Los contagiados en Allen “no están graves”
La mayoría son enfermeras que tenían contacto con pacientes de Covid-19. La intendenta pidió respetar la cuarentena.

La intendenta de Allen, Liliana Martín, informó que los contagiados en la ciudad por coronavirus no están graves y permanecen internados. Hasta el cierre de esta edición los casos confirmados eran cinco y la situación ha generado mucha alarma entre los vecinos.
La mandataria señaló que la mayoría que contrajo el virus se desempeña el área de salud y que tenían contacto con pacientes de Covid-19.
Se trata de tres enfermeras que trabajan en un sanatorio de Cipolletti, otro en una clínica de Neuquén y el quinto que es esposo de una de las contagiadas.
“Están estables, el único que está un poco más complicado es la pareja de la enfermera porque tiene una enfermedad previa y eso afecta su situación pero ninguno está con respirador”, aclaró la mandataria.
El empleado de salud está internado es el hospital López Lima de Roca y los demás en el hospital Ernesto Accame de Allen, detalló.
Martín señaló que muchos vecinos no cumplen el aislamiento obligatorio y siguen circulando en la calle a pesar de las restricciones.
“La cuarentena viene complicada como en muchos lugares, la gente no asume su responsabilidad, nos cuesta en las colas de los bancos y durante el resto del día”, expresó.
La jefa comunal le pidió a la población que no entre en pánico. ”Que sepan que los casos que tenemos derivaron de personas que trabajan en salud”, dijo. Sin embargo remarcó a los vecinos que tengan cuidado porque “no sabemos si puede haber o no circulación local del virus”.
“El único remedio para protegernos es el aislamiento, y si tenemos que salir es con tapaboca y respetando el distanciamiento necesario”, manifestó. En Allen hace días se notan violaciones a la cuarentena obligatoria. El domingo 5 el párroco Héctor Gambino celebró una misa en el iglesia católica Santa Catalina.
La reunión fue transmitida por un medio local a través de Facebook y concurrieron vecinos. Martín aclaró que la misa no estaba autorizada porque nunca se suele pedir un permiso para estas actividades. “El cura pidió disculpas porque sin bien no era una misa abierta entiende que cometió un error al no cerrar con llave la puerta del templo y la gente empezó a entrar”, explicó.
Señaló que las últimas reuniones se han realizado a puertas cerradas. “Estamos controlando en Allen y no hay eventos religiosos”, remarcó la mandataria.