Onda Vaga, un grupo que traspasa fronteras
La banda alternativa estará en Roca y Neuquén el viernes y sábado próximos. Antes “Río Negro” habló con Nacho Rodríguez, uno de sus integrantes.
El viernes venidero a las 23 y el 30 pasada la medianoche, Onda Vaga subirá a los escenarios de la Asociación Española, España 1371 en Roca, y de Pirkas, Santiago del Estero 883, Neuquén, con Songolongo y César Esteves, y éste último y Los Mezcalitos como invitados especiales, respectivamente.
Luego de girar por México, Colombia y Perú, despide el compacto “Magma elemental”, antes de editar el próximo disco.
Integrada por Germán Cohen, Tomás Justo Gaggero, Marcelo Blanco, Marcos Orellana y Nacho Rodríguez, fusiona rock, rumba, cumbia, reggae, folk y tango.
Recién llegado de un corto viaje a Uruguay, Rodríguez charló con “Río Negro” en Buenos Aires, ciudad donde nació de una familia oriunda de Villegas, en el noroeste bonaerense. Tanto él como Onda Vaga exhiben una profusa actividad. Rodríguez tiene otra banda, compuso para cine, comparte conciertos con jóvenes colegas, dedica muchas horas del día a la música…
“Está buenísimo porque aprendo mucho de los músicos en cada encuentro, de tener un grupo. Creo que todos deberíamos tener una banda. Se ganan conocimientos trabajando así, se aprende a convivir. Igual, toda actividad implica relación con los demás. Por ahí, es la manera que yo encontré de relacionarme con las personas, más fácilmente. Pero, contrariamente a otras tareas quizá más rutinarias o duras, la música es muy linda compañía. Hay de todo ahí, porque se aprende no solo a tocar, a cantar, cómo mostrar, cómo escuchar, hay muchas cuestiones involucradas, como si fuera la vida misma, ¿no? Vivir es relacionarse y allí está todo”, asegura Rodríguez.
P: Es comunicación entre ustedes y con terceros que escuchan sus discos o los siguen en los recitales acá y en otros países. Un entorno siempre creciente.
R: La música no tiene fronteras, no tiene forma, o sea que puede estar en todas partes, puede viajar a cualquier lado.
P: Les ha pasado con Onda Vaga frente a públicos de otra cultura, otra lengua, y sin embargo sus canciones les gustaron…
R: Sí, en Japón, que respondían con mucha alegría a nuestro show. Para nosotros era clarísimo que la cosa va mucho más allá de la letra. La música no tiene límites, barreras, nada. Es una energía que supera al idioma y al país de donde somos. Estaban súper alegres, fue muy fuerte la reacción de los japoneses y resultó el ejemplo más notorio de que lo musical traspasa eso.
P: ¿Esperaban semejante respuesta?
R: No… Nos pasa todo el tiempo, siempre nos sorprende lo que viene pasándonos. Como si todo fuese un regalo. Desde el momento que nos empezamos a juntar, a tocar, lo que sucedió fue muy sorpresivo para nosotros, tal vez porque no lo esperábamos, tal vez porque hacemos lo que nos gusta y es una consecuencia.
P: ¿Se va viendo disco a disco? Está en proceso el cuarto…
R: Profundizamos más en la relación entre nosotros, en cómo hacer las cosas, me doy cuenta. Y musicalmente, puede ser. A medida que vamos andando, cambiamos de gustos. Por ahí nos estamos volviendo más amplios, pensándolo ahora… Vamos volviéndonos más abarcativos, seguro, los límites de desdibujan aún más.
A mí me divierte cuando leo definiciones sobre Onda Vaga, incluso nosotros, cuando nos preguntan qué música hacemos, decimos muchos adjetivos o repasamos todos los géneros que enumeran en las entrevistas y son ciertos, a la vez. Ahora, en el compacto nuevo (aún sin título), estuvimos ampliando mucho el espectro sonoro, usando guitarras eléctricas, sintetizadores y también percusión de África; desde lo más cercano a la raíz, a la tecnología moderna, si se quiere; de un sinte a un tambor africano. Y con la mezcla, todavía se extendió más, ya no somos una banda estrictamente acústica en este disco, para nada. Asegura Ignacio.
P: ¿Trabajan con un nuevo ingeniero de sonido o productor musical?
R: Mirá, por un lado, trabajamos con nuestros sonidistas en vivo, también nos ayudan en el estudio. Como Guido Gravano, nuestro operador de monitores en conciertos, es una figura muy importante para grabar. También cambió que tenemos estudio propio. Y sí, estamos con un productor, Ezequiel Kronenberg, muy metido en todo esto, que le está dando su musicalidad al asunto. Él nos dio un costado que nosotros no explotábamos, nos mostró otro lugar desde donde ve la banda. Sobre todo trabaja mucho en las mezclas. Ya no aguanto más para publicar el disco. Nos tiene muy contentos.
P: ¿Saldrá para?
R: Octubre, noviembre, calculo. El audio casi lo tenemos, nos falta la tapa, el nombre.
El camino de la banda
Aquí y allá
Onda Vaga nació en Cabo Polonio, Uruguay, en 2007, con músicos argentinos de los grupos Doris (Nacho Rodríguez y Marcelo Blanco) y Michael Mike (Marcos Orellana y Tomás Justo Gaggero), a quienes se sumó Germán Cohen (Satélite Kingston) en voz y trombón. Desde sus comienzos, eligió no transitar los usuales caminos de la industria discográfica. Y gracias al boca a boca público lleva ya siete años de trayectoria y los discos de estudio “Fuerte y caliente” (2008), “Espíritu salvaje” (2010) y “Magma Elemental” (2013) y cuatro giras europeas.
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