Neuquén quiere desviar el deshielo al Pellegrini

Pidió en la AIC que Río Negro tome medidas para abrir el canal.



NEUQUEN (AN) – El gobierno neuquino pidió a la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) que se tomen las medidas para abrir el canal derivador hacia el lago Pellegrini en caso de que el deshielo de la gran cantidad de nieve acumulada en la zona norte sea precipitado. Río Negro aseguró que semejante maniobra hídrica, que no se realiza desde hace 25 años, es una de las posibilidades para contener caudales extraordinarios de una fusión acelerada.

Ese canal derivador fue proyectado por el ingeniero Cipolletti y funcionó por primera vez en 1915. Si por su curso volviera a correr agua, quedaría interrumpida la ruta 151 pero, lo que es peor, muchas familias asentadas allí desde hace al menos una década perderían todo.

El pedido del representante neuquino en Cuencas, Elías Sapag (hijo), no debe haber caído bien en la presidencia del organismo, a cargo del rionegrino Federico Carnevali. De todos modos, junto con los otros dos representantes -Alberto Ciampini (Nación) y Jorge Izarra (provincia de Buenos Aires), prefirieron acceder a lo solicitado en función, se presume, de que n será necesario dejar pasar el agua por ese canal derivador.

Ayer el comité ejecutivo de la AIC -conformado por las cuatro jurisdicciones- decidió constitutirse en sesión permanente, que fue otro de los pedidos de Sapag.

El neuquino también pretendía que se le solicite al DPA rionegriono información sobre “tipo y cantidad de maquinaria para la apertura (si así fuese necesario) del canal aductor” al lago Pellegrini, además de datos sobre el tiempo que se tardaría en demoler el terraplén que impide ahora el paso de agua.

El DPA puede realizar la maniobra con máquinas excavadoras. Se estima que el traslado y la operación en sí demandarían un par de horas.

La última vez que por ese derivador pasó agua fue en 1980. Con un caudal máximo de 235 metros cúbicos por segundo, el agua se metió en muchas de las casas construidas en la península de Ruca Co, la villa que pertenece a Cinco Saltos. Pero además durante los últimos años se fueron asentando sobre el curso de este cana derivador -que por momentos es muy ancho- familias de escasos recursos.

Por eso Sapag también pidió que se “libere el canal de toda obstrucción y retiren habitantes en situación de riesgo”

Sapag no lo dice pero está claro que la intención es evitar que las erogaciones desde la presa El Chañar afecten las costas del río Neuquén aguas abajo, especialmente en Vista Alegre, donde hace años deberían haberse hecho defensa que recién ahora se están anunciando.

Si los 575 metros cúbicos por segundo que erogan ahora desde El Chañar se transformaran por el deshielo en 1.000, las consecuencias aguas abajo serían muy serias. El desvío de una parte de ese volumen por el canal derivador al lago Pellegrini aliviaría la situación pero, por otro lado, crearía nuevos inconvenientes.


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