Murió el príncipe Rainiero, «inventor» de Mónaco
Tenía 81 años y lo gobernó por más de cinco décadas.
MONACO (AFP).- El príncipe Rainiero III de Mónaco falleció ayer a los 81 años de edad tras 55 años de reinado, el más largo de Europa, y lo sucede de facto en el trono su hijo, el príncipe regente Alberto, bajo el nombre de Alberto II.
Sus funerales se efectuarán el viernes 15 de abril en la catedral de Mónaco, según un comunicado oficial emitido por el Ministerio de Estado monegasco.
Se espera la presencia de centenares de miembros de la realeza y personalidades de diversos países del mundo.
Poco antes de las 8.30 locales (3.30 de Argentina), doblaron las campanas en todas las iglesias del principado, tras anunciarse el fallecimiento que se produjo dos horas antes.
«Su Alteza Serenísima, el príncipe Rainiero III, ya no está. Fue arrancado del cariño de los suyos y de su pueblo», explicó el ministro de Estad Patrick Leclercq. Rainiero «marcó tanto al principado que aquí todos nos sentimos huérfanos», dijo.
Veintitrés años después de la trágica muerte de la princesa Grace de Mónaco, el principado se vistió nuevamente de duelo.
El negro era visible sobre todo en las banderas monegascas, que ya estaban a media asta desde la muerte del Papa.
En torno del palacio, se inició un intenso movimiento de vehículos oficiales. Los restos de Rainiero fueron trasladados allí inmediatamente después de su muerte, donde pudo reunirse y orar la familia, según allegados.
La princesa Carolina llegó en la mañana al palacio, visiblemente afectada por el deceso de su padre. «Es una gran pena, ya que secretamente teníamos esperanzas, pese a que sabíamos que el príncipe estaba gravemente enfermo», declaró al canal de televisión local TMC el arzobispo de Mónaco, Monseñor Bernard Barsi.
El principado observaba duelo discreta y sobriamente. Los casinos cerraron sus puertas al público el miércoles, mientras que los comerciantes se interrogaban sobre si debían o no hacer lo mismo.
Algunas manifestaciones fueron suspendidas, pero otras, de nivel internacional, se mantuvieron, como el Abierto de Tenis o el Grand Prix de Fórmula 1.
Miembros de la realeza, jefes de Estado y responsables de todos los ámbitos enviaron de inmediato sus condolencias a la familia Grimaldi y a los monegascos.
Entre tales condolencias figuraban las de la reina Isabel II de Inglaterra y la de los presidentes de Francia, Jacques Chirac, y Rusia, Vladimir Putin. El príncipe debe ser en
terrado en la cripta de la catedral junto a Grace, la ex estrella de Hollywood convertida en princesa, que murió el 14 de septiembre de 1982 en un accidente automovilístico. La muerte de Rainiero se debió a «afecciones bronco-pulmonares, cardiacas y renales que habían obligado a su hospitalización el 7 de marzo pasado», indicó un comunicado.
Rainiero estaba sometido a tratamientos intensivos desde el 22 de marzo luego de complicaciones pulmonares y los médicos del soberano habían estimado entonces que sus posibilidades de sobrevivir eran muy escasas.
Con 47 años, el príncipe heredero Alberto sucede a Rainiero III, quien había accedido al trono a los 26 años, en 1949. «El príncipe Alberto toma de facto las riendas del poder a la muerte de su padre», según el Palacio. El jueves pasado, el consejo de la corona lo había nombrado «regente», al constatar la «incapacidad» de Rainiero de cumplir con sus altas funciones.
Rainiero nació el 31 de mayo de 1923, fruto de la unión de la princesa Carlota de Mónaco y el príncipe Pedro de Polignac, convertido en Grimaldi por ordenanza del 18 de marzo 1920. De su matrimonio con Grace Kelly, en 1956, nacieron sus tres hijos: la princesa Carolina, el príncipe Alberto y la princesa Estefanía. Sus hijas le han dado siete nietos.
Bajo el principado de Rainiero III Mónaco estuvo marcado por el desarrollo económico y turístico.
Cuando Rainiero sucedió a su abuelo, el príncipe Luis II, con sólo 26 años el 9 de mayo de 1949, Mónaco estaba en una grave crisis económica. Hoy viven allí unos 20.000 millonarios y en el puerto náutico apenas hay lugar para más yates. Rainiero supervisó personalmente la modernización del «peñón», en manos de los Grimaldi desde 1297. Ganándole terreno al mar, la superficie del Estado se amplió de 166 a 200 hectáreas.
Convirtió una empresa en un reinado glamuroso
MONACO (AFP).- El príncipe Rainiero, fallecido ayer a los 81 años, fue artífice obstinado del desarrollo del Principado de Mónaco, transfiguró su herencia y en medio siglo convirtió una empresa familiar dedicada al juego en una plaza financiera y económica resguardada de un revés de la fortuna. «He construido un Principado sólido y moderno, preparado para entrar en el siglo XXI», se enorgullecía Rainiero
Durante su principado, Rainiero III favoreció la emergencia de una plataforma económica que cuenta con más de 41.000 empleados (por 32.000 habitantes) y casi ningún desempleado. El volumen de negocios de 2002 superaba los 9.000 millones de euros (11.700 millones de dólares) cuando en 1975 las actividades monegascas representaban apenas 53 millones de euros.
Un 51% de ingresos proviene ahora de los impuestos de las empresas. Las ganancias cosechadas por el juego ya no superan el 3,5% del presupuesto global.
La SBM, que integra cuatro hoteles, 23 restaurantes, tres casinos, una ópera, las Termas marinas y el Montecarlo Country Club, sigue siendo el primer empleador con más de 3.000 asalariados permanentes. Bancos y empresas son las otras bases de Mónaco por las que el príncipe promovió que se ganaran 34 hectáreas al mar, casi una sexta parte de la superficie del Principado.
«Somos también un Principado que trabaja», se jactaba Rainiero, que lanzó a su gobierno a una política de obras públicas: dos nuevas estaciones subterráneas, centros de congresos, dos nuevos puertos, un estadio, un barrio de negocios, que confiere a Mónaco un aire de Hong Kong en miniatura. Unas 4.575 empresas, entre ellas 70 establecimientos bancarios, están implantadas hoy en día en Mónaco. Las carteras no están sometidas a ninguna carga fiscal monegasca sobre ingresos ni capital, tampoco a derecho de timbre por transferencias o en operaciones de títulos.
La felicidad y el dolor se alternaron siempre en la vida de la familia monegasca, lo que fue aprovechado por la prensa del corazón. «En este 'Dallas' de Europa siempre pasa algo», aseguran los fotógrafos. La «boda de ensueño» entre la actriz Grace Kelly (Gracia Patricia) y Rainiero el 18 de abril de 1956 fue un acontecimiento seguido por 30 millones de telespectadores, un récord para esa época. La trágica muerte de Gracia Patricia en 1982 puso fin al cuento de hadas. También los romances de los príncipes Alberto y Carolina. La hija menor de Rainiero, Estefanía, la más perseguida por los paparazzi debido a sus numerosas relaciones, los calificó de «jauría de perros de caza sedientos de sangre». Pero todas estas historias aportaron glamour a Mónaco y dinero a sus arcas.
(AFP/DPA)
MONACO (AFP).- El príncipe Rainiero III de Mónaco falleció ayer a los 81 años de edad tras 55 años de reinado, el más largo de Europa, y lo sucede de facto en el trono su hijo, el príncipe regente Alberto, bajo el nombre de Alberto II.
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