Amplia victoria del “no” desata cambios en Escocia

El rechazo por 10 puntos a la independencia provocó la renuncia del premier Salmond.

Redacción

Por Redacción

AP

EDIMBURGO (AFP/AP).- Escocia rechazó la independencia por un margen amplio y optó por seguir en el Reino Unido por una amplia diferencia, lo que llevó al primer ministro escocés, Alex Salmond, a anunciar ayer su dimisión, a pesar del triunfo político que significó la promesa del gobierno central de otorgar más competencias para esa región.

La mayoría de los votantes prefirieron la seguridad de permanecer con Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte. Pero aun así el resultado establece toda una nueva dinámica política: de hecho el primer ministro británico David Cameron ha prometido dar más poderes a los gobiernos regionales.

El “no” se impuso por 55% a 45% del “sí”. Son casi 400.000 votos más –2.001.926 de votos versus 1.617.989–, con un récord de participación del 84,59% de 4,3 millones de electores.

La campaña del “No’’ ganó en la capital Edimburgo por un margen de 61% a 38% y triunfó con 59% a 41% en Aberdeen, el centro petrolero del país. La campaña del “Sí’’ ganó en Glasgow, la ciudad más grande de Escocia, pero no fue suficiente.

El resultado supone una decepción para Salmond, que anunció que dejará su cargo de primer ministro de Escocia, que ocupa desde 2007, y de líder del Partido Nacional Escocés (SNP) en noviembre. “Creo que al partido, al parlamento y al país les vendrá bien un nuevo liderazgo”, dijo Salmond. Su anunció causó sorpresa, ya que Salmond logró que el apoyo al independentismo alcanzara unos niveles (44,7%) inimaginables, y que Londres le prometieran un mayor nivel de autogobierno a Escocia ante el temor de que triunfara el “sí”.

La reina Isabel, la monarca de todos los británicos, pidió que regrese la concordia al Reino Unido. “Conociendo como conozco al pueblo de Escocia, no tengo dudas de que los escoceses, como muchos otros en el Reino Unido, son capaces de expresar opiniones claras antes de volver a unirse en un espíritu de respeto y apoyo mutuo”, indicó.

Se trata de una diferencia superior a los sondeos, lo que confirma la tesis de “la mayoría silenciosa” contra la independencia que esgrimían los unionistas frente al fervor independentista.

La decepción de Salmond contrastaba con el alivio del primer ministro del gobierno central, el conservador David Cameron, y de líderes europeos y de otras partes del mundo. “Ha llegado la hora para nuestro Reino Unido de unirse e ir hacia adelante”, dijo Cameron en un discurso a la nación . “El debate ha quedado zanjado, por una generación y quizás, como dijo Alex Salmond, para toda la vida”, agregó. El temor al impacto económico de la separación, como la posibilidad de no poder seguir usando la libra, acabó frenando la opción independentista, aseguran expertos.

Cameron se comprometió por escrito a iniciar el proceso de ampliación de competencias ayer mismo. “Vamos a honrar ese compromiso”, dijo Cameron , que anunció sin embargo que cualquier “trato nuevo y justo para Escocia” se ampliará a Irlanda del Norte y Gales, pero también a Inglaterra. Europa respira aliviada con el resultado en Escocia, que podría haber provocado un contagio a otras regiones, como Cataluña, que ayer lanzó una consulta (ver aparte)


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