Médicos cubanos a Viedma y Bariloche

Antes de fin de año estarán atendiendo en los centros de rehabilitación

Redacción

Por Redacción

VIEDMA (AV)- Los centros de rehabilitación de Bariloche y de Viedma -con médicos cubanos- estarán en marcha antes de finalizar el 2000. El primer asentamiento en Río Negro -Adanil de Roca- registró más de 20 mil consultas anuales y se estima una cobertura de 3.000 pacientes.

Adanil no tiene ingresos por su atención médica -sólo un 19 % de los pacientes realiza alguna colaboración voluntaria- mientras el resto figura como carenciados o con cobertura de obras sociales, que difícilmente el Estado lo-gra cobrar. Ese desfinanciamiento es el argumento oficial de las modificacio-nes del sistema de rehabilitación con especialistas cubanos.

El ministro de Salud y Desarrollo Social, Daniel Sartor afirmó que la necesidad del autofinanciamiento de los nuevos institutos derivó en que el gobierno efectúe convenios con organizaciones no gubernamentales para sus gerenciamientos.

La provincia mantiene las obligaciones con el gobierno cubano -que se centra en el pago mensual de 2.000 pesos por cada médico transferido- pero el manejo de los centros son cedidos a las fundaciones Creed de Viedma y el instituto Arrayán de Bariloche. La primera no cuenta con centro de rehabilitación y la provincia le otorgará 90 mil pesos para su puesta en funcionamiento. La entidad andina tiene desde hace cuatro años instalaciones de rehabilitación -en edificio arrendado- y sumaría un centenar de pacientes.

En el actual Estado, el pretendido autofinanciamiento es una razón lógica, pero se optó por la variante más fácil: la cesión a fundaciones o priva-dos, a las cuales, además se aportaron fondos para su funcionamiento.

Realidad

La estructura de Adanil -que registra 10 profesionales- corresponde a Salud Pública y representa un costo de 9.000 pesos por mes. Sartor y el subsecretario de Fiscalización, Claudio Di Tella reconocen fallas iniciales en el mecanis-mo del centro de Roca, que no permiten ingresos de los pacientes con obras sociales o algún aporte de pacientes. Los centros establecerán aranceles en los asistidos con posibilidades financieras.

Las estadísticas de Adanil son concluyentes. El registro de julio de 1999 a junio de 2000 indican 20.821 atenciones (la mayoría son de fisiokinesioterapia o, también, llamada kinesiología). Una discriminación oficial indica que un 70 % (14.575 consultas) corresponden a «carenciados» y el 30 % restante (6.246 pacientes) tenía obra social. Casi inexistente es el mecanismo de recupero del Estado. Del total, 3.876 consultas (18,6 %) derivaron alguna colaboración voluntaria en efectivo.

Sartor confirmó que antes de fin de año estarán en marcha los dos nuevos centros de rehabilitación. Como en Adanil, la tarea de los médicos cubanos está destinada al «asesoramiento, diagnóstico y tratamientos de afecciones de mediana complejidad que requiere rehabilitación».

También, se prevé que la actividad será conjunta con sus pares argentinos y que realizarán docencia.

La atención de centros médicos será gratuita en «las personas carenciadas, previa comprobación por asistentes o Consejo de Discapacitado» y «las personas sin cobertura pero con posibilidad de abonar se atenderán en base a aranceles que se fijarán por cada centro». Las pacientes con obras sociales o mutuales se atenderán por dichas coberturas.

Prevén cubrir otras provincias

«Los nuevos centros pretenden responder a la fuerte demanda de las diferentes regiones», dice el ministro Daniel Sartor. «La prioridad es Río Negro pero también permitirá salir a vender esta atención a otras provincias». Por eso, recuerda el objetivo de instalar un centro de mayor complejidad en el actual hospital de Sierra Grande.

La terapia cubana comenzó en agosto de 1999 en Adanil, con tres especialistas: dos médicos en rehabilitación, y un doctor en física aplicada a la medicina. En noviembre de 1998, el entonces secretario de Salud, Javier Vilosio firmó con Cuba el entendimiento inicial de «asesoramiento, diagnóstico y tratamientos de rehabilitación de mediana complejidad». A fines del año pasado, la provincia acordó instalar dos nuevos centros. El acuerdo ahora firmado con Cuba contempla tres profesionales para cada nuevo centro (dos especialistas y un técnico en rehabilitación) y dos médicos para Adanil que se sumarán a la dupla ya en funciones. El último entendimiento establece que la provincia «acuerda la forma de llevar adelante el proyecto en conjunto con dos entidades privadas, las que tendrán a su cargo la tarea de instalación de infraestructura necesaria y organización de la actividad, bajo supervisión y control de Salud Pública» (AV).

Centros no tan privados

Río Negro destinará 90 mil pesos para equipar el centro de rehabilitación de Viedma. El subsecretario de Fiscalización de Salud, Claudio Di Tella explicó a «Río Negro» que las transferencias son préstamos, ya que esas organizaciones los devolverán en 24 cuotas fijas, tras un año de gracia. El Estado también abonará -según el acuerdo- dos mil pesos mensuales a cada profesional cubano. Este desembolso se compensará con los pagos que Salud Pública deberá realizar a los centros por las atenciones a carenciados, explicó Di Tella. Igual mecanismo se utilizará para «el reintegro de los préstamos».

El centro de rehabilitación Creed de Viedma -que pertenece a la fundación de igual nombre que preside Viviana Larreguy- atenderá en un local alquilado en la calle Yrigoyen. El instituto Arrayán de Bariloche -que conduce Claudio Wasserman- está rehabilitando desde hace cuatro años en un inmueble alquilado en Morales 710 y recibió el año pasado de 5 mil pesos para instalaciones destinadas a tratamiento en el agua.

En realidad, la Nación distribuyó en Río Negro algo más de 461 mil pesos en sus centros de rehabilitación. Estos aportes provienen de un tributo a los cheques (ley 24.452), que constituye un Fondo Federal que después se reparte según los proyectos.

Más de 100 mil pesos fueron destinados a Viedma para construir un gimnasio de la fundación Vivir, inaugurado el año pasado, de unos 150 metros cuadrados. Aún así, la provincia desembolsará igualmente 90 mil pesos en favor de otra fundación para adecuar un inmueble aunque la actividad en aquel es casi inexistente.

Las razones gubernamentales de esta inversión son variadas, pero ninguna explica suficientemente por qué se asigna nuevas partidas cuando subsisten aquellas instalaciones ociosas (AV).


VIEDMA (AV)- Los centros de rehabilitación de Bariloche y de Viedma -con médicos cubanos- estarán en marcha antes de finalizar el 2000. El primer asentamiento en Río Negro -Adanil de Roca- registró más de 20 mil consultas anuales y se estima una cobertura de 3.000 pacientes.

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