Los límites del kirchnerismo

Por Redacción

El domingo, los esfuerzos oficialistas por instalar la idea de que ya estaba asegurado el triunfo de la dupla Daniel Scioli-Carlos Zannini en la contienda presidencial chocaron contra el escaso interés en permitirlo de muchos votantes, en especial de aquellos que viven en los centros urbanos más significantes del país. Desde el punto de vista de los estrategas kirchneristas, los resultados de casi todas las diversas elecciones que se celebraron el “superdomingo”, como lo calificarían los norteamericanos, fueron decididamente peores de lo que habían previsto las encuestas de opinión. En la Capital Federal, el kirchnerista de La Cámpora, Mariano Recalde, se vio eliminado de la carrera, dejando al peronismo fuera del balotaje por primera vez en muchos años. En Córdoba se impuso Juan Schiaretti, quien contaba con el aval del peronista más hostil al kirchnerismo, José Manuel de la Sota, por un margen relativamente estrecho sobre el radical macrista Oscar Aguad, mientras que en la interna que se celebró en La Pampa ganó otro peronista antikirchnerista, Carlos Verna. Así, pues, Scioli, Zannini y la presidenta Cristina Fernández de Kirchner tuvieron que conformarse con la gobernación de La Rioja, una provincia de importancia electoral limitada, aunque también procuraron apropiarse de la victoria contundente del “no” en el referéndum griego ya que, a su entender, mostró que los deudores, es decir, ellos mismos, siempre tienen razón. Por pesar tanto la provincia de Buenos Aires –mejor dicho, el conurbano bonaerense– en las elecciones nacionales, aun cuando Scioli perdiera en buena parte del resto del país, podría alcanzar la presidencia con tal que el voto opositor se viera repartido entre Mauricio Macri, Sergio Massa y Margarita Stolbizer. Felizmente para el gobernador, aún parece poco probable que los contrarios a “la polarización” opten por abandonar sus respectivas candidaturas. Con todo, el exmotonauta no puede sino entender que era poco realista el triunfalismo que el kirchnerismo intentó generar en los días que siguieron a la decisión de Cristina de obligarlo a dejarse acompañar por Zannini. Para conseguir el apoyo del gobierno y por lo tanto disponer de los fondos públicos que invierte en propaganda política, Scioli tuvo que exagerar su adhesión al “modelo” populista, lo que lo hizo correr el riesgo de alarmar a los independientes e indecisos que habían visto en él una alternativa al agreste estilo K, razón por la que durante años pudo mantener muy alto un nivel de popularidad que motivaba el rencor de Cristina y sus colaboradores y que, andando el tiempo, los forzó a resignarse a darle su respaldo. Últimamente, Scioli ha tratado de alejarse un poco de los ultras al elogiar a Carlos Menem manifestándole su “respeto” y “cariño”, pasando por alto de tal modo el desprecio kirchnerista por el expresidente “neoliberal” que, según los ideólogos del oficialismo, fue el gran responsable de casi todos los problemas del país. Mucho dependerá de la evolución de la economía nacional en los meses que nos separan de las elecciones presidenciales. De mantenerse la sensación de que no hay motivos concretos para temer que todo se venga abajo, como desde hace años están pronosticando los pesimistas, el apoyo de amplios sectores del electorado bonaerense podría resultar suficiente como para permitirle a Scioli triunfar a pesar del descontento evidente de los votantes del interior del país. De agravarse la situación económica, empero, el clima electoral, el que en la actualidad sigue siendo levemente favorable al oficialismo, podría modificarse con rapidez. Si bien sería demasiado sencillo suponer que es una cuestión de elegir entre “cambio” y “continuidad”, para que la mayoría opte por arriesgarse, tendría que sentir que sería peor que inútil intentar prolongar la vida del “modelo”. Puesto que muchos prefieren aferrarse al statu quo que, por precario que sea en opinión de los economistas “ortodoxos”, les parece menos alarmante que el espectro de una etapa de ajustes fuertes que, según los kirchneristas, es lo que tienen en mente Macri y otros opositores, Scioli y Zannini aún llevan cierta ventaja aunque, a juzgar por los resultados de las elecciones que se han celebrado hasta ahora, propende a disminuir.

Fundado el 1º de mayo de 1912 por Fernando Emilio Rajneri Registro de la Propiedad Intelectual Nº 5.196.592 Director: Julio Rajneri Editor responsable: Guillermo Berto Es una publicación propiedad de Editorial Río Negro SA Miércoles 8 de julio de 2015


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