Respetar la identidad de género construye una sociedad más justa




María Eugenia Ferraresso*


Desde la reglamentación de la ley, Neuquén registra 251 cambios registrales, de las cuales 133 fueron al género masculino, 87 al femenino y 31 al no binario.


Esta semana se cumplen 10 años de la sanción de la Ley de Identidad de Género (26.743), una norma de vanguardia que asegura derechos históricamente vulnerados y habilita la libre expresión de la identidad de género sin someter a las personas a procesos estigmatizantes. Su sanción simboliza una gran conquista en el camino transitado por el colectivo LGBTI+ y activistas.

El 9 de mayo de 2012 nuestro país se convirtió en el primero del mundo en garantizar a personas trans, travestis y no binarias, el cambio de nombre en todos los documentos oficiales sin necesidad de someterse a un proceso judicial, ni pasar por un sinfín de psicólogos que confirmen lo que ya tenían claro desde su infancia.

Además, la sanción de la ley 26.743 no sólo garantiza el derecho a la identidad de acuerdo al género elegido, sino que busca garantizar que las personas trans puedan desarrollar su personalidad de acuerdo con su identidad. Es por eso que prevé, por ejemplo, que las personas trans puedan acceder de forma gratuita a tratamientos hormonales e intervenciones quirúrgicas totales o parciales para adecuar el cuerpo a la identidad autopercibida.

Durante la elaboración del proyecto de ley participaron personas trans que no sólo le pusieron el cuerpo sino también los fundamentos al proyecto. Una década después Neuquén continúa acompañando, respetando y garantizando el derecho a la identidad de todas las personas desde su infancia hasta la adultez.

En este sentido, desde la Subsecretaría de Diversidad, del Ministerio de las Mujeres y la Diversidad, se lleva adelante un espacio institucional que brinda contención psicológica y asesoramiento legal en el proceso de construcción de la identidad de género autopercibida. También, desde el Ministerio de Salud se llevan adelante consultorios integrales e inclusivos para la atención respetuosa de personas LGBTI+.

Desde su reglamentación a la fecha, Neuquén registra 251 cambios registrales, de las cuales 133 fueron al género masculino, 87 al femenino y 31 al no binario. El 73% son personas mayores y el 27% menores. Cabe aclarar que el número es menor en lo que respecta a infancias y adolescencias trans porque la ley se reglamentó más tarde para menores de 18 años en nuestra provincia.

La identidad es una construcción social que cada sujeto va formando dentro de un contexto económico, político y social. Lo que difiere de los roles de género que son impuestos desde la cultura patriarcal que transmite como único horizonte la construcción binaria: hombre y mujer.

Somos conscientes que aún queda mucho por hacer, que los crímenes de odio siguen existiendo, que la expectativa de vida de las personas trans ronda los 35 años y que los índices de empleabilidad formal siguen siendo bajos. Pese a todo ello, hoy es un día de celebración, porque la vigencia de la ley es plena y una vez más queda demostrado que es la fuerza de las luchas colectivas la que impulsa las transformaciones socioculturales.

Un Estado involucrado que interviene, respalda con hechos y voluntad política la búsqueda de la igualdad de género es fundamental para avanzar en la conquista de más derechos y garantizar que todos, todas y todes puedan disfrutar una vida plena y con igualdad de oportunidades.

¡Sigamos ampliando derechos!

* Ministra de las Mujeres y de la Diversidad de Neuquén.


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