«No hay tal argentinización del petróleo»

El letrado refutó los argumentos del gobierno. Aseguró haber recibido presiones desde la Rosada.

Por Redacción

«En la provincia de Santa Cruz está registrada una empresa bajo el nombre Petersen Energía dedicada exclusivamente a cuestiones financieras y no energéticas y uno de cuyos dueños es Enrique Eskenazi, quien se prepara para comprar en dos etapas el 25% de las acciones de YPF. Sin embargo esa empresa, al menos hasta hoy, no es Petersen Energía SA, la española, que sí es la que aparece comprando el 15% de esas acciones, con lo cual queda demostrado lo que venimos sospechando: No hay, con esa compra, lo que el gobierno nacional pregona a los cuatro vientos, la «argentinización del petróleo». Lo dijo el abogado Carlos Negri, que en diciembre comprobó que la empresa liderada por Eskenazi no es argentina sino española.

-Fue ésa la causa que me llevó a hacer reserva del nombre de Petersen Energía y a decir «Petersen soy yo» -sostiene Negri, 61 años, platense, ex legislador bonaerense por la JP en el lapso '73/'76 y que, imbuido del denominado «pensamiento nacional», militó en Montoneros y se exilió en Brasil.

-Me fui de la organización tras el asesinato de Rucci…

-¿No compartía la línea militarista hacia la que se deslizaba Montoneros?

-Y una línea además contra un gobierno legítimo. Yo no estaba de acuerdo con enfrentar a Perón y esa muerte fue contra Perón -sostiene, y recuerda su amistad de aquellos días con el matrimonio Kirchner.

-Los conozco mucho… muchísimo. Pero no es cierto como se dijo por ahí, que yo haya sido el tutor político de ellos. Militábamos juntos en la Federación Universitaria de la Revolución Nacional (FURN), peronista… El era un activista, un pibe muy activo, muy decidido, uno siempre podía contar con él a la hora de movilizar. Ella también militaba fuerte… los dos son más jóvenes que yo. Ellos no se fueron ni se quedaron en la «orga» porque nunca estuvieron en la «orga». Ella es una abogada brillante, él un activista de la política…

-¿Volvió a ver al matrimonio? ¿Habló del tema del petróleo con ellos?

-Sí, claro que los he vuelto a ver y hay muchos hombres importantes en el poder que son amigos míos de los años de militancia… Pero al matrimonio no lo veo desde el 2004, cuando yo renové mi lucha por la nacionalización del petróleo, lucha que hoy seguimos con Mario Cafiero y muchos compañeros. Los compañeros que están en el poder han cambiado

mucho… En materia petrolera siguen los dictados de Menem-Cavallo: liberales. Y claro, ahora, ante mi presentación, se pusieron nerviosos.

-¿Lo llamaron?

-No le voy a dar nombres.

-¿Lo llamó Carlos Kunkel? Es una de las matrices ideológicas del kirchnerismo. Usted lo conoce muy bien.

-No, no, él no… ¡la puta si lo conozco! Con él hace muchísimo que no hablo… creo que él evitaría hablar conmigo. Pero sí, tuve algún llamado desde algún rincón del poder, pero nada importante… porque, mire, cuando uno avanza en estos temas, como me pasó durante el tiempo de Menem cuando cuestioné los negocios con las telefónicas, siempre en el poder hay hay dos voces: están los que le dicen «¿Para que te metés? ¡Pará la mano! ¡Hoy se construye poder de otra manera, no es como antes!» Y están también en el poder los que…

-Vamos a clarificar: ¿»poder» sinónimo de «gobierno»?

-Sí, claro… están los que le dicen a uno: «Adelante flaco, metele con todo» pero te dejan solo como… no sé…

-Como Pinochet en el Día del Amigo, dicen los chilenos…

-Sí, algo así. Yo comprendo, los muchachos han cambiado. Son grandes, somos grandes… quieren vivir bien, cómodos.

-¿Qué quiere decir, que aprovechando su espacio en el poder hacen negocios?

-Digo simplemente que quieren vivir bien, sin sobresaltos económicos. Son abuelos, asegurarse el futuro, en fin. Yo, en cambio, sigo en la mía. Lucho por causas que creo nobles, solo, menos solo, con muchos, como sea, pero ¡lucho!

-Casi un Scalabrini Ortiz…

-¡Scalabrini! Influyó e influye mucho en mí. Quien no leyó «Los intereses británicos en el Río de La Plata» no puede investigar nada sobre el poder. Y acá estoy, mire el departamento en el que vivo (tres ambientes, contrafondo). Pero sí, de la Casa Rosada presionaron un poco no bien me metí con el socio del gobierno, Eskenazi.

-¿A quiénes presionaron?

-A los abogados de esta empresa Petersen Energía que está radicada en Santa Cruz, que es de Eskenazi. La cosa es así. El 26 de diciembre yo hago reserva del nombre Petersen Energía luego de averiguar que la Petersen Energía que hace el negocio con Repsol no es argentina sino española, con lo cual quedaba demostrado que no había argentinización del petróleo, como dice el gobierno cuando avala la compra del 25% de las acciones por parte de Eskenazi. Mientras viajo a Necochea reflexionó si inscribo la empresa en la Inspección General de Justicia. Era un costo de 2.000/3.000 pesos y tenía 30 días para hacerlo. Decido que sí. Ni bien llego a Necochea hablo con un escribano -Zabala-, cuyos servicios requerí en algún momento como abogado. Le digo que yo hago todo el escrito para inscribir la empresa, y bueno, después de alguna dudas por parte de él, acepta. Pero a la noche me llama y me dice, «discúlpeme doctor, pero no quiero estar en este tema». Yo le pregunto por qué y luego de un tira y afloje, me confiesa que tiene temor… La reserva de nombre que yo había hecho ya estaba en internet y bueno… el hombre, en fin. Ya en enero consigo otro escribano y sigo adelante con el trámite de inscripción. Pero ya co

mienzo a ver señales, a sentir que el gobierno está alerta por mi intención… estaban encima de lo que hacía yo… minuto a minuto. Me enteré, por una vía muy casual, que antes de fin de año el gobierno supo de esa declaración en la que yo decía: «Petersen soy yo». Entonces les pegaron un levante de la puta madre, incluso los llamaron de la Casa Rosada para decirles que eran unos pelotudos…

-¿A Petersen Energía, la santacruceña?

-A los abogados de esa Petersen. Me dije: «Estos tipos (el gobierno) están como locos, me están pisando la nuca». Entonces busqué apurar el trámite de inscripción de Petersen Energía, cuyo reserva de nombre yo ya tenía. Le piso el acelerador a mi escribano para lograr la inscripción de la empresa siempre pensando en llevar la delantera. Una de mis hijas, que estudia derecho, iba todos los días a la Inspección de Justicia a informarse sobre cómo iba el trámite y todos los días había un pibe que estaba haciendo lo mismo que ella, o sea, averiguando cómo iba mi trámite pero enviado por la otra parte. Y bueno, días atrás la Inspección General de Justicia me notificó de que hay otra sociedad con ese nombre, que está aprobada… Petersen Energía, que es una sociedad financiera de Santa Cruz, de objetivo netamente financiero. No tiene nada que ver con petróleo y que tiene un capital de 102.000 pesos. Como socios figuran Enrique Eskenazi, padre, y un hijo. El padre en nombre de la empresa Petersen Pty Ltd., y el hijo por sí mismo. Bueno, los abogados de esa sociedad, creada el año pasado, se presentaron oponiéndose a que yo usara el nombre Petersen.

-¿Es una oposición legal?

-Sí, por supuesto. Uno puede apelar, pero hay legitimidad. El argumento es «homonimia subsistente».

-¡Pero una sociedad que tiene un capital de 102.000 pesos no tiene autonomía de maniobra como para comprar el 15% de las acciones de YPF a Repsol!

-¡Por supuesto que no! Lo que pasa es que esta Petersen registrada en Santa Cruz tampoco es la que compra las acciones. No es la misma empresa. Por eso, independientemente de que Petersen ahora no soy yo, mi objetivo está logrado: no hay argentinización del petróleo, la participación de Eskenazi en este negocio no implica argentinización del petróleo porque la empresa que compra, y que integra Eskenazi, es española o por lo menos registrada en Madrid como tal. Y la preside Eskenazi. Pero no es la Petersen de Santa Cruz… mal podemos argentinizar con una sociedad española. Todo la famosa «argentinización» de la que habla el gobierno se da en España, entre personas jurídicas españolas, porque las sociedades inscriptas en España son personas de derecho español y que manejan un bien, YPF, que es español.

-¿Por qué Eskenazi recibe tanta ayuda financiera para esta operación? Porque pareciera que él no pone un peso…

-Eso es evidente, incluso «Río Negro» sostiene eso. En este tema uno no tiene información documentada, pero andan dando vueltas informes con olor a servicios y que circulan en los bancos que son garantes del negocio. Ese chamuyo dice que se van a acomodar las retenciones y los precios de los combustibles, para que el negocio sea posible. El juego sería más o menos éste: «Yo (gobierno) te subo las retenciones y te digo vendele a ese», pero con esa suba bajan las ganancias; Entonces el otro responde «yo te subo el precio de las naftas y no le vendo nada a ese». Ya tenemos el problema, tal como pasó en mayo/junio del año pasado. Pero al mismo tiempo que hay pelea, hay negociación… en ese dime y direte se llega a un punto en que Eskenazi se queda con un paquete importante de plata, no modifica la estrategia de Repsol porque no puede, pero está adentro del negocio. No sé si Eskenazi es un lobbista, pero está en el negocio y ese negocio sirve al gobierno, a la política del gobierno, del grupo en el poder.

CARLOS TORRENGO


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