Montañista roquense en el Everest: “Estamos más cerca de la cumbre”

María Alejandra Ulehla sigue haciendo sus envíos a rionegro.com.ar desde las laderas del Everest, donde junto a su equipo sueña con hacer cumbre este próximo fin de semana.

Miércoles 18 de mayo, 2016

Hoy volvimos a subir al Campo Base Avanzado, es decir a los 6500 mts, en el Everest.

Entregada completamente a vos, en abundancia de emociones atrapadas en mí.

Quiero y necesito regalarte cada una de mis miradas en estos días de gloria. Tu mirada Everest y la mía, juntas, hacia el mismo infinito.

Por delante tenemos tres campamentos de altura, el 1 (7100 m), el 2 (7800) y el 3, a 8300 m. Desde este último avanzaremos hacia la cumbre. ¿Será este fin de semana? Por los últimos datos del clima podría ser los próximos días pero no es seguro nada, por ahora. La intensidad de las precipitaciones de nieve y del viento no da certidumbre por estas horas. Esperamos que calme un poco y con esa “ventana” decidir cuándo seguimos moviéndonos hacia arriba.

Pero falta poco. Estamos ahí.

Abrazos a todos. Esto es glorioso y eso que falta.

Everest, 11 de mayo 2016

Seguimos respetando la estrategia de aclimatación, realizando rotaciones cada vez a mayor altura.

El sábado escalamos durante 10 horas una pared de nieve y hielo de 13 km y 700 mtrs de desnivel, hasta llegar al North Cole o Collado Norte q está a 7100 mtrs.

Allí esta el Campamento de altura 1 donde pasé dos noches de mucho frío.

La primera no dormí para hidratarme y levantarme lo mejor que pudiera, ya q al día siguiente fuimos a escalar más alto para aclimatar y luego regresar a las carpas.

La segunda noche dormí entre cortado y x la mañana me preparé para volver a bajar al ABC o Campo Base Avanzado, a 6500 mtrs

Durante el descenso nevó todo el camino y es tremendo sentir q tenés q desandar todo lo que costó tanto sacrificio subir, pero es lo que corresponde hacer para estar en condiciones de poder intentar el objetivo de cumbre.

Ahora estoy en la carpa tomando un té y disfrutando de una bajada sin accidentes.

Tendi nos dio la noticia q la primera ventana de buen tiempo la van a utilizar los chinos para poner cuerdas desde el Campamento de altura 3 hasta algunos tramos a la cumbre.

Además tienen que revisar los tres escalones previos a la cumbre, donde hay unas escaleras muy verticales.

Es decir que recién podemos pensar en hacer cumbre a partir del 20 de mayo y rogar tener aunque sea tres días de un clima aceptable.

Acá, todo cambia, el hombre no controla nada.

Everest, 5 de mayo de 2016

El pronóstico del tiempo es terrible, por estas horas.

Asi que todo es estrategia y cálculo. Es la montaña más alta del mundo, ¿qué otra cosa se puede esperar?

Hemos decidido esperar un día más en la base y después subir definitivamente e ir manejando la semana de cumbre.

¿El ánimo del grupo? Bien. Por más que yo esté en grupo tenemos autorización de accionar solos. Es decir, mí guía, mi sherpa de altura y yo. Hay varios recuperándose de distintas enfermedades y eso hace que haya que separarse. Con mi guía y sherpa estamos zafando, gracias a Dios.

Ojo, con todo esto que digo no se entienda que estoy desafiando al Everest, NO: Todo el tiempo le estoy pidiendo permiso para que me permita llegar a la cumbre.

Desde donde estamos ahora se lo ve gigante, inmenso…tal cual es. ¿A qué distancia estamos de la cumbre? Aquí, Tendi, un capo con el que vengo desde el 2014, calcula que estará a unos 35 o 40 kms.

Cerca y lejos al mismo tiempo: ese es el desafío, esa es la aventura. Por eso estoy acá.

Base del Everest, 3 de mayo de 2016

Acá seguimos firmes, todo el equipo esperando que mejore el tiempo. En las últimas horas bajamos tras haber ascendido para retomar fuerzas. Después volveremos a subir y comenzar a tocar y a dormir en campamento de altura 7.000 a 7.500 metros. Así esperamos la ventana de buen clima para la semana de cumbre.

Por ahora, todo es un juego de ajedrez: se estudia y se habla de una única ventana buena en el Everest desde el 15 al 20. Pero aquí todo cambia, todo el tiempo.

Mi cuerpo, con todo el abrigo que puede tener, junto a mi alma desnuda camina cada centímetro por ahora recorrido por el Everest. No dejo de preguntarme qué tiene escrito para mí este semejante montaña. Sí susurro en sus laderas porque me siento bendecida por estar cara a cara con él

¿Si extraño mi familia? Mucho, muchísimo. Cuando miro sus fotos me imagino momentos con cada uno de ellos. Risas, el olor de la piel de mis hijos, las miradas con Guillermo y esas charlas tan intensas y trascendentes para mí.

Cuando estoy a punto a quebrarme, busco un escape.

Todo lo que puedan imaginar de lo que es estar aquí es poco, queda chico. Todo es extremo. A veces siento que hay un grado de locura inconsciente.

Más de una vez pienso, por estos días, que el Everest nos permita sobrevivir este tiempo acá es inexplicable.

Abrazo montañero a todos, desde acá, como siempre. Los quiero!!!!!!!!!!!

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