Los Borgia, una familia muy normal
Hoy, con un capítulo doble, I.Sat estrena “Los Borgia”, una serie creada por Neil Jordan que muestra la historia y la leyenda de una de las familias más temidas en el Renacimiento.
“La grandeza de los crímenes, borrará la vergüenza de haberlos cometido”, escribió Nicolás Maquiavelo en “El príncipe”. La frase se apega a la leyenda de los Borgia, la familia que acumuló poder desde la Iglesia Católica y que quedó envuelta en un aura negra de violencia, veneno, incesto y sangre con el paso de los siglos. Sin querer ser un estudio histórico minucioso, el domingo I.Sat, a las 22, emitirá el primer capítulo de “Los Borgia”, la superproducción televisiva que aborda los tiempos de gloria y la decadencia de esta familia que consolidó su poder desde el trono de San Pedro. La serie, de nueve episodios en su primera temporada, fue guionada, dirigida y producida ejecutivamente por Neil Jordan (ganador del Oscar por “El juego de las lágrimas”), quien investigó a los pintores del Renacimiento y llenó con sus luces y sombras la pantalla en esta producción, no sólo en la exquisita presentación, sino también en la mayoría de sus secuencias y encuadres. Con esta coproducción entre Irlanda, Hungría y Canadá la señal de cable Showtime continúo el exitoso camino que comenzó “The Tudors”, que contó la historia de Enrique VIII durante cuadro temporadas y que conjuga un poco de historia con entretenimiento de calidad. El relato comienza cuando la endeble salud de Inocencio VIII desata en Roma una encarnizada lucha por la sucesión del trono papal. Entre los candidatos estaba Rodrigo Borgia, quien no temió hacer todo lo que fuera necesario para convertirse en papa, el segundo de su dinastía, a pesar de la oposición de cardenales poderosos a los que neutralizó de diferentes formas. Jeremy Irons interpreta a Rodrigo, quien investido como Sumo Pontífice tomó el nombre de Alejandro VI. Estar tranquilo en la Santa Sede no era su objetivo, concentrar el poder en él mismo y en sus herederos sí. Para esto fueron fundamentales sus hijos, quienes obedecían sus órdenes sin demasiados cuestionamientos, aunque éstas afectaran su vida sentimental. Nacidos de su unión clandestina, aunque totalmente pública, con la cortesana Vanozza dei Gattanei, César (François Arnaud), Juan (David Oakes) y Godofredo, sus hijos varones, y Lucrezia (Holliday Grainger), su bella hija fueron peones en su juego de poder y sellaron alianzas con sus matrimonios. El apellido Borgia fue sinónimo de escándalo y violencia por siglos, pero sólo era una familia más dentro el universo de los poderosos italianos renacentistas, como los Medici y los Sforza, que tuvieron que ir adaptándose y sin perder su influencia en una Italia desmembrada, de la que fue testigo Nicolás Maquiavelo, el diplomático florentino que para su célebre “príncipe” observó y se inspiró en el comportamiento político de César Borgia, el real no el de la leyenda.
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