Los números de Neuquén en las últimas dos décadas
Los vaivenes de una economía que sigue atada a ingresos por regalías de gas y petróleo
Informe
Los números de las últimas dos décadas muestran como se desaceleró la economía neuquina.
Mucho de los ciclos tienen que ver con la evolución que tuvo el contexto nacional. Pero también estuvo la responsabilidad de algunos de los gobernadores de turno con muchas de las decisiones (o falta de gestión) que terminaron por llevar a la provincia a las crisis recurrentes conocidas por todo.
Los datos comprendidos en este informe van de 1992 hasta el 2013. Intentan recomponer una parte de la historia económica de la provincia donde el Movimiento Popular Neuquino (MPN) tuvo un rol determinante. Es un pequeño resumen que toma en cuenta seis gestiones públicas, todas dominadas por el partido provincial.
• J. Sobisch / F. Sapag (91-95)
Sobisch asumió su primera gobernación el 10 de diciembre de 1991. Su gestión dio comienzo en un contexto económico nacional de mucha incertidumbre. El ministro de Economía de la Nación en aquel entonces era Domingo Cavallo, quien implementó el plan de convertibilidad. Fue así que a partir del 1 de abril de 1991 nació una nueva relación cambiaria fija entre la moneda nacional y la estadounidense, a razón de un dólar estadounidense por cada 10.000 australes, que en enero de 1992 fueron reemplazados por una nueva moneda, el peso convertible, de valor fijo también en un dólar. El plan tenía como objetivo principal el control de la hiperinflación que afectaba la economía en aquel entonces. Despejadas las primeras incógnitas, la economía argentina retomó una senda de crecimiento que tuvo cierto derrame en la provincia. El Producto bruto Geográfico de Neuquén (PBG) creció a una tasa promedio anual del orden del 9%.
La dinámica que tuvieron el sector público y el privado en todo este período fue clave para el desarrollo de la provincia. En el plano privado se observó un fuerte ingreso de inversiones producto de la apertura del mercado energético del país. La producción de gas y petróleo mostró una importante recuperación consecuencia de este flujo de dólares que llegó del exterior, pese a que el valor del barril del crudo se mantuvo en un promedio de 17,5 dólares durante el período bajo análisis (1991-1995). La privatización de YPF, pasando a una sociedad anónima dirigida por el fallecido José “Pepe” Estenssoro, generó importantes ingresos para las provincias petroleras. En diciembre de 1990, mediante el decreto 2778, el Poder Ejecutivo transformó YPF Sociedad del Estado en una sociedad anónima. En el año 1992 la aprobó la ley 24145, que transfirió el dominio público de los yacimientos de hidrocarburos del Estado nacional a las provincias. Así Argentina perdió totalmente el poder de decisión sobre la política petrolera.
Tanto Néstor como Cristina Kirchner se manifestaron a favor de la transferencia del dominio petrolero a las provincias, proyecto que incluía la privatización de YPF. Por su apoyo, el gobierno neuquino recibió 753 millones de pesos (dólares) ingresados a las arcas provinciales en 1993. La suma en ese momento era muy importante. Sólo hay que tener en cuenta que los recursos totales ejecutados en 1992 se ubicaron en los 650 millones de pesos. Siguiendo con las comparaciones, es como decir que la administración Sapag reciba hoy más de 20.000 millones de pesos, el valor equivalente de un presupuesto completo para el año en curso. Gran parte de toda esta importante suma de dinero se terminó dilapidando en obras que poca incidencia tuvieron sobre el futuro económico de la provincia.
• F. Sapag / R. Corradi (95-99)
Sapag asumió el gobierno en diciembre de 1995 con importantes desequilibrios en las cuentas públicas provinciales. Ese año el presupuesto cerró con un déficit financiero de 234 millones de pesos a valores corrientes. El escenario macroeconómico nacional tampoco ayudó mucho en la gestión. Muy poco quedaba del pago de los más de 700 millones de dólares realizados por la Nación luego de la privatización de YPF.
El plan de convertibilidad comenzaba a mostrar sus primeras fisuras e ingresaba en su etapa crítica: la toma de deuda para poder compensar el creciente gasto público. Neuquén no estaba ajena a todos estos vaivenes y pocas eran las herramientas financieras con las que contaba para hacer frente a los desvíos de sus presupuestos. Si bien la producción de petróleo y gas mantenía su tendencia creciente, los valores de la energía tomaron el camino inverso. El valor promedio del crudo en el mercado internacional se ubicó en el período 1995-1999 en torno a los 16 dólares, perforando la cotización de dos dígitos (llegó a estar en 9,70 dólares) entre diciembre de 1998 y enero de 1999.
La gestión de Sapag se empañó con los reclamos sociales que nacieron de las ciudades donde YPF estatal había tenido una participación muy importante en su desarrollo. Los levantamientos populares reclamando fuentes de trabajo en Cutral Co y Plaza Huincul fueron un punto de inflexión para la administración del caudillo neuquino. Pese a ello, la economía en este período siguió creciendo, en valores reales, a una tasa promedio anual del orden del 3%. Las falencias del modelo claramente estaban en la redistribución que tenía ese incremento que mostraban las estadísticas.
Pese a las presiones del gobierno nacional, Felipe Sapag resistió a las privatizaciones de las empresas públicas provinciales y su agente financiero, el Banco Provincia del Neuquén (BPN).
Otro dato de importancia: la producción de crudo de Neuquén llegó a su máximo histórico en 1997. A partir de allí comenzó su caída, que no se recupera hasta el día de hoy.
• J. Sobisch / J. Sapag-F. Brollo (99-07)
Jorge Sobisch asumió las dos gobernaciones siguientes. Durante su primera gestión debió soportar la caída del sistema de convertibilidad, que terminó arrastrando a toda la economía del país. Los números del default fueron realmente alarmantes. En el 2002 el Producto Bruto Interno (PBI) nacional se desplomó 17% en precios constantes al año 1991 y tomando como referencia el índice de precios del Indec. El PBG de Neuquén muestra caídas (IPC Indec subas), pero no tan pronunciadas como registró el PBI. Esto se debe fundamentalmente a que tras la brutal devaluación de enero del 2012 los ingresos de la administración pública neuquina pegaron un importante salto consecuencia de las regalías que se cobraban en dólar a valor del barril WTI. Lo mismo ocurrió en el sector privado y es por ello que el índice provincial muestra una tendencia distinta a la que refleja a nivel nacional.
Según datos de la Dirección Provincial de Estadística y Censo de Neuquén (Dpeyc), el PBG total del Neuquén creció en el 2002 cerca del 70% en valores corrientes. El rubro dentro del PBG donde se ubica la actividad hidrocarburífera saltó en el año de la crisis algo más del 120% y su participación pasó del 50% en el 2001 a más del 65% del total del PBG en el 2002. Esto demuestra que las devaluaciones en las economías regionales amortiguaban las pérdidas económicas, inclusive en las peores crisis. El otro dato de importancia a destacar de la estadística presentada es la evolución de precios que registró Neuquén, que durante todo el 2002 se disparó un 70%, según datos del Dpeyc, contra un 40% de inflación a nivel nacional reflejado en los informes del IPC generados por el Indec.
Tras el paso de la crisis nacional ante la salida de la convertibilidad, la economía de la provincia en el período 2004-2007 moderó su crecimiento. Fue así que en valores reales creció hasta el 2006 para luego reflejar los primeros síntomas de saturación.
El modelo económico que implementó la administración Kirchner, golpeó de lleno sobre la provincia. La intervención del mercado energético en el país (retenciones y precios regulados internos) dio comienzo a un proceso de asfixia sobre las cuentas públicas neuquinas. El 2007 tuvo dos puntos de inflexión: la economía provincial comenzó a caer a valores reales sin encontrar su piso y apareció una importante dispersión entre los datos estadísticos que suministra Neuquén y los que se originaron a nivel nacional por la intervención del Indec en manos del exsecretario Guillermo Moreno. En este período se observa otro dato preocupante: en el 2004 la producción de gas tocó sus máximos para, a partir del año, mostrar una abrupta caída que no pudo ser revertida hasta el día de hoy.
• J. Sapag / A. Pechen (07-15)
Sapag asumió la gobernación con las cuentas públicas relativamente estabilizadas pero con regalías en franca declinación producto de los bajos precios. Pero un acuerdo político con el mandatario saliente le permitió negociar a Jorge Sapag con las empresas petroleras la prórroga de las áreas concesionadas, lo que generó un importante pulmón de dinero para sostener el gasto político de los primeros cuatro años de gestión. El acuerdo avalado con la ley 2615 permitió ingresos por unos 1.500 millones de pesos (valores del 2008), a lo que hay que sumarle otra cifra de igual magnitud generada por el canon extraordinario producto de esa misma ley.
La gestión de Jorge Sapag se basó casi exclusivamente en buscar una estrecha relación con el gobierno central, contraria a la que había establecido Sobisch, que era de enfrentamiento con la administración Kirchner. De esta manera pretendía, tal vez ingenuamente, negociar dos puntos clave para su gobierno: la liberación de los precios del mercado energético y la construcción de la represa multipropósito Chihuido I. Pasaron casi siete años de aquella declamación política y el gobierno nacional no sólo no cedió a sus pedidos sino que profundizó las medidas sobre el mercado energético generando millonarias pérdidas para la industria petrolera y millones de dólares dejaron de ingresar a las arcas provinciales. Datos privados dan cuenta de que las pérdidas (directas e indirectas) generadas a Neuquén por la política energética K superaron los 25.000 millones de pesos en los últimos diez años. El creciente gasto público durante la segunda gestión del gobierno de Sapag se sostuvo con el endeudamiento público, que durante el período 2011-2013 se duplicó al pasar de los 3.600 millones de pesos consolidados a fines del 2011 para terminar en 7.300 millones al cierre del año pasado.
Una prometida usina de recursos nace ahora como la nueva salvadora de la provincia: Vaca Muerta. Habrá que ver cómo evoluciona su explotación y qué queda en limpio tras la nueva ley de hidrocarburos que quiere imponer el gobierno nacional.
Referencias Estadísticas
(1) PBG Neuquén, según Dpeyc (deflactado IPC Nqn.). (2) PBI Indec (deflactado IPC Nqn). (3) Part. porc. PBG de Nqn. respecto al PBI [(1)/(2)]. (4) PBG de Nqn., según Dpeyc (deflactado por IPC Indec). (5) PBI Indec (deflactado por IPC Indec). (6) Part. porc. del PBG de Nqn. respecto al PBI [(4)/(5)]. (7) Regalías recibidas, según Min. de Econ. y Obras Públicas de Nqn. (Meyop), (deflactado por IPC Nqn). (8) Part. porc. regalías respecto al total de ing. de Neuquén [(7)/(11)]. (9) Prod. de gas de la pcia. de Nqn. Serie IAPG (1992-1998). Serie Sec. Ene. de la Nac. (1999-2013). (10) Prod. de Petróleo de la Pcia. de Nqn. Serie IAPG (1992-1998). Serie Sec. de En. de la Nac. (1999-2013). (11) Ing. tot. Nqn. según Meyop (deflactado IPC Neuquén). (12) Part. porc. de los ing. tribut. Nqn. respecto de los ing. tot. de Nqn., según Meyop. (13) Part. porc. de los ing. nac. (copart. fed. y otros) respecto de los ing. tot. de Nqn. (14) Resultado fiscal de Nqn. (15) Resultado fiscal de Nqn. (deflactado IPC Nqn). (16) Part. porc. del resultado fiscal de Nqn. en el PBG [(15)/(1)].
diego penizzotto – diegopenizzotto@rionegro.com.ar
javier lojo – jlojo@rionegro.com.ar
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