Lula defiende a su ministro estrella

La oposición exigió la renuncia del titular de Hacienda, Palocci, por nuevas sospechas de corrupción.

Redacción

Por Redacción

BRASILIA (AFP) – El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió ayer a su ministro de Hacienda, Antonio Palocci, que quedó en la cuerda floja por testimonios que lo vinculan con grupos sospechosos de corrupción. En un discurso de inauguración de obras en el estado de Santa Catarina (sur), Lula defendió la gestión de su ministro, y achacó las acusaciones a maniobras de la oposición para desestabilizar al gobierno antes de las elecciones generales de octubre próximo.

«Hay un conjunto de factores que permiten a Brasil tener a ojos del mundo una seguridad que nunca tuvo. Y le debo mucho, pero mucho de lo que hicimos, a un hombre llamado Antonio Palocci», declaró el jefe de Estado.

«Ahora (la oposición) resolvió meterse con la economía brasileña. ¿Por qué? Sólo puedo entender que ese tipo de comportamiento es para decir lo siguiente: 'ese chico no puede llegar bien hasta fin de año. Tenemos que llegar a fin de año con una situación muy mala en Brasil'», afirmó Lula.

Palocci quedó en posición delicada ayer, cuando un casero afirmó ante una comisión senatorial que el ministro frecuentaba una residencia de Brasilia donde supuestamente se realizaban manejos turbios de dinero.

Palocci había negado cualquier visita a esa casa, que según las denuncias servía para efectuar lobbies a favor de empresas.

La comparecencia del casero fue interrumpida por el Supremo Tribunal Federal (STF), que señaló que el interrogatorio no tenía nada que ver con el cometido oficial de esa comisión.

Según medios de prensa, la decisión de interponer un recurso judicial partió del propio Lula. «Si el presidente cede y destituye a Palocci, el próximo blanco (de la oposición) será el mismo Lula», advirtió el diputado Antonio Delfim Netto, diputado del PP (Partido Progresista, derecha, aliado del gobierno) y ex ministro de Hacienda.

Palocci, que dirigió la política de estabilización macroeconómica de Brasil a través de estrictos recortes monetarios, había sido preservado por todas las fuerzas políticas desde el inicio de la grave crisis generada el año pasado por denuncias de corrupción contra el gobierno y el oficialista Partido de los Trabajadores (PT, izquierda).

Pero ahora perdió el blindaje.

El recién designado candidato presidencial Geraldo Alckmin, del opositor PSDB (Partido de la Social Democracia Brasileña, centroizquierda) dijo que veía con «tristeza y preocupación» las sospechas sobre Palocci.

Afirmó que ese tema era de la órbita del presidente, pero recomendó que el ministro «debería ausentarse un poco» de la vida pública, ya que eso «no serviría para sacar conclusiones, pero sí para que las cosas se aclarasen».

«Palocci ya no está en condiciones de negociar con el BID ni con parlamentarios, empresarios o banqueros», dijo el líder de la oposición socialdemócrata en el Senado, Arthur Virgilio.

Palocci se vio alcanzado por los escándalos cuando su ex colaborador Rogerio Buratti reveló que el entonces alcalde de Riberao Preto había alimentado una caja paralela del PT con coimas pagadas por una empresa de recolección de basura. También fue involucrado en denuncias de que la campaña de Lula en 2002, de la cual fue coordinador, recibió fondos de Cuba.


BRASILIA (AFP) - El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió ayer a su ministro de Hacienda, Antonio Palocci, que quedó en la cuerda floja por testimonios que lo vinculan con grupos sospechosos de corrupción. En un discurso de inauguración de obras en el estado de Santa Catarina (sur), Lula defendió la gestión de su ministro, y achacó las acusaciones a maniobras de la oposición para desestabilizar al gobierno antes de las elecciones generales de octubre próximo.

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