“Oktubre propone recuperar la capacidad de pensar por uno mismo”

El periodista cultural Alfredo Rosso analiza la propuesta de los Redondos en su segundo disco y el contexto en el que creció la banda.

Alfredo Rosso es, junto con Claudio Kleiman, Pipo Lernoud y Fernando Basabru, entre otros, uno de los pioneros en el ejercicio del periodismo cultural y de rock. Testigo privilegiado de la escena local e internacional, Rosso respondió un cuestionario vía
e-mail acerca del disco “Oktubre”.

P- Cuándo y cómo conociste a los Redondos?

Alfredo Rosso- Claudio Kleiman y Fernando Basabru, dos amigos y colegas en “Expreso Imaginario”, llegaron un día de 1977 o 1978 maravillados por haber visto un recital de los Redondos en La Plata. Hablaban del espectáculo multimedia que era la banda, con bailarinas, con el Sultán (El Doce) repartiendo los famosos buñuelos de ricota y demás delicias. Luego yo los vi en diciembre de 1978 en el Teatro de la Cortada en Buenos Aires y el romance fue inmediato.

P- Hoy es un clásico, pero ¿qué significó “Oktubre” para su época? ¿En qué contexto salió? ¿Cómo fue recibido por la crítica y por el público?

AR- “Oktubre” fue considerado un clásico desde el comienzo. Un material excelente desde lo musical y lo lírico y muy consustanciado con su época.

P- ¿Y qué lugar ocupaban los Redondos en el contexto del rock argentino de 1986?

AR- Los Redondos en el ’86 ya habían dejado atrás la etapa de los clubes y su popularidad crecía día a día. Empezaban a tocar para 1.000 personas o más, como prueban los recitales de Palladium, una sala voluminosa que cobijaba buena parte de los recitales de grupos en vías de consagración y era, además, discoteca luego. Allí presentaron “Oktubre”, justamente en octubre del ’86, aunque ya habían anticipado varios de los temas del disco en la misma sala, en mayo de ese año.

P- ¿Es efectivamente un disco conceptualmente político? ¿Hay un hilo conductor o se trata de mensajes amplios con cierta lectura política? ¿Cuáles serían los anclajes políticos directos con la época?

AR- Los Redondos nunca tuvieron un mensaje específicamente político, pero en los surcos de “Oktubre” pueden detectarse varias alusiones a la época, como ser el creciente rol monopólico que asumía la televisión sobre la vida de la gente a medida que avanzaban los 80’s (“Divina TV Führer”), la continuidad de la Guerra Fría (“Música para pastillas”) y los paraísos artificiales de un grupo de gente que vivía entre cuatro paredes entregado a hedonismos de índole química (“Semen up”). Por supuesto que estas interpretaciones corren por mi exclusiva cuenta y no pretendo que sean necesariamente compartidas por los autores de los temas. Por otra parte, toda canción, toda obra de arte, en fin, admite siempre más de una lectura..

P- Sugerís un llamado a la revolución, aunque interna revolución al fin. ¿Por qué invocar una revolución en Argentina en octubre de 1986? Parece ir a contrapelo de la época, ¿no? El fin de la primavera alfonsinista apenas se esbozaba.

AR- Siempre afirmo que las conclusiones van exclusivamente por cuenta y cargo mío, pero la frase “sin un estandarte de mi parte”, parece sugerir la necesidad de una revolución interior, de no dejarse asimilar por los lemas, los altavoces y las fuerzas que quieren transformarte en un consumidor de slogans facilistas. Ese “regreso a octubre”, del que habla la canción apuntaría a retomar banderas libertarias, pero no en función de un partido político o de una consigna impuesta, sino de recuperar la capacidad de pensar por uno mismo, de elegir un rumbo propio en la vida.

P- También decís que se tocan temas como los gimnasios y los alimentos dietéticos. Ahí se rozan con Soda, que también lo mencionan en su primer disco. ¿Puede decirse que coinciden pero con líricas y estéticas opuestas?

AR- Ambas bandas fueron fieles testigos de su tiempo. No creo que hayan sido opuestos en sus puntos de vista. Siempre pensé que el Indio y Cerati tenían mucho más en común en cuanto a sus respectivas visiones de la vida, que lo que podría separarlos.

P- Qué lectura crees que se hace hoy de “Oktubre”, 30 años después de todo aquello?

AR- Me parece un álbum tremendamente vigente. Un clásico atemporal. Si tomamos algunos de los tópicos que esbocé más arriba, tenemos una nueva Guerra Fría, uno de cuyos escenarios principales es Siria, por ejemplo, y la multimedia es todavía más “Führer” de lo que fue en el ’86, si le sumamos redes sociales, teléfonos celulares ¿inteligentes? y otras delicias que atenazan nuestro tiempo, con la ilusión de liberarlo.

Grabado entre agosto y septiembre de 1986, el disco salió el 10 de octubre y se presentó el 18 y el 25 en Palladium, ante poco más de mil personas cada noche.

Datos

Grabado entre agosto y septiembre de 1986, el disco salió el 10 de octubre y se presentó el 18 y el 25 en Palladium, ante poco más de mil personas cada noche.

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