Marcos Sandoval, el mago de la iluminación

Un iluminador que creció con los grandes y es el alma de la sala Conrado Villegas.

NEUQUEN (AN).- Es el alma de la sala Conrado Villegas. Quizás el más silencioso de todos aquellos que trajinan por allí. O por lo menos es la impresión que causa Marcos Sandoval, nacido en Temuco, arribado a Neuquén con su familia en 1984 y desde 1986, órgano casi principal de la anatomía de ese centro teatral.

Marquitos, «pertenece» a la Conrado desde hace veinte años, cuando a los 18 se quedó a «vivir por ella». Algo así, más o menos, como encargado y «salvalotodo». Por sobre amores y pasiones, es un iluminador formado con muchos maestros y en los principales teatros de la Argentina.

-¿Importancia de la iluminación en una puesta?

-Es una forma de pintar una escena, nos guiará en ella. Pone el toque final, da forma y revela objetos. En sus distintas posiciones la luz otorga vida. Dicho en tres dimensiones. Sin ella veríamos actores y escenografías planas.

-¿Diferencias entre teatro y danza?

-En el teatro pintamos la escena y todo aquello que está en ella. En la danza tendremos especial cuidado en los bailarines. Que se vea y modele su cuerpo. Si es contemporáneo todo el cuerpo. Si es clásico especial cuidado en sus pies y brazos.

-¿Trabajo de común acuerdo?

-Se lleva en conjunto con el director, escenógrafo, vestuarista, maquillador, los actores que pueden objetar.

-¿Quiénes marcan la trascendencia? ¿Hay casos de protagonismo absoluto?

– La marcan el ritmo de la obra y la finalidad dramática. La iluminación nos puede resolver una puesta, pero no debiera ser protagonista. Al menos en el teatro, es un trabajo equilibrado en todo el conjunto. La comedia musical o el show tienen protagonismo las luces y efectos especiales.

-¿Tus inicios y la profundización en este tema?

-El anterior iluminador de la Conrado, me dio el empuje que se necesita a los 19 años. Me ayudaron grupos que venían de Buenos Aires. En los noventas se dio el gran crecimiento. Trabajar con Locas Margaritas fue importante. Llegué a diseñarle 6 coreografías, una de ellas obtuvo mención especial por el jurado, a la mejor iluminación en la Fiesta Provincial de Teatro. Participé en giras, donde aprendés mucho, viendo mucho teatro y conociendo a técnicos y su trabajo.

-¿Cómo fue trabajar con Luc Lafortune del «Circo el sol»?

-Lafortune es un investigador. Vuelve como el dice hacia la creatividad haciendo con artefactos de iluminación robotizados un arte. Es una búsqueda donde ellos están de vuelta y nosotros vamos.

-¿Y en el teatro Colón?

-Te inspira con el sól hecho de estar allí. Participé de varios cursos de escenografía e iluminación. Es la magia y ver que es un mundo. La verdad que no te dan ganas de irte.

-¿Panorama laboral para este oficio?

-Gracias a la ley para el apoyo del teatro independiente, nos vemos en la posibilidad de trabajar más cómodos, salas más equipadas y aprendemos a darle mayor relevancia a las áreas técnicas.

-¿De allí los talleres?

-Formar técnicos es tarea difícil. Entre el Instituto, TENEAS y los que pensamos y apuntamos hacia lo profesional estamos en la tarea, para darle al público un producto de calidad.

Desde hoy, Sandoval convoca a un taller de iluminación, sin arancelamiento. Corresponde al área de fomento del Instituto Nacional de Teatro y TENEAS (teatristas neuquinos asociados). Las clases son los sábados de 9.30 a 12. Datos, al teléfono 442-97-85.

Trabajo y perfeccionamiento

Marcos Sandoval es responsable de luminnotécnia Teatro Conrado Villegas, a cargo del mismo rubro en el festival regional de teatro 2004 y participará en el Nacional 2005.

Participó de giras regionales, nacionales e internacionales, obtuvo mención especial al mejor diseño de iluminación con el espectaculo «La furia del silencio», de la Compañía Locas Margaritas». También es docente en la materia de Iluminación en la Escuela municipal de Danza Contemporánea.

Se perfeccionó con reconocidos iluminadores Ernesto Diz, Roberto Traferri, Roberto Rower, en electrotecnia del Teatro Cervantes, en seminarios como el de la revista «Tecnopilitan» y también con el diseñador Luc Lafortune del «Circo el sol».

Asistió a clases en el Teatro Colón.


NEUQUEN (AN).- Es el alma de la sala Conrado Villegas. Quizás el más silencioso de todos aquellos que trajinan por allí. O por lo menos es la impresión que causa Marcos Sandoval, nacido en Temuco, arribado a Neuquén con su familia en 1984 y desde 1986, órgano casi principal de la anatomía de ese centro teatral.

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