Para que la espera sea amable
El desafío: crear un soporte para contrarrestar un entorno agreste y contener a los pasajeros que desean esperar protegidos el colectivo urbano.
Lo que pasó
Qué buena idea ésta del arquitecto Pablo Vergara Herrera para los municipios de nuestra región: construir paradas de colectivos protectoras, cálidas y confortables para que la espera sea algo más grata en épocas de mucho frío o calor. Tanto en el valle como en la cordillera, en la meseta como en la zona marítima. Este ejemplo que recuperamos se emplaza en la comuna de San Rafael, Talca, en la séptima región de Maule, en Chile. ¿Cómo crear un escenario para una permanencia transitoria? Este fue el reto que primero recogió Herrera. “Primero había que construir un marco que sirviera como soporte para contener un paisaje agreste y a un habitante transitorio; luego construir con elementos simples. Más que crear una nueva imagen, se nos pidió desde la comuna, se debía buscar algo representativo, que formara parte del inconsciente colectivo”, comenta el profesional. Entonces “se diseñó un plano fragmentado de claros y opacos a través de esbeltos tabiques de policarbonato transparentes fijados por perfiles angulares de 40 x 40 x 3 milímetros a un armazón de perfil canal de 200 x 50 x 30 milímetros compuesto de bolones de piedra calibrados de 3”, comprimidos por un panel de alambre electrosoldado lo que refuerza la condición de muro opaco y refugio. Ambos paramentos de 0,5 x 2,5 metros generaron dos paños de 2,5 y 3,5 metros respectivamente, que fueron soldados a una pletina inferior empotrada a la superficie de hormigón. A cada paño se le estructuró un banco de roble cepillado de 50 centímetros de ancho para una capacidad de 12 personas sentadas”, prosigue Herrera, quien contó con la colaboración de la arquitecta Carla Venegas Venegas. “¿Qué pasa con el habitante? La arquitectura se habita, pero también se puede habitar desde lo lejano, crear un recuerdo y recordar al mismo tiempo. Ésa ha sido mi operación formal: vincular texturas, intensidades y por sobre un espacio para encuentros temporales”, concluye el arquitecto.
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