Milenarios huevos de dinosaurios

Científicos aún no se explican por qué están cerrados.

La pintoresca localidad de Valcheta, portal de la región sur rionegrina, debe su nombre al arroyo homónimo y significa en lengua tehuelche “lugar donde el agua se colma”, haciendo alusión a las crecidas aluvionales del mismo a la altura pueblo. Todo el departamento es una fuente inagotable de recursos paleontológicos, paleobotánicos, geológicos y donde residen especies únicas en el mundo como la mojarrita desnuda que tiene características especiales entre todos los charácidos y la ranita manchada de la gran meseta de Somuncura, entre otras. Pero sin duda que el mayor patrimonio que se atesora en el Museo Provincial “María Inés Koop” son los famosos huevos de titanosaurios. Hallados en toda la región, estos descubrimientos han despertado el interés a más de un estudioso del tema que han realizado todo tipo de investigaciones y de hipótesis sobre los mismos. Estos curiosos huevos fósiles de dinosaurios son generalmente de forma esférica de unos 25 centímetros de diámetro y poseen una cubierta granulada de unos 5 milímetros de espesor, que se incubaban al calor de la hojarasca de la selva tropical que era en esa época la Patagonia, perteneciente al Período Cretácico, hace 60 millones de años, pudiéndose observar en algunos de ellos el agua fósil extraída de su interior de la misma antigüedad. En perfecto estado de conservación se conserva una de las más valiosas piezas del Museo como es el embrión que se conserva en uno de ellos y que puede observarse con toda claridad a través de una ruptura de uno de sus lados. Cabe destacar que en la zona aledaña a la localidad se encuentra una de las maravillas de nuestra Patagonia como es el bosque petrificado de araucarias y de “cycadales” una variedad de palmeras, donde se pueden observar las cáscaras de la misma y aún dátiles hechos piedra, que “para los palebotánicos son muy importantes, dado que son muy escasos los conocimientos sobre los mismos. Estos bosques servían de alimento y sombra a esos grandes saurios que habitan la región e incubaban sus huevos. El gran misterio de los estudiosos radica en establecer las causas por las cuales estos raros fósiles quedaron cerrados. En determinados sitios se pueden observar las enormes nidadas con muchas cáscaras fósiles de estos raros ejemplares que la naturaleza a realizado el milagro de perpetuarlos hasta nuestros días. De Valcheta podemos decir como Gabriel García Márquez en el comienzo de su famoso libro “Cien años de soledad” que descansa al lado de su arroyo entre milenarios huevos prehistóricos. Aporte de Jorge Castañeda, escritor. Valcheta

Gentileza

Embriones de titanosaurios se pueden apreciar dentro de algunas de las piezas más valiosas del museo “María Inés Kopp”.


La pintoresca localidad de Valcheta, portal de la región sur rionegrina, debe su nombre al arroyo homónimo y significa en lengua tehuelche “lugar donde el agua se colma”, haciendo alusión a las crecidas aluvionales del mismo a la altura pueblo. Todo el departamento es una fuente inagotable de recursos paleontológicos, paleobotánicos, geológicos y donde residen especies únicas en el mundo como la mojarrita desnuda que tiene características especiales entre todos los charácidos y la ranita manchada de la gran meseta de Somuncura, entre otras. Pero sin duda que el mayor patrimonio que se atesora en el Museo Provincial “María Inés Koop” son los famosos huevos de titanosaurios. Hallados en toda la región, estos descubrimientos han despertado el interés a más de un estudioso del tema que han realizado todo tipo de investigaciones y de hipótesis sobre los mismos. Estos curiosos huevos fósiles de dinosaurios son generalmente de forma esférica de unos 25 centímetros de diámetro y poseen una cubierta granulada de unos 5 milímetros de espesor, que se incubaban al calor de la hojarasca de la selva tropical que era en esa época la Patagonia, perteneciente al Período Cretácico, hace 60 millones de años, pudiéndose observar en algunos de ellos el agua fósil extraída de su interior de la misma antigüedad. En perfecto estado de conservación se conserva una de las más valiosas piezas del Museo como es el embrión que se conserva en uno de ellos y que puede observarse con toda claridad a través de una ruptura de uno de sus lados. Cabe destacar que en la zona aledaña a la localidad se encuentra una de las maravillas de nuestra Patagonia como es el bosque petrificado de araucarias y de “cycadales” una variedad de palmeras, donde se pueden observar las cáscaras de la misma y aún dátiles hechos piedra, que “para los palebotánicos son muy importantes, dado que son muy escasos los conocimientos sobre los mismos. Estos bosques servían de alimento y sombra a esos grandes saurios que habitan la región e incubaban sus huevos. El gran misterio de los estudiosos radica en establecer las causas por las cuales estos raros fósiles quedaron cerrados. En determinados sitios se pueden observar las enormes nidadas con muchas cáscaras fósiles de estos raros ejemplares que la naturaleza a realizado el milagro de perpetuarlos hasta nuestros días. De Valcheta podemos decir como Gabriel García Márquez en el comienzo de su famoso libro “Cien años de soledad” que descansa al lado de su arroyo entre milenarios huevos prehistóricos. Aporte de Jorge Castañeda, escritor. Valcheta

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