Obama y Clinton limaron asperezas en el homenaje a JFK

El presidente le entregó a su antecesor la Medalla de la Libertad, la mayor distinción civil que otorga el país.

Por Redacción

AP

WASHINGTON.- El presidente Barack Obama rindió tributo al legado del difunto presidente John F. Kennedy. Junto con otro exmandatario, Bill Clinton, depositó una corona frente a la tumba de Kennedy y entregó la Medalla Presidencial de la Libertad que el mismo Kennedy creó antes de su asesinato hace 50 años. Uno de cada lado, Obama y Clinton tomaron de la mano a Ethel Kennedy, la viuda de Robert F. Kennedy mientras ascendían las escaleras del Cementerio Nacional de Arlington. La primera dama Michelle Obama y la ex secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton se sumaron a la comitiva para depositar una corona fúnebre cerca de la llama votiva que ilumina la tumba de Kennedy. Obama y Clinton se pusieron la mano sobre el corazón mientras se oían los sones de una corneta cerca de una bandera nacional a media asta. Obama no formuló declaraciones pero saludó a los familiares de Kennedy congregados para recordar su legado dos días antes del quincuagésimo aniversario de su asesinato. La jornada de homenaje había comenzado en la Casa Blanca, donde Obama impuso la medalla a estadounidenses prominentes, entre ellos Bill Clinton y Oprah Winfrey. Kennedy había establecido la medalla, pero fue asesinado dos semanas antes de entregarla al primer grupo de galardonados. Obama dijo que la presidencia de Bill Clinton había sido sólo el comienzo de su obra para mejorar el mundo y ensalzó su trabajo humanitario, cuando concluyó su mandato, para salvar o mejorar vidas de cientos de millones de personas en el mundo. “Estoy agradecido también, Bill, por el consejo y asesoramiento que me diste, tanto dentro como fuera de las canchas de golf’’, dijo Obama con una sonrisa. “Y, lo más importante, por tu obra para salvar vidas en el mundo, que representa lo mejor de lo mejor en Estados Unidos’’. Siendo adolescente, Bill Clinton estrechó la mano de Kennedy en el verano anterior al asesinato, cuando visitó Washington junto con otros estudiantes de secundaria en el programa Boys Nation. Obama rindió homenaje además a los periodistas pioneros Gloria Steinem y al editor del Washington Post durante el escándalo de Watergate, Ben Bradlee. “Como escritora, vocera, activista, (Steinem) mostró a un vasto y a menudo escéptico público problemas como la violencia doméstica, la falta de servicios de guardería asequibles y la contratación abusiva”, dijo Obama. El presidente dijo que el Post de Bradlee, que derribó el presidente Richard Nixon, fue un recordatorio de “que nuestra libertad como nación descansa en la libertad de prensa”. (AFP/AP)