Otro mensaje del PJ contra Ocaña
A Graciela "Hormiguita" Ocaña la respalda fuertemente Kirchner, pero los embates desde el PJ no cesan.
Primero fue la negativa a extender la licencia de Graciela Ocaña hasta diciembre y, ahora, los diputados justicialistas sumaron un nuevo embate contra la intervención del gobierno nacional en el PAMI, al poner en marcha su propio proyecto de normalización para la obra social.
La iniciativa consiguió dictamen de la comisión de Salud, con un fuerte impulso del núcleo que encabeza la oposición a la gestión de Ocaña, donde se destacan los justicialistas Graciela Camaño y Oscar González.
González es el presidente de la comisión y en su momento fue el líder del grupo de menemistas que se apartó de la bancada.
Camaño es la secretaria de la bancada y esposa del sindicalista Luis Barrionuevo, a quien Ocaña identificó junto al radical Enrique Nosiglia como responsable de los grupos políticos que buscaban echarla del PAMI.
La ley en discusión constituye el marco que regulará el instituto cuando la intervención termine.
El gobierno nacional giró al Senado su propia propuesta, que todavía está lejos de llegar al recinto y ni siquiera obtuvo dictámen.
De acuerdo a la tradición legislativa, cuando el gobierno envía una iniciativa el oficialismo la modifica a través de acuerdos con el Poder Ejecutivo, en vez de generar proyectos paralelos.
Por ello, la aprobación en la comisión de Salud es una nueva muestra de las profundas diferencias que separan a una parte del peronismo con la gestión del PAMI y, por elevación, con la estrategia de Néstor Kirchner para la obra so
cial.
Hasta ahora, la primera evidencia pública del enfrentamiento había surgido en la sesión del 11 de agosto, cuando el Justicialismo redujo la licencia pedida en la Cámara de Diputados por la interventora.
El acortamiento de diciembre a septiembre de la licencia significó en la práctica un mensaje político de los diputados justicialistas hacia el gobierno nacional, que se demostró focalizado en Ocaña cuando, en la misma sesión, se aprobó hasta diciembre la licencia de la menemista Alejandra Oviedo, actualmente en funciones en el gobierno provincial de La Rioja.
Al día siguiente, el propio Kirchner se reunió cón la interventora para renovarle su respaldo.
Diferencias
Una de las diferencias principales que exhibe el proyecto de los diputados frente al remitido por el gobierno es que somete a la obra social al control de una sindicatura del Congreso.
Además reduce la cantidad de representantes del Poder Ejecutivo en el directorio del PAMI, al tiempo que aumenta los delegados de los centros de jubilados y de la CGT.
Los propios impulsores del proyecto reconocieron, a condición de mantener en reserva sus nombres, que su proyecto carece de chances reales de imponerse sin un acuerdo con el gobierno y que, en la práctica, es una suerte de presión para ser escuchados.
Así las cosas, con el diálogo interrumpido y el enfrentamiento desplegado a cielo abierto, la aprobación de una nueva ley para el PAMI se muestra congelada por una creciente «guerra de guerrillas».
(DyN)