Opiniones
Alejandra Mercado, médica jubilada de Neuquén y docente de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional del Comahue.
La lactancia materna siempre es recomendable. En primera instancia, la leche de la propia madre en forma directa. Si por algún motivo no puede, se da la leche de la propia madre ordeñada y pasteurizada y como último recurso la fórmula.
Lo de suspender la lactancia por tratamiento de HIV está en revisión por la cantidad de ventajas que aporta la leche materna. En medicina no todo es blanco o negro porque la ciencia avanza y no en todos los lugares del mundo la recomendación es la misma. En África no se suspende, por ejemplo. En Inglaterra hay mamas pasteurizadas que permiten que la mujer con VIH se saque la leche mediante ordeñe, la pasteurice y luego se la dé a su bebé de una manera segura.
En el caso de la policía, no hay problema de que le haya dado una vez porque al ser mamá lactante suponemos que tuvo los controles prenatales pertinentes y los posteriores al parto también por lo que el riesgo se minimiza.
Antes, dar la teta a un bebé que no era el propio era una práctica habitual pero se dejó de hacer por el riesgo del VIH. De hecho hoy, si llega al hospital para dar a luz una mujer que no se hizo los controles antes de prender su bebé a la teta se le hace un test rápido para descartar el riesgo de transmisión. El VIH ha avanzado tanto y sobre todo se ha feminizado y pauperizado que se sigue este protocolo porque si se medica a tiempo el riesgo pasa a 0.
Acá en Argentina, se procede de esta manera porque teóricamente hay leche buena para darle al bebé, sobre todo desde que hay bancos de leche humana de mamás donantes y debidamente pasteurizada. En la región tenemos el banco de leche de Cutral Co que es el primero de toda la Patagonia.
Laura Quinteros, puericultora egresada de la Escuela de Formación en Puericultura y Familia PyC, de CABA
Cualquier leche de cualquier mujer es mejor que lactancia de fórmula. Para ese bebe que está abandonado lo ideal es mejor que otra mujer le de teta, mucho mejor que cualquier otro líquido porque tiene demasiadas propiedades que hace que la hidratación sea más rápida. El tema es que para ponerlo derecho a la teta tiene que hacerse una cerología porque si tiene HIV y tiene el paladar lastimado o la teta lastimada es un peligro. Lo ideal hubiese sido que se saque leche y se la de de otra manera. Lo mejor siempre es la leche porque está preparada para nutrir e hidratar en segundos al bebé.
LA OMS plantea que lo ideal para un bebé es la leche de su mamá si no tiene la leche de su mamá, de otra mamá y en última instancia la leche de fórmula. En cuarta instancia ante una emergencia, agua o leche de vaca pero la primera opción es siempre la leche humana.
Consultas de este tipo no tuve. Si de tías que amamantan a sus sobrinos e hijos y me preguntan si con la diferencia de edad de los chicos se puede dar igual y la respuesta es sí se llama lactancia en tándem que significa a dos o más criaturas de distinta edad y no necesariamente tiene que tener vínculo con la mamá o entre ellos. No se cuenta porque culturalmente está mal visto pero pasa muchísimo.
Victoria Rivero, doula de General Roca
La OMS indica que “la transmisión maternoinfantil del VIH es la principal forma de infección por dicho virus en los lactantes. La transmisión puede producirse durante el embarazo, el parto o a través de la lactancia. La decisión sobre si las madres infectadas por el VIH deben amamantar a sus hijos se basa generalmente en la comparación del riesgo de que el niño adquiera el VIH a través de la lactancia materna con el riesgo elevado de muerte por malnutrición, diarrea y neumonía que conlleva el hecho de que no se alimente exclusivamente de leche materna. Existen cada vez más datos que muestran que la administración de medicamentos antirretrovíricos a la madre o al lactante puede reducir significativamente el riesgo de transmisión del VIH a través de la lactancia materna. Las autoridades sanitarias nacionales pueden remitirse a esos datos a la hora de formular una estrategia sobre alimentación infantil.
Alejandra Mercado, médica jubilada de Neuquén y docente de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional del Comahue.
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