Los símbolos neoyorquinos, reinventados

Redacción

Por Redacción

Fotos: MagnanMetz Gallery y Alexandre Arrechea.

Diez de los más emblemáticos edificios neoyorquinos -Empire State y Flatiron entre otros- fueron trasladados a la elegante Park Avenue por Alexandre Arrechea, del colectivo cubano Los carpinteros, quien los reinventó en “No limits”, una muestra con la que vuelve a su arquitectura elástica para cuestionar el sueño americano.

Las esculturas, de unas seis toneladas cada una, irrumpen entre las calles 53 y 67 que cortan la distinguida avenida: El Helmsley por ejemplo, representado como una serpiente que devora su propia cola, evoca a “una ciudad que constantemente está intentando transformarse”, dice Arrechea a la agencia EFE.

Mientras que el Empire State, acompañado por una manguera de incendio enrollada en forma de pentágono, aúna dos construcciones que conllevan “la idea de poder y miedo”.

El Chrysler es otra serpiente a la que se ve saliendo de un rollo de película; en tanto que el Citigroup está esculpido sobre un trompo y el Palacio de Justicia sobre una barrera porque, consigna Arrechea, la ley funciona de manera “muy parecida”.

“No Limits” tiene su origen en la “arquitectura elástica” con que el diseñó una casa que iba cambiando su aspecto al compás de la evolución del Dow Jones -índice de Wall Street que agrupa 30 de las mayores empresas de Estados Unidos-: Allí intentaba mostrar cómo la arquitectura reaccionaba ante la economía y en esta nueva exhibición se amplía, “cualquier evento la influye”, resume Arrechea. (Télam).


Fotos: MagnanMetz Gallery y Alexandre Arrechea.

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