De Guivarch a Giroud: la moda de los 9 campeones sin gol

No marcaron, pero fueron protagonistas. La medalla colgada en el pecho está bien merecida. Cuando el equipo es más importante que las individualidades, puede haber campeones cuyos delanteros de área no anoten. De Guivarch a Giruod, sin escalas.

17 jul 2018 - 00:00

Hay varios factores en común entre el título que logró Francia en 1998 y el del domingo pasado. Dos de ellos son su delantero de área y el DT.

Olivier Giroud fue titular en todos los partidos del Mundial que ganó su selección pero no anotó un solo gol. Ya en semifinales se empezaron a trazar paralelos con Stephane Guivarch, del equipo que se consagró hace 20 años. El delantero del Chelsea no pudo marcar tampoco en los cotejos decisivos y entonces la referencia fue inmediata.

Una paradoja del fútbol moderno, donde se juega mucho con tres delanteros y volantes con llegada que suelen tener la cancha de frente y más ocasiones que los mismos atacantes.

De todas formas, la falta de efectividad de Giroud no fue factor determinante para un equipo que tuvo muchos goles en varios encuentros. El 9 de área dispuso de situaciones para marcar pero estuvo con la pólvora mojada todo el campeonato. Disputó los 7 partidos y no hizo un solo tanto.

Lo de Guivarch en 1998 fue similar. Tuvo distinta compañía en el sector ofensivo del conjunto galo que dio la vuelta ante su gente. Thierry Henry, Zinedine Zidane, David Trezeguet, Emmanuel Petit y hasta Lilian Thuram marcaron en aquella campaña. Sin embargo, Stephane fue titular no marcó en los 6 partidos que jugó, incluida la final.

Más allá de no anotar en las ocasiones que dispusieron, ocuparon un rol útil para los equipos campeones. Intervinieron en jugadas clave, como el cuarto gol de Mbappé a Argentina con pase de Giroud. Por otra parte, son cada vez menos los que juegan ‘‘para que el 9 la empuje’’. Por eso son tan valorados los delanteros que fabrican sus propias ocasiones y anotan.

Guivarch dejó el fútbol tres años después de ser campeón del mundo para dedicarse a vender piletas. Probablemente, su ‘’imitador’’ no termine igual, dado que tiene hilo en el carretel y, por ejemplo, el año pasado ganó el premio Puskas por hacer el mejor gol del año con un taco inolvidable jugando para el Arsenal.

En definitiva, tanto Olivier como Stephane, fueron respaldados por equipos que no precisaron sus goles, sino de su juego, presencia y ocupación de espacios para consagrarse.

Top 3 de
técnicos elegidos
3
los entrenadores que ganaron el Mundial como jugadores y como DT: Zagallo, Beckenbauer y Deschamps.
‘‘Siempre lo dije: si tengo que ser el Guivarch de Argentina no hay ningún problema. Me importa más salir campeón’’
Hernán Crespo, el 9 de la Albiceleste en la previa del Mundial Alemania 2006.
En 1998, el equipo que dirigía Aimé Jacquet llegó al gol a través de 9 futbolístas distintos. Ninguno de ellos fue el delantero centro, quien igual fue importante.
En 2017, Giroud ganó el premio al mejor gol del año por un tanto de taco anotado para el Arsenal. Fue el 1 de enero vs Cristal Palace.
Deschamps Elysees
Didier armó un equipo que, luego de un proceso de seis años, sumó un subcampeonato europeo y un Mundial. Nada mal para el DT que encontró un libreto pragmático y aprovechó al máximo la gran camada de jugadores jóvenes.
En cuanto a manejo de plantel, quizás esa sea la mayor virtud del entrenador. Deschamps derribó muchas leyes que el fútbol impone a través de los años. ‘‘Los pibes ganan partidos pero los jugadores ganan campeonatos’’, suele decirse.
La consagración del domingo no es menor, ya que este de Francia es el plantel de menor edad promedio en dar la vuelta.
Kylian Mbappé es el segundo más jóven en ganar un Mundial después de lo hecho por Pelé con 17 años en 1958.
Si bien no es un equipo brillante desde la estética, sí se trata de un gran campeón. Bajó a un grande el octavos como Argentina y luego uno de los que mejor juega en Copas como Uruguay, en cuartos.
Después superó en semis a la sensación belga y a la revelación croata en la final.
No se puede negar que fue un equipo trabajado. Eso le brindó soluciones cuando en el juego colectivo no encontraba profundidad. Así convirtió varios goles de pelota parada en momentos clave. La pegada de Griezmann más los desmarques de Varane y Umtiti abrieron el camino en los cruces.
Más que Campos Eliseos, París tendrá a partir de ahora su ‘‘Deschamps Elysees’’, con el agradecimiento hacia su DT.
redacción central

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