No hay atención kinesiológica para 36.000 jubilados del PAMI
La obra social no cubre este tipo de prestaciones. Los profesionales piden 10 pesos y les ofrecen 3,84. La mayoría de los jubilados no hace el tratamiento.
ROCA (AR).- Más allá de que signifique una de sus principales necesidades, los 36.000 afiliados a PAMI de Río Negro no pueden cumplir hoy con los tratamientos kinesiológicos porque la obra social no cubre ese tipo de prestaciones.
La causa por la cual una gran cantidad de jubilados se encuentra a la deriva es la falta de un convenio entre PAMI y los tres colegios de kinesiólogos que les garantice a los jubilados la cobertura total de las sesiones indicadas por sus médicos de cabecera.
Para revertir el panorama y poder ofrecer una atención adecuada a los requerimientos de los afiliados, medio centenar de profesionales nucleados en el Colegio del Alto Valle y Valle Medio mantuvieron el viernes de la semana pasada una reunión con los representantes del PAMI y la gerenciadora SIRSA, ganadora de la licitación para el manejo de la obra social en la provincia.
Sin embargo, los planteos de esta entidad no alcanzaron a convencer a los kinesiólogos, quienes vieron a la oferta demasiado lejana de sus aspiraciones, que rondan la suma que cobran en forma particular.
La consecuencia de esto es una situación más grave. El tiempo que deban esperar los afiliados para recibir las prestaciones será mayor, ya que son muy pocas las familias que hoy pueden afrontar los gastos de las sesiones con dinero «del bolsillo».
De acuerdo a lo explicado por Juan Píccoli, a cargo de las gestiones en representación del colegio, SIRSA propuso pagar por cada sesión de fisiokinesioterapia una suma de 3,84 pesos, a lo que se le sumaría un peso más en caso de que el profesional tenga que trasladarse hasta el domicilio del paciente.
Ante este ofrecimiento, los kinesiólogos decidieron no aceptar los valores ofrecidos hasta que se mejore la propuesta y se acerque al promedio de diez pesos que cobran por los servicios brindados en los consultorios particulares. Además señalaron que la atención domiciliaria cuesta generalmente entre 15 y 20 pesos.
Las negociaciones continuarán hoy, cuando ambas partes se reúnan nuevamente en Allen. El interés en firmar un convenio con el Colegio de kinesiólogos radica en que en la zona comprendida entre Catriel y Río Colorado viven 24.740 afiliados a PAMI, cifra que representa más de la mitad del total de afiliados rionegrinos.
Dentro de esta jurisdicción, las ciudades con mayor número de personas que pertenecen a la obra social son Roca (6.500), Cipolletti (5.700), Villa Regina (4.100) y Cinco Saltos (2.600).
No alcanza
La situación empeora aún más si se tiene en cuenta que SIRSA destinaría un monto de 800 pesos mensuales para cubrir las sesiones kinesiológicas solamente para atender las demandas de Roca.
Una simple operación matemática demostraría que con ese dinero la gran mayoría de los afiliados quedaría sin atención.
Si se toman los 800 pesos y se los divide por el monto que la gerenciadora ofrece por cada tratamiento, se observará que en un mes sólo será posible realizar 210 sesiones. Sin embargo, lo habitual es que cada médico aconseje hacer un promedio de cinco sesiones mensuales. El resultado final es que sólo 42 roquenses tendrían la posibilidad de cumplir con las terapias recomendadas, número que aparece muy lejano a los 6.500 afiliados a PAMI que habitan en la ciudad.
Ante esto, Píccoli señaló que «en muchos casos cada paciente consume aproximadamente una hora de tratamiento porque la atención es muy especializada» y agregó que «el trabajo kinesiológico no siempre es reconocido por los responsables de la salud». En este sentido, explicó que la tarea del kinesiólogo consiste en la evaluación, prevención, conservación y tratamiento de la capacidad física de las personas aplicando fisioterapia, kinesioterapia y kinefilaxia.
Mientras tanto, las gestiones prosiguen y los jubilados rionegrinos esperan que una solución les permita contar con atención kinesiológica y mejorar su calidad de vida.
No es esta la única deficiencia en el sistema de prestación de salud del PAMI. Se denunció oportunamente que en algunas clínicas privadas directamente no los atendías por las abultadas deudas del organismo con los prestadores.
Desde la obra social aseguran que el servicio se presta
Las explicaciones brindadas desde la delegación del PAMI presenta algunas contradicciones con el panorama descripto por los representantes del Colegio de Kinesiólogos.
El subdirector encargado de las prestaciones médicas de la obra social, Jorge Romeo, reconoció que no existe un convenio entre ambas entidades pero negó que el servicio actualmente esté interrumpido.
Romeo señaló que en el caso de los pacientes crónicos la atención kinesiológica está garantizada directamente por el PAMI, siempre que acudan con la orden médica expedida por el profesional de cabecera. La cobertura incluye la totalidad de los servicios prestados más los gastos derivados del traslado hacia el centro de rehabilitación. También está prevista la posibilidad de que el kinesiólogo se movilice hasta el domicilio del enfermo.
Con este fin, la obra social cuenta con una lista de cuatro profesionales que son llamados para las sesiones de kinesiología.
Los menos urgentes
Los afiliados que no requieran un tratamiento con carácter de urgencia deben realizar un trámite similar en las oficinas de la gerenciadora SIRSA, organismo integrado por la Federación de Clínicas, la Federación Médica y el Consejo Provincial de Salud Pública. También para estos casos la cobertura es del 100 por ciento.
«Aunque no existe ningún convenio entre el PAMI y SIRSA con el colegio, el servicio se presta regularmente», aseguró Romeo. Otra opción que se les presenta a quienes no pueden acceder a un tratamiento kinesiológico por esta vía, es la atención de los médicos cubanos de Adanil.
Sin embargo, la lista de espera en esa institución llega a casi 700 personas que buscan sesiones de rehabilitación en el gimnasio. Muchas veces, los pacientes deben aguardar más de dos meses para conseguir un turno. (AR)
El trato es más complejo para este sector
La situación por la que atraviesan los afiliados al PAMI en Río Negro para conseguir atención kinesiológica no es nueva. Desde 1991, el Colegio que nuclea a estos profesionales no firma un convenio con la obra social.
A esto hay que sumar que las necesidades de los jubilados son muy distintas a las del resto de los pacientes, razón por la cual necesitan sesiones especializadas.
Debido a esto, muchas veces requieren de terapias de más de una hora porque la atención es bastante compleja.
Además los kinesiólogos deben realizar varias tareas, como desvestir a los abuelos, ayudarlos a subir a las camillas y seguir minuciosamente su evolución con los distintos aparatos.
«Muchas veces este servicio no es reconocido porque generalmente se cree que nuestro trabajo solamente consiste en realizar masajes. Por esto, nosotros luchamos por la profesión porque vivimos de nuestro trabajo», indicó Juan Píccoli.
Los servicios de kinesiología incluyen variados tratamientos aplicando fisioterapia, kinesioterapia y kinefilaxia. En el caso de las personas de la tercera edad, las terapias se intensifican y requieren mayor dedicación.
La fisioterapia consiste en la aplicación de aparatos de alta, media y baja frecuencia, como onda corta, micro onda, ultrasonido, entre otros.
Por otra parte, la kinesioterapia incluye la rehabilitación kinésica en vías respiratorias, neurología, traumatología y reumatología. Por último, en la kinefilaxia se trata de prevenir algunas patologías por medio de ejercicios metodizados con o sin aparatos. (AR)
ROCA (AR).- Más allá de que signifique una de sus principales necesidades, los 36.000 afiliados a PAMI de Río Negro no pueden cumplir hoy con los tratamientos kinesiológicos porque la obra social no cubre ese tipo de prestaciones.
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