Manzanas Blancas: valoran las inspecciones
BUENOS AIRES (ABA).- Ingresó en la etapa decisiva la causa en la que se investiga el contrabando frustrado de casi tres toneladas y media de cocaína, ocultas en cajones de manzanas, que supuestamente se habrían cargado en Allen a mediados de 2010. Por el episodio están detenidos y procesados el empacador allense Nelson Hinricksen, el empresario español Valentín Temes Coto y quien era su mano derecha, Claudio Maidana. El Tribunal fijó para dentro de dos semanas el comienzo de los alegatos y la intención es dictar sentencia durante el mes de diciembre. El fiscal Eduardo Funes, consultado por este diario, insistió en la importancia que tuvieron las inspecciones oculares realizadas en Río Negro (el último agosto) tanto en el galpón como en el frigorífico de Hinricksen. “No fue lo mismo que haber estado ni bien se produjeron los episodios, pero es relevante haber estado en el lugar (donde se habría cargado la droga) donde se puede tener un mejor panorama del contexto”, dijo. Se le planteó que testigos apuntan que es muy difícil cargar semejante cantidad de cocaína en un pueblo donde todo se sabe, más aún en un empaque. “La mejor manera de esconder un crimen es en el cementerio”, respondió Funes. Él mismo está seguro de contar con elementos como para acreditar que la droga se cargó en Allen y le da relevancia a la investigación abierta por Ana Benito, sobre todo por el testimonio de (Erico Segura) un exdependiente de Hinricksen, confió una fuente judicial. En su momento, cinco ex empleados de Hinricksen consideraron a este un “perejil” por resultar impensable realizar en ese lugar una operación de semejante envergadura. El viaje tanto de Funes como de los miembros del Tribunal, abarcó también la aduana de Villa Regina. En la víspera, Ana Baldán, defensora oficial de Temes Coto pidió que se incorporen a la causa las declaraciones de los tres agentes aduaneros de la provincia. Pero el fiscal y la querella se negaron aduciendo que se trata de coimputados que no deberían declarar como testigos. La cuestión será resuelta por los jueces la semana próxima. También informó un dato relevante: comprobó que el agente 81.571 (al que Temes Coto acusa de armar la causa) tiene dos procesos penales abiertos.
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BUENOS AIRES (ABA).- Ingresó en la etapa decisiva la causa en la que se investiga el contrabando frustrado de casi tres toneladas y media de cocaína, ocultas en cajones de manzanas, que supuestamente se habrían cargado en Allen a mediados de 2010. Por el episodio están detenidos y procesados el empacador allense Nelson Hinricksen, el empresario español Valentín Temes Coto y quien era su mano derecha, Claudio Maidana. El Tribunal fijó para dentro de dos semanas el comienzo de los alegatos y la intención es dictar sentencia durante el mes de diciembre. El fiscal Eduardo Funes, consultado por este diario, insistió en la importancia que tuvieron las inspecciones oculares realizadas en Río Negro (el último agosto) tanto en el galpón como en el frigorífico de Hinricksen. “No fue lo mismo que haber estado ni bien se produjeron los episodios, pero es relevante haber estado en el lugar (donde se habría cargado la droga) donde se puede tener un mejor panorama del contexto”, dijo. Se le planteó que testigos apuntan que es muy difícil cargar semejante cantidad de cocaína en un pueblo donde todo se sabe, más aún en un empaque. “La mejor manera de esconder un crimen es en el cementerio”, respondió Funes. Él mismo está seguro de contar con elementos como para acreditar que la droga se cargó en Allen y le da relevancia a la investigación abierta por Ana Benito, sobre todo por el testimonio de (Erico Segura) un exdependiente de Hinricksen, confió una fuente judicial. En su momento, cinco ex empleados de Hinricksen consideraron a este un “perejil” por resultar impensable realizar en ese lugar una operación de semejante envergadura. El viaje tanto de Funes como de los miembros del Tribunal, abarcó también la aduana de Villa Regina. En la víspera, Ana Baldán, defensora oficial de Temes Coto pidió que se incorporen a la causa las declaraciones de los tres agentes aduaneros de la provincia. Pero el fiscal y la querella se negaron aduciendo que se trata de coimputados que no deberían declarar como testigos. La cuestión será resuelta por los jueces la semana próxima. También informó un dato relevante: comprobó que el agente 81.571 (al que Temes Coto acusa de armar la causa) tiene dos procesos penales abiertos.
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