonio en la causa que investiga irregularidades en la concesión de los casinos. No fueron tampoco a la citación realizada en Buenos Aires por el juez Bustamante y la fiscal Daniela Zágari. Según trascendió, los Giovinazzo serían uno de los testigos de los dichos de Ferrari cuando se ufanó del pago de un millón de pesos a funcionarios de Río Negro para lograr las concesiones de los casinos.

En Viedma, Ferrari se reunió además con directivos y abogados de Tecno Acción. El representante legal de esta empresa, Juan Carlos Chirinos, admitió ese encuentro. «Sólo se trató de una reunión para intercambiar opiniones», sostuvo. Tecno Acción aparece en la causa de Lotería como la firma que giró cheques que fueron cobrados por Ferrari o por empleados de su empresa, que luego se habrían derivados a funcionarios de Río Negro en calidad de coimas.

Llaman la atención estos encuentros en el momento en que la Justicia investiga a dos personajes centrales como Ferrari e Irigoyen. Pese al cúmulo de pruebas proporcionadas por la investigación de este diario, no es de descartar que estos contactos -que incluyen la revelación de un intento de acuerdo con los Giovinazzo- tengan por objeto negociar una transferencia para que todo quede como estaba (y en la que no exista la mínima posibilidad de readjudicar los casinos en las mejores condiciones, es decir mediante llamado a licitación). Pero, más grave aún, buscarían destruir las pruebas que Giovinazzo tiene en contra de Irigoyen y de Ferrari. (AV)

Irigoyen: «Nada que negociar»

– Irigoyen, ¿se reunió usted con Carlos Ferrari para negociar la rescisión del convenio de los casinos?

– Sí, pero no hay nada que negociar. La reunión fue para la intimación de los términos de los contratos porque se mantienen los incumplimientos. Se lo notificó de los plazos.

– ¿Cuándo será la rescisión?

– Falta la opinión de Economía y Fiscalía de Estado, que no pudo contestar porque quiere el expediente original pero la Justicia se lo llevó y ahora se lo pide. Se pasaron los tiempos y hay que terminar con esta cuestión. Hay que tomar medidas porque no hay respuestas concretas de Ferrari, siguen las demoras con el canon, hasta hace una semana adeudaba 460.000 pesos (tres meses) porque no hay aporte genuino sino que sólo deja lo producido por los tragamonedas. La obra de Las Grutas está parada. Se demoraron los trámites de la rescisión por el escandalo mediático. Pero yo no puedo quedarme quieto con esta cuestión.

– ¿Cómo puede adjudicar esta demora a las denuncias por investigación? Los incumplimientos son de vieja data. Cuando lo vinimos a ver hace dos meses hablábamos de los mismos incumplimientos.

– Sí… Pero también le dije que ese era el momento, pues se estaba incumpliendo con los tres meses adeudados que exige el contrato. Había cheques devueltos…

– ¿Cuándo se resolverá esto?

– Fiscalía es la que tiene resolver. Voy hablar esta semana con el ministro de Economía (José Luis Rodríguez) y volveré sobre el tema con el gobernador (Pablo) Verani…

– ¿Cual es su decisión o opinión?

– Creo que se debe rescindir el contrato.

– ¿Qué dijo Ferrari en la reunión?

– Ferrari contestó que está intentando ponerse al día y que está negociando sus problemas con sus socios (Giovinazzo), previendo terminar las obras programadas en Las Grutas para fin de año… (AV)


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