Palimpsestos: Fuerte al medio
Columna Semanal
“Fuerte al medio, así hay que pegarle en los penales”, decía el gran capitán del rojo, el “Chivo “Pavoni, cuando explicaba de qué manera darle a la pelota en aquellos partidos de golpes y penales en las Copas Libertadores de los ‘70.
Si hay alguien que realmente le daba fuerte a la pelota y al medio en los penales ese era el “Mortero de Rufino”, Bernabé Ferreyra. Los arqueros sabían que sus tiros iban al medio pero muchos se tiraban hacia los costados para no exponerse al pelotazo. Amadeo Carrizo dijo alguna vez: “Atajar un ‘chumbazo’ de Bernabé Ferreyra con la de tiento y sin guantes era peor que pegarle al hielo con la mano…”. Esa experiencia la tuvo un destacado arquero de Independiente, Fernando Bello, quien le atajó un penal, pero la pelota le quebró las dos muñecas.
El que tenía un cañón en sus piernas era el “Gringo” Héctor Scotta, ídolo de San Lorenzo. Scotta colocaba la pelota en el punto del penal, se giraba hacia su propio arco, (él dice que lo hacía para ver más grande el arco contrario) y luego daba vuelta y le daba fuerte al medio. Cuenta uno de los arqueros que logró pararle un tiro que la pierna donde le dio la pelota le quedó doliendo varios días. Fuerte al medio también ejecutaba Daniel Passarella y más fuerte aún el incomparable Batistuta.
Es curioso que un juego colectivo tenga uno de sus momentos de mayor tensión-algunos literatos hablan del “clímax” del partido, del momento dramático del juego -cuando se enfrentan mano a mano dos jugadores y hay altísimas posibilidades de gol.
Hay textos literarios famosos que recrean la ceremonia y el momento sublime del penal. Todos recordamos “El penal más largo del mundo”, ese relato increíble de Osvaldo Soriano. Una teoría un tanto rara es la del cineasta y poeta italiano Pier Paolo Pasolini, quien sitúa al penal al borde de la poesía: “En el fútbol hay momentos que son exclusivamente poéticos: uno de ellos es el momento del gol. Cada gol es siempre una inversión, una subversión del código. Cada gol es atropello, estupor, irreversibilidad. Tal como la palabra poética”.
Néstor Tkaczek
ntkaczek@hotmail.com
“Fuerte al medio, así hay que pegarle en los penales”, decía el gran capitán del rojo, el “Chivo “Pavoni, cuando explicaba de qué manera darle a la pelota en aquellos partidos de golpes y penales en las Copas Libertadores de los ‘70.
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