Los petroleros inauguraron su cámping en Rincón
RINCóN DE LOS SAUCES (ARS)- El Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro y Neuquén inauguró ayer el primer cámping de recreación y deportes de ésta ciudad.
Por esta razón llegaron hasta esta localidad petrolera, el gobernador Jorge Sobisch y varios funcionarios de su gabinete.
Poco después del mediodía, el titular del gremio petrolero, Guillermo Pereyra y un importante número de operarios del sector, dejaron oficialmente abierto el cámping de verano, que fue construido en la zona costa de la ciudad con un costo aproximado a los dos millones de pesos.
El despliegue sindicalista y oficial, trabajaron afinadamente para brindar una pomposa inauguración en el sector de recreación y posteriormente mantener un almuerzo de camaradería con otros dos mil quinientos petroleros.
Como era de esperarse, Sobisch aprovechó la ocasión para promocionar su candidatura nacional. «Junto a todos ustedes hemos creado quince mil nuevos puestos de trabajo y vamos a seguir trabajando con las empresas y con el sindicato con este fin», sostuvo.
El mandatario evitó subirse al escenario para dar el discurso y en cambio solicitó un micrófono inalámbrico y dirigirse a los presentes desde el centro de las globas subido a una silla, sostenido en parte por Guillermo Pereyra.
En otra parte de la encendida alocución, Sobisch dijo que «vamos a erradicar definitivamente la desocupación para que cada hombre y mujer lleve el pan a su casa con la dignidad de pelarse el culo trabajando en un pozo petrolero o en cualquier parte del territorio argentino».
Antes de terminar, el gobernador avanzó duramente sobre la política de estado nacional y aseguró que «si alguno dice que Sobisch se paró sobre una silla e hizo un discurso encendido porque está en campaña para presidente, díganle que sí, porque en el 2007 estaré en la Casa Rosada».
Por su parte, el secretario general del gremio petrolero manifestó la necesidad de contar con el apoyo económico de la provincia para incrementar el fondo de reserva de deuda, ante la posibilidad de que hallan pasivos laborales al caer la empresa Uteneu, principal emprendimiento de unión de pequeñas compañías petroleras. Sobisch se comprometió a proveer un millón y medio de pesos con ese fin.
Después de los espacios protocolares, los petroleros almorzaron un espectacular asado preparado para 2.500 personas, en dos gigantescas globas ubicadas en la cancha del polideportivo local. Para la ocasión, la organización había previsto varios equipos de aire acondicionado, los que no dieron a basto ante tanta concurrencia.
Además, se colocó una pantalla de video gigante con grandes proporciones con un circuito cerrado de cámaras, pero el sindicato decidió retirar todo el equipamiento y abrir las lonas dejando entrar aire a los comensales.