Otros 550 paramilitares dejaron las armas en Colombia

Es la cuarta desmovilización de un plan para desarmar a 3.000 personas

Unos 550 hombres del Bloque Calima de los paramilitares colombianos, involucrados con el narcotráfico y delitos atroces, entregaron sus armas en cumplimiento del acuerdo suscrito con el gobierno para desmovilizar a unos 3.000 combatientes antes de finalizar el año.

En la hacienda «El Jardín», ubicada en las montañas del centro este de Colombia, se concentraron los combatientes que iniciarán su incorporación a la vida civil a partir de ayer.

«Estas armas quedarán bajo control de la Fiscalía para una investigación. Vamos a hacer un seguimiento consecuente y permanente para que a la ciudadanía y la comunidad internacional no le queden dudas de que estas armas mortales lacerantes no estén nunca más en actividad y se destruyan», dijo el delegado de la OEA para las negociaciones con los ultraderechistas, Sergio Caramagna.

La ceremonia, que inició con dos horas de retraso por un inconveniente en la llegada de los jefes de las AUC, fue presidida por el comisionado gubernamental de paz, Luis Carlos Restrepo, y por los comandantes paramilitares, Salvatore Mancuso y Ernesto Báez, desmovilizados hace una semana.

La entrega de armas, prevista inicialmente para hoy, fue adelantada en el municipio de Bugalagrande, departamento de Valle del Cauca, debido a que el proceso de identificación y registro de los paramilitares concluyó antes de lo previsto.

«El Bloque Calima queda totalmente desmovilizado y la zona donde ellos actuaban va a ser cuidada de manera muy especial. Este proceso se está dando de manera organizada», aseguró Restrepo.

La llegada de los escuadrones paramilitares a la región del Norte del Valle marcó un hito en la historia de esa región.

Según organizaciones defensoras de derechos humanos, en 1994 irrumpieron con una sangrienta matanza de 107 personas en el municipio de Trujillo, en la que también participaron miembros de la Fuerza Pública.

Desde su nacimiento los miembros de ese grupo han sido acusados también de tener nexos con el narcotráfico, especialmente con el Cártel del Norte del Valle, la organización más grande del tráfico de drogas de Colombia.

De esa forma, se realizó la cuarta desmovilización paramilitar prevista dentro del plan para desarmar a por lo menos 3.000 combatientes de las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia, ultraderecha) antes de finalizar el año.

Hace una semana el jefe de las AUC, Salvatore Mancuso, depuso sus armas junto con otros 1.425 paramilitares que operaban en la frontera con Venezuela, en la mayor desmovilización en la historia del conflicto colombiano.

 

(DPA/AFP)


Unos 550 hombres del Bloque Calima de los paramilitares colombianos, involucrados con el narcotráfico y delitos atroces, entregaron sus armas en cumplimiento del acuerdo suscrito con el gobierno para desmovilizar a unos 3.000 combatientes antes de finalizar el año.

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