“Nos faltó el respeto a todos en el micro”
El 30 de enero viajé de Buenos Aires a Allen en el micro 8010 de Vía Bariloche. Hasta que pusieron la película el viaje era absolutamente normal y tranquilo. El filme elegido fue “Diario de una pasión”, que cuenta una historia de amor verdadero, de la vejez cálida y las esperanzas rotas, pero sobre todo hace referencia al amor verdadero. En los primeros asientos de “abajo” viajaban una señora y su hijo de alrededor de diez años. Ante un beso de los protagonistas la señora se levantó muy nerviosa y de mala manera se dirigió al chofer y al auxiliar (todo el micro estaba viendo la película en paz mientras eso ocurría). Ella pretendía que sacaran la película porque no quería que su hijo la viera. El auxiliar le explicó que era la que había tocado y que ella podría efectuar el reclamo que considerara necesario al llegar a destino. No contenta con la respuesta obtenida, decidió de manera totalmente autoritaria tapar el televisor, faltándonos el respeto a todos lo que viajábamos sin siquiera darnos una explicación. En todo momento le hablamos, tanto pasajeros como el auxiliar, con total respeto (sobre todo por su hijo, quien suponíamos que ya se sentiría muy incómodo al ver a una madre tan irrespetuosa). La película es sólo una anécdota. Durante una hora esta señora nos faltó el respeto a todos, gritando, amenazándonos, tratándonos de “enfermos” y creyéndose la única con derechos. Si tanto se preocupa por lo que ve su hijo, sería bueno que reviera lo que le muestra cuando trata a los demás. Se lo dijimos en el micro, vivimos en democracia y es muy triste que le muestre ese autoritarismo violento a ese niño (a quien en ningún momento vimos llorar, como ella dice para excusarse). Lo que no le gusta, tiene la opción de no verlo, pero de ninguna manera son aceptables sus malos tratos, amenazas y “locuras”, que hicieron que todos los que compartimos el micro con ella tuviéramos un viaje espantoso. La situación (tiene razón) fue de extrema tensión por todo lo que hizo y por sus faltas de respeto. El único momento en el que le plantearon parar en un control policial fue por pedido de los pasajeros, cuando nos amenazó a todos. No tengo nada que ver con Vía Bariloche, simplemente lo que corresponde, corresponde. Brenda Knudsen DNI 3.0941.536 Allen
Brenda Knudsen DNI 3.0941.536 Allen
El 30 de enero viajé de Buenos Aires a Allen en el micro 8010 de Vía Bariloche. Hasta que pusieron la película el viaje era absolutamente normal y tranquilo. El filme elegido fue “Diario de una pasión”, que cuenta una historia de amor verdadero, de la vejez cálida y las esperanzas rotas, pero sobre todo hace referencia al amor verdadero. En los primeros asientos de “abajo” viajaban una señora y su hijo de alrededor de diez años. Ante un beso de los protagonistas la señora se levantó muy nerviosa y de mala manera se dirigió al chofer y al auxiliar (todo el micro estaba viendo la película en paz mientras eso ocurría). Ella pretendía que sacaran la película porque no quería que su hijo la viera. El auxiliar le explicó que era la que había tocado y que ella podría efectuar el reclamo que considerara necesario al llegar a destino. No contenta con la respuesta obtenida, decidió de manera totalmente autoritaria tapar el televisor, faltándonos el respeto a todos lo que viajábamos sin siquiera darnos una explicación. En todo momento le hablamos, tanto pasajeros como el auxiliar, con total respeto (sobre todo por su hijo, quien suponíamos que ya se sentiría muy incómodo al ver a una madre tan irrespetuosa). La película es sólo una anécdota. Durante una hora esta señora nos faltó el respeto a todos, gritando, amenazándonos, tratándonos de “enfermos” y creyéndose la única con derechos. Si tanto se preocupa por lo que ve su hijo, sería bueno que reviera lo que le muestra cuando trata a los demás. Se lo dijimos en el micro, vivimos en democracia y es muy triste que le muestre ese autoritarismo violento a ese niño (a quien en ningún momento vimos llorar, como ella dice para excusarse). Lo que no le gusta, tiene la opción de no verlo, pero de ninguna manera son aceptables sus malos tratos, amenazas y “locuras”, que hicieron que todos los que compartimos el micro con ella tuviéramos un viaje espantoso. La situación (tiene razón) fue de extrema tensión por todo lo que hizo y por sus faltas de respeto. El único momento en el que le plantearon parar en un control policial fue por pedido de los pasajeros, cuando nos amenazó a todos. No tengo nada que ver con Vía Bariloche, simplemente lo que corresponde, corresponde. Brenda Knudsen DNI 3.0941.536 Allen
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