Nueva generación de “vaquita del olmo”
“El arma química como estilete y no como guadaña”.
Se está produciendo un nuevo descenso de larvas de la “vaquita del olmo” (Xanthogaleruca luteola), desde la copa de los árboles para empupar en las rajaduras de los troncos, en el piso y en los escondites cercanos, incluso amontonándose al pie de cimientos y paredes, dando un aspecto muy desagradable.
Dentro de nuestras ciudades las autoridades de espacios verdes son reacias a encarar pulverizaciones de las copas por motivos fácilmente entendibles, ya que la opinión pública está muy sensibilizada con respecto a la aplicación de biocidas.
Como decía A. W. Brown ya en 1954, “el arma química debe ser usada como un estilete, no como una guadaña”. Una alternativa interesante es realizar ahora tratamientos puntuales, como estiletazos, contra esas larvas que comienzan a empupar.
Se puede pintar una banda de Carbaryl (Sevín 80%) a una dosis de aproximadamente 6,25 gramos por cada 2,5 litros de agua. Con una pulverizadora manual o hidráulica de baja presión, se moja un área de la corteza del tronco de unos 60 centímetros de ancho y rodeando todo el tronco hasta donde comienzan las primeras ramas de la copa. Las larvas morirán cuando entren en contacto con el insecticida al descender del árbol para empupar.
Una sola aplicación de carbaryl en el tronco, puede matar numerosas larvas de “vaquitas” que caminen sobre esta banda a través de toda la temporada.
ACEITE EMULSIONABLE
Para complementar este tratamiento, se puede usar aceite emulsionable al 3% en pulverizaciones foliares para eliminar huevos y larvas. Este método es totalmente inocuo y sólo mata por asfixia a lo que se halla bajo esta capa de aceite. Pulverice cuando las larvas de la primera generación son abundantes, estimativamente a fines de octubre, primeros días de noviembre. Para mayor certeza, se debe monitorear las plantas.
TEODORICO HILDEBRANDT
ELJARDIN@RIONEGRO.COM.AR
jardinería
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