“La Balsa” y su historia en el rock nacional

Por Armando Mario Márquez*

El legendario bar “La Perla del Once”, fundado en 1920 y ubicado en la intersección de la Avenida Rivadavia y la calle Jujuy en el barrio de Balvanera de la ciudad del puerto, fue uno de los denominados y designados “Bares notables de la Ciudad de Buenos Aires”, mas acá lo traigo puntualmente a recuerdo porque en sus instalaciones se produjo un hecho fundacional de una época y de un fenómeno cultural, no se si hoy vigente, pero sí con efectos extensivos para con la actualidad -aclaro que hablo en pasado a su respecto porque el bar cerró sus puertas en el año 2017.

Retomando el relato me refiero a que en la madrugada del día 2 de mayo de 1967 dos “pesados” de la música nacional contemporánea, cual el rosarino Félix Francisco “Litto” Nebbia Corbacho y el granbonaerense José Alberto “Tanguito” Iglesias Correa -también llamado Ramsés IV- unieron sus enormes talentos y en el baño de ese local compusieron “La Balsa”, tema musical que por su letra, que contiene un claro mensaje de rebeldía y esperanza, su trascendencia y perdurabilidad es considerado el tema fundacional del llamado rock nacional, a la vez que representativo de una generación, en la que me incluyo.

Oportuno resulta explicar el porqué del baño del local: dos cuestiones confluyeron a ello: por un lado, porque era un lugar que no cerraba de noche por lo que era frecuentado por muchos jóvenes para estudiar y necesitaban un cierto grado de silencio para hacerlo y, por el otro, porque como bien lo señalaban los músicos que frecuentemente lo visitaban: sus baños tenían una acústica que los cautivaba.

Cuentan los muchos testigos del momento que “Tanguito” le dijo a “Litto” que tenía una propuesta que le había nacido tras escuchar el tema “La barca” interpretado por su autor el portorriqueño José Feliciano, yendo los dos hacia los baños de caballeros para materializar la oferta, lo que así aconteció, naciendo de tal modo la emblemática canción, a tal punto que la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires puso una plaqueta alusiva en el pasillo de ese sector de baños del referido bar porteño en noviembre de 2011.

Mucho se ha dicho y discutido respecto de la participación de cada uno de los autores en la confección final del tema, que incluso generó tensiones previo a la filmación de la recordada película “Tango Feroz”, que refleja la parte final de la vida se “Tanguito”, prefiriendo quedar para mí el recuerdo unificado para sus autores, generadores ambos de mi admiración y respeto por su creatividad musical y poética.

Quién, en un momento de angustia no se dijo así mismo “Estoy muy solo y triste acá en este mundo abandonado /Tengo una idea, es la de irme al lugar que yo más quiera/Me falta algo para ir, pues, caminando yo no puedo/Construiré una balsa y me iré a naufragar”, tarareando su conocida melodía, siendo el mejor homenaje para con sus autores y también con una generación que hizo suyo ese inolvidable tema musical.

* Miembros de número e la Junta de Estudios Históricos del Neuquén. 


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