Violencia contra la mujer: prevenir y construir igualdad todos los días
Hoy es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Toda situación que involucre algún tipo de agresión debe entenderse como señal de alerta temprana, y trabajar rápidamente sobre ello.

Reflexiones necesarias sobre el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Cada 25 de noviembre, el mundo recuerda a las Hermanas Mirabal de República Dominicana, símbolos de resistencia frente a la violencia de género. Esta fecha, establecida en consecuencia por las Naciones Unidas, nos convoca a renovar un compromiso colectivo y cotidiano: prevenir en sociedad y construir igualdad, antes que lamentar una ausencia más.
Definamos ¿De qué estamos hablando?
La violencia es “toda acción u omisión ilegítima o abuso dirigido a dominar, someter, controlar o agredir la integridad física, moral, psicoemocional, económica patrimonial, sexual y/o la libertad de una persona, por parte de otra”
Vemos que en nuestro país los avances normativos – como la Ley 26.485 de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres y la Ley MicaelaN° 27499 – han permitido colocar la problemática en el centro del debate y hacerlo público, más cotidiano; más allá del marco legal tan necesario, sin embargo la verdadera prevención requiere un compromiso social, continuidad, articulación y mucha presencia territorial; es ahí donde las políticas se transforman en realidades concretas que se pueden trabajar y prevenir.
A nivel nacional y local, pese a los importantes avances y esfuerzos sostenidos en políticas de prevención y acompañamiento que se llevan adelante, tanto en nuestra provincia como en el municipio de Neuquén; los datos siguen siendo alarmantes. Según los relevamientos de observatorios nacionales especializados en violencia de género, en lo que va del 2025 se registran más de 160 femicidios en Argentina, y en la mayoría de los casos el agresor es parte del entorno afectivo de la víctima. El hogar, que debería ser un espacio de cuidado y seguridad, se convierte para muchas mujeres en el lugar de mayor riesgo. Este dato confirma que la violencia de género es estructural, y atraviesa edades, clases sociales y territorios.
Frente a esto, toda situación que involucre algún tipo de violencia (sea doméstica, sexual, política, laboral, obstétrica, mediática, institucional, digital, por mencionar las más frecuentes) debe entenderse como señales de alerta temprana, y trabajar rápidamente sobre ello. Con un buen abordaje territorial en prevención y la rápida acción en identificación de estas alertas; las escuelas, universidades, empresas y organismos públicos pueden convertirse en verdaderos nodos de detección y acción.
Debemos comprender que el concepto de “Prevenir” implica mirar más allá del hecho consumado: trabajar también de manera temprana con los varones, las juventudes y las masculinidades. La prevención de la violencia no se logra sólo protegiendo a las víctimas, sino promoviendo cambios culturales profundos, incorporando a la agenda de las Nuevas Masculinidades en ámbitos educativos, laborales e institucionales es una estrategia clave: repensar los vínculos, desmontar los mandatos de poder, habilitar la sensibilidad y la corresponsabilidad.
Un faro: la esperanza colectiva y el compromiso personal.
Ante este panorama doloroso, existe una solución cercana: nuestras palabras, gestos y acciones cotidianas. Prevenir la violencia es educar en igualdad desde la infancia, fortalecer la escucha activa, acompañar sin juzgar y sostener una mirada integral que entienda que la violencia de género no es un hecho aislado, sino el síntoma visible de desigualdades históricas que pueden repararse.
Cada taller que abre una conversación, cada escuelaque incorpora la perspectiva de género, cada empresa e institución que revisa sus prácticas e implementa las leyes mencionadas, y cada varón que se pregunta por su modo de vincularse con las mujeres y con otros hombres – inclusive – está contribuyendo a una sociedad más justa, empática y, en consecuencia, menos violenta.
Este 25 de noviembre, más que conmemorar, el desafío es reafirmar la convicción de que prevenir es posible y urgente, que el cambio cultural está en marcha y sostenerlo es tarea de todos, porque cada acción que promueve igualdad, cada palabra que rompe el silencio y cada espacio que enseña respeto, nos acerca un poco más a la sociedad libre de violencia que merecemos.
La tarea no se agota en tener presente esta fecha, se trata de construir una comunidad que actúe como un faro: una luz que orienta, advierte y acompaña incluso en medio de la tormenta. La clave consiste en trabajar en sociedad para erradicar la violencia, construyendo la igualdad en comunidad.
Citando las palabras de un cantautor argentino; “Si no hay amor, mejor bajate«.
* Ciencia Política y Relaciones Internacionales. Capacitador en Ley Micaela n° 27499 y Prevención de la Violencia de Género. Diplomado en Formación de Acompañantes Comunitarios contra la Violencia de Género.
Si estás atravesando una situación de violencia, comunicate.
Líneas de acompañamiento:
- Línea 148 (opción de atención para violencia de género).
También disponible WhatsApp de guardia: +54 9 299 594-3163.
Provincia del Neuquén – Línea Provincial de Atención a Víctimas de Violencia
Atención los 7 días, 24 h. - Línea Nacional 144 – Gratuita, confidencial, 24 hs, en todo el país.
WhatsApp: +54 9 11 2771-6463
Chat web: argentina.gob.ar/144

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