“Muchas incertidumbres y pocas respuestas”
La comunidad educativa del CEM Nº 13 quiere compartir con todas las personas que sea posible y tenga alcance estas líneas, su desazón, su tristeza e impresión de impotencia ante los hechos acontecidos el día viernes, cuando la hermana de un estudiante se presenta en el establecimiento y trae la noticia de que Emanuel Jordán Garrido, de 12 años de edad, ya no volvería a concurrir a la escuela. No entendíamos qué sucedía. Si hacía tan sólo un par de días atrás estaba compartiendo con sus compañeras de primer año del secundario, con esos compañeros que habían transitado la primaria juntos, muchos de ellos eran sus amigos de tiempos compartidos. Sabían que había sentido un dolor físico y que por esa razón sus padres lo llevaron hasta General Roca, porque tenían la convicción de que allí sería muy bien atendido… Sabíamos que el médico que lo atendió en esa oportunidad le había dado dos días de reposo, ya que su mamá, tan comprometida en la etapa de enseñanza-aprendizaje de sus hijos, habló con la dirección del establecimiento para presentar el certificado médico donde quedaba claro que sólo estaría ausente dos días. A su vez explicó que vendría a buscar las tareas para que no se atrase… ¿Que no se atrase? ¡Cómo no sentirnos conmocionados! Si nos dicen que Jordan (así lo llamaban y así le gustaba ser llamado) falleció, sin comprender el por qué de toda esta situación, ya que él sólo estaría en reposo por dos días. ¿Qué es lo que pasó? ¿Cuáles fueron las circunstancias que provocaron que Jordan hoy no esté con nosotros? Como comunidad educativa nos resulta muy difícil aceptar la muerte de un niño, máxime cuando por referencias de su familia el cuadro que provocó la muerte fue una peritonitis. Jordan tenía padres, hermanos, hermanas, familiares, vecinos, compañeros de juegos, tenía sueños, tenía proyectos. A los que están leyendo les contamos que en la etapa diagnóstica de la escuela en su primer año de secundaria –que era el que estaba cursando– había expresado que quería terminar sus estudios porque quería ser Bora, posiblemente porque creía en la justicia, porque creía en las leyes… porque creía… y porque creemos hoy quienes firmamos esta carta. Manifestamos nuestro profundo dolor y deseos de respuestas a tantos interrogantes. Miguel Angel Rodríguez, DNI 11.740.722 Paula Cuevas, DNI 37.275.055 Belén Méndez, DNI 32.694.836 Siguen más de 100 firmas Mainqué
Miguel Angel Rodríguez, DNI 11.740.722 Paula Cuevas, DNI 37.275.055 Belén Méndez, DNI 32.694.836 Siguen más de 100 firmas Mainqué
La comunidad educativa del CEM Nº 13 quiere compartir con todas las personas que sea posible y tenga alcance estas líneas, su desazón, su tristeza e impresión de impotencia ante los hechos acontecidos el día viernes, cuando la hermana de un estudiante se presenta en el establecimiento y trae la noticia de que Emanuel Jordán Garrido, de 12 años de edad, ya no volvería a concurrir a la escuela. No entendíamos qué sucedía. Si hacía tan sólo un par de días atrás estaba compartiendo con sus compañeras de primer año del secundario, con esos compañeros que habían transitado la primaria juntos, muchos de ellos eran sus amigos de tiempos compartidos. Sabían que había sentido un dolor físico y que por esa razón sus padres lo llevaron hasta General Roca, porque tenían la convicción de que allí sería muy bien atendido... Sabíamos que el médico que lo atendió en esa oportunidad le había dado dos días de reposo, ya que su mamá, tan comprometida en la etapa de enseñanza-aprendizaje de sus hijos, habló con la dirección del establecimiento para presentar el certificado médico donde quedaba claro que sólo estaría ausente dos días. A su vez explicó que vendría a buscar las tareas para que no se atrase... ¿Que no se atrase? ¡Cómo no sentirnos conmocionados! Si nos dicen que Jordan (así lo llamaban y así le gustaba ser llamado) falleció, sin comprender el por qué de toda esta situación, ya que él sólo estaría en reposo por dos días. ¿Qué es lo que pasó? ¿Cuáles fueron las circunstancias que provocaron que Jordan hoy no esté con nosotros? Como comunidad educativa nos resulta muy difícil aceptar la muerte de un niño, máxime cuando por referencias de su familia el cuadro que provocó la muerte fue una peritonitis. Jordan tenía padres, hermanos, hermanas, familiares, vecinos, compañeros de juegos, tenía sueños, tenía proyectos. A los que están leyendo les contamos que en la etapa diagnóstica de la escuela en su primer año de secundaria –que era el que estaba cursando– había expresado que quería terminar sus estudios porque quería ser Bora, posiblemente porque creía en la justicia, porque creía en las leyes... porque creía... y porque creemos hoy quienes firmamos esta carta. Manifestamos nuestro profundo dolor y deseos de respuestas a tantos interrogantes. Miguel Angel Rodríguez, DNI 11.740.722 Paula Cuevas, DNI 37.275.055 Belén Méndez, DNI 32.694.836 Siguen más de 100 firmas Mainqué
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