Murió “Tato” Pavlovsky, dramaturgo y psicoanalista

También fue actor y autor de piezas memorables como “El señor Galindez”, “Potestad” y “La muerte de Marguerite Duras”, entre otras.

TENÍA 81 AÑOS

El actor, dramaturgo y psicoterapeuta Eduardo “Tato” Pavlosky falleció ayer a los 81 años, lo que conmovió al ambiente de la cultura y el espectáculo donde varias figuras lo recordaron por su ética, su generosidad y su compromiso social a través de sus obras y sus gestos.

La Asociación Argentina de Actores reportó el deceso ayer a la mañana y señaló que sus restos fueron velados en una la sala fúnebre del barrio porteño de Belgrano.

Pavlovsky, quien iba a cumplir los 82 el 10 de diciembre, dedicó su vida al teatro y logró que sus obras recorrieran el mundo al punto de admitir su satisfacción cuando pudo ver al actor francés Jean-Louis Trintignant representando su obra Potestad en Los Ángeles.

El artista, que atravesó varias complicaciones de salud y operaciones en los últimos tres años, solía decir que para él el teatro “es la vida” por lo cual seguía sobre escenarios o al frente de los cursos de psicodrma grupal con su hija Carolina.

Pavlovsky supo desnudar en sus más de cincuenta años sobre las tablas temas hurticantes para el ámbito político y social como las torturas policiales que expuso en El Señor Galíndez, que se convirtió en una de sus obras principales a principios de los ‘70, o el robo de niños durante la dictadura desde los personajes de Potestad (1985).

El tema de la infancia también apareció en Solo brumas y Asuntos Pendientes, donde analizaba la mortalidad infantil y la compra-venta de niños.

Ante ello, Pavlovsky solía explicarse en entrevistas cuando decía que “uno escribe sobre dos o tres temas” porque lo importante está sobre cómo “se dimensionan y diversifican para hacer pensar al espectador”.

Un médico al servicio del teatro.- Pavlovsky puso su profesión de médico al servicio de las artes escénicas y de la investigación teatral. Fue el Creador del Movimiento Psicodramático de Latinoamérica, se especializó en psicoterapia de grupos y coordinó el Centro de Psicodrama Psicoanalítico Grupal.

En cine, actuó en “Los Herederos”, “El Santo de la Espada”, “Miss Mary”, “Cuarteles de Invierno”, “Los Chicos de la Guerra”, “El Exilio de Gardel”, entre otras.

Además, dirigió el documental “Prohibido” en 1997.

Repercusiones.- El deceso de Pavlovsky generó en la escena artística y cultural una gran conmoción y tristeza. En ese marco, el senador nacional y director de cine Fernando Pino Solanas, expresó que era hoy un “día negro, una pena infinita: la cultura argentina y el teatro latinoamericano, están de duelo”.

“Se fue Tato, amigo, compañero, creador incansable. Sin duda, uno de los mayores dramaturgos contemporáneos, un gigante de la escena. No son elogios póstumos, son sus méritos. ¿Quién tuvo tanta capacidad para desnudar personajes tenebrosos o liberar sueños y deseos reprimidos? ¿Quién ese don de reírse con tanta ternura de lo cotidiano?”, añadió el director que lo guió en “La Nube”.

Sencillo y auténtico hasta el caracú; generoso con amigos y pacientes; ético y valiente para defender las causas o solidarizarse con el perseguido; comprometido y coherente con el país que amaba. Tato no se va aunque no esté con nosotros, aunque llore el corazón”, expresó Solanas.

Fuente DyN


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