Los turistas igual salen a las calles para ganarle al frío

Mantenerse puertas adentro no es una opción para los miles de viajeros que llegaron después de Año Nuevo. Las ganas de conocer nuevos lugares terminaron por vencer a las tardes patagónicas y encontraron su recompensa en una taza de chocolate caliente.

Redacción

Por Redacción

Los turistas igual salen a las calles para ganarle al frío

Las vacaciones no se negocian. Ese es el precepto que mantienen los que visitan la ciudad en el particular verano que ofrece Bariloche por estos días. La primera semana del 2018 comenzó con un alerta meteorológica que anticipó ráfagas de hasta 80 kilómetros por hora, cielo nublado y lloviznas. Pero semejante panorama no desalentó a quienes salieron a las calles y buscaron amparo bajo los cobertizos.

En días, el frío será un recuerdo porque el pronóstico adelanta sol y calor para la semana que viene.

“Aquí me ves, con gripa”, resumió Eloísa Alfonsín, una mexicana que llegó desde Lima (Perú) junto a su esposo, Genaro Vivanco, y que ayer decidió vestir un pulóver de lana para mantenerse abrigada.

Integrantes de un grupo de viajeros que recorre la Patagonia, llegaron a la Capital de los Lagos el miércoles durante una lluvia torrencial que hasta provocó inundaciones en algunos sectores de la ciudad. “Aunque llueva hay que salir a caminar”, agregó Genaro sobre el Cruce Andino, un paseo para quienes desean atravesar la cordillera por agua, del que participaron horas atrás. La pareja no podía dejar pasar la oportunidad de conocer Bariloche en su primer viaje al país, y por eso ni la lluvia ni el viento pudieron con su voluntad de hierro.

En la plaza del Centro Cívico, Marisa Lozada y su madre se toman selfies junto a la torre del reloj. “Me pongo el jacket y sigo caminando”, resumió sobre los paseos céntricos que adoptó frente al mal tiempo.

Marisa es ingeniera química y trabaja en una empresa farmacéutica de Puerto Rico. Eligió pasar Año Nuevo en Buenos Aires y, en su recorrida por el sur, decidió no perder ni un solo día y caminar “todo el centro”.

A unas cuadras de allí, Jorge Galelo y su familia toman un descanso. Decidieron pasar sus vacaciones en Villa La Angostura pero, siguiendo el pronóstico climático, saltaron el Nahuel Huapi para caminar por la renovada calle Mitre.

“A mitad de vacaciones viene bien un descanso”, sugirió sobre las tardes dentro de una cabaña para combatir el frío patagónico. La familia eligió comer y dormir pero Jorge, un exprofesor de Educación Física, salió a correr “cuando aflojó”.

En la oficina de Informes Turísticos del Municipio sugieren visitas al Museo de la Patagonia y al de la Asociación Paleontológica, o un paseo por las globas de los feriantes, los típicos recursos de quienes conviven con el frío los 365 días del año.

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La voz de la calle

Cantando bajo la lluvia

Datos

“Aunque llueva salimos a caminar. Es la primera vez que venimos a Bariloche y nos vamos a conocer El Calafate”.
Eloísa Alfonsín (65), jubilada
“Caminé todo el centro de Bariloche. Me encantaron la decoración navideña y la cerveza que ofrecen en la Patagonia”.
Melisa Lozada (29), ingeniera
“Llegamos el sábado y fuimos hasta Rincón Chico en moto. Ya habíamos venido a la región y pudimos meternos al lago”.
Jorge Galelo (55), jubilado

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