Natural zen

Líneas netas, volúmenes cúbicos y blancos se integran al paisaje de una manera desestresante, ideal para un hogar de fin de semana.

Rodeada de un frondoso bosque de pinos, cipreses y álamos se levanta esta casa de fin de semana que lleva el sello de los arquitectos argentinos Gustavo Vázquez y Gustavo Maneiro. Un proyecto que arrancó en el 2007 y se completó un año después. Emplazada sobre un terreno de 1090 m2, la vivienda de volúmenes contundentes se destaca por su presencia. Dominada por las líneas netas, con volúmenes cúbicos pintados de blanco, basamentos de lajas rectangulares de Zapala, entramados de madera de lapacho y enormes ventanales. “De estilo racionalista”, como la definen los arquitectos Vázquez Maneiro a esta impactante casa ubicada en Cariló, uno de los balnearios más bonitos de la costa Argentina. Diseñada para una familia prolífica, esta casa que está armada para ser disfrutada durante todo el año, ocupa 304 m2 cubiertos y está distribuida en dos plantas. Ingresando a la casa, el verde natural y la luz del sol se hacen presentes gracias al trabajo puesto en la relación interior – exterior con el ingenioso uso del vidrio: el objetivo fue asegurar iluminación natural y disfrute del jardín desde cualquier rincón. En la planta baja está todo íntimamente conectado en una amplia planta libre que alberga la zona de estar, el comedor con parrilla y la cocina de líneas contemporáneas. También hay espacio allí para un toilette, el cuarto de servicio, garage y una despensa. La altura, de 4.50 mts, le brinda al multiespacio una mayor amplitud. Una de las curiosidades más grandes, es la parrilla integrada al comedor, un recurso original. Esta fue una propuesta del estudio que los dueños de casa recibieron felices ya que de esta manera podían disfrutar de la parilla más allá de los cambios del tiempo. Mientras, en la planta alta ubicaron cuatro dormitorios en suite todos bañados por una magnífica luz natural y vista al bosque. Claro que la reina de los exteriores es la piscina, de 12 x 5 mts. “Está revestida en venecitas negras porque queríamos buscar que pareciera un espejo, de esta manera funciona como una superficie reflectante”, explican los arquitectos, cabezas de uno de los estudios más importantes de Cariló. MATERIALES NOBLES La elección de los materiales fue otro tema medularmente pensado por los arquitectos. El gran espacio de la planta baja combina pisos de cemento alisado en estar y cocina mientras que la zona del comedor y la parrilla cubierta es de deck de lapacho formando todo parte de una misma caja arquitectónica. Las columnas y cielo raso son de hormigón y las paredes están revocadas de blanco. En la planta alta, la elección fue por pisos de lapacho prefinish (flotante listo para ser colocado) que aporta la calidez que sólo la madera, por su nobleza, posee. En las paredes, optaron por el hormigón a la vista, revoques blancos y piedra. “Una misma combinación que se repite tanto en el interior como en el exterior, logrando un contraste entre la calidez de la madera y la piedra con la frialdad del hormigón y el blanco”, aclaran los arquitectos Vázquez Maneiro. La iluminación fue otro tema estudiado: “Se encaró pensando en el ahorro energético tratando de utilizar la mayor cantidad de artefactos con lámparas de tecnología Led para acentuación”. Artefactos embutidos y rieles con spots dirigibles fueron los elegidos. Los ventanales son uno de los grandes protagonistas del espacio interior. A través de ellos el bosque se integra con la arquitectura, la luz natural se adueña de los espacios y la vida dentro de la casa se vuelve mucho más alegre y llena de energía. Estos ventanales acompañan todo el recorrido de la casa, ya que no hay ningún espacio que no tenga la suerte de tener uno (los más altos alcanzan los 3.30 mts de altura). Vestidos con rollers en la planta baja y con roller y cortinados en la planta alta, permiten tamizar la luz. Diseño actual Tanto en los baños como en la cocina, el diseño es 100% contemporáneo. La cocina tiene una mesada de silestone blanco combinado con amarillo y muebles laqueados blancos con detalles en acero. En los baños, las mesadas laqueadas blancas acompañan y se suman para dar vida a espacios puramente netos. La deco fue tarea de la dueña quien optó por una paleta de colores sobrios, pocos muebles pero destacados. Una ambientación que armoniza con la arquitectura. Es así como ciertos muebles emblemáticos, como los silloncitos Jacobsen o las sillas Thonet se destacan con su sola presencia pero casi, como sin querer, y se fusionan y equilibran a la perfección con ciertos elementos rústicos hechos con maderas viejas. “La dueña de casa buscó un estilo contemporáneo, que responda a las necesidades del proyecto”, relatan los arquitectos quienes coinciden en que “el mayor logro fue resolver las particularidades del programa, el área social totalmente integrada y muy grande, los dormitorios que puedan funcionar casi como suites de dos ambientes para alojar a los hijos con sus respectivos nietos. No es una casa estándar, fue pensada exclusivamente para sus necesidades.”

Texto: Maiqui Jorge Fotos: Daniela Mac Adden /surpressagencia.com

arquitectura

Comedor con parrilla y cocina forman parte de un mismo espacio de amplias dimensiones. El piso es de cemento o deck de lapacho según la zona. Los revestimientos en hormigón y detalles en piedra.


Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora