«Pelé fue superior a Maradona»

El ex guardavallas fundamentó su comparación. Dijo gustarle la selección de Bielsa y cree que hoy faltan más arqueros

Usaba indumentaria totalmente negra -como aquel «monstruo» que fue el ruso Lev Yashin- y atajaba en el Vasco da Gama aquella jornada de setiembre del «69 cuando Pelé -jugando para el Santos- anotó de penal su gol número 1000; un hito mundial.

Edgardo Andrada, -más conocido como el «Gato», que fue el último de los tres apodos que tuvo- asegura que ni una cosa ni la otra lo marcaron a fuego. Es más, cree que resultó una casualidad que «el «Negro» me hiciera aquel gol. Más que víctima, en todo caso fui coprotagonista».

Al hablar de Pelé, no titubeó en responder que «en la cancha, fue el más grande de todos».

Aquellas referencias del comienzo tampoco fueron las que eternizaron su reconocida campaña en el fútbol, que acredita unos 18 años integrando distintas selecciones argentinas.

Su vida en el fútbol se llama Rosario Central. Ahí está su corazón. Es rosarino de pura cepa y obviamente «canalla» hasta morir, aunque disimule con una mueca que a «los de Newell»s les tengo simpatía».

Ayer estuvo en Roca y cuando este diario salía a la calle, celebraba con sus amigos de la Filial Alto Valle del club rosarino, el primer año de esta entidad.

Horas antes, pasó por «Río Negro» y la charla sirvió para recordar trayectoria y anécdotas.

¿Cómo es lo de tres apodos?

– Cuando jugaba en el barrio me decían «Ratón» y después me pusieron «Ciego» y no era porque se me pasaban todos. Después apareció lo de «Gato» y me quedó para toda la vida.

¿Qué lo hizo más famoso: haberse vestido todo de negro como Yashin o ser la víctima de Pelé por su gol mil?

– Ni una cosa ni la otra. Yo empecé a vestir con casaca, pantalón y medias negras y en un momento mi mamá me tiño de ese color las rodilleras. Después, agregué los saltos que hacía en el medio de la cancha a modo de saludo. No fue mi intención imitar al ruso?

– ¿Y el gol de Pelé?

– Y… a alguno se lo iba a hacer. Fue una circunstancia. Faltaban catorce minutos y hasta ahí la iba ganando yo, que atajaba en el Vasco da Gama. Vino el penal y el gol. Me acuerdo que los fotógrafos me pasaron por arriba. La figura era él. Cuando se cumplieron los treinta años de aquel hecho, me invitó al partido de festejo. Fue en el Maracaná, a estadio abierto y lleno de gente. Aquello lo marcó a él y también a mi. Es parte de la historia.

¿Así que para usted, Pelé es más que Maradona?

– Yo sé que ésto genera polémica, discusión. Si alguno piensa de otra manera, tengo el mismo derecho de decir lo mio. Jugué ocho años contra Pelé y cuando yo estaba en Colón y Renato Cesarini, tres años contra Maradona. Con pocas cosas se diferencian: ¿cuántos goles de cabeza hizo Maradona, además de aquel con la mano a los ingleses? Cuando se tiraba por la derecha, el centro debía hacerlo cruzando la pierna izquierda por detrás de la otra por la falta de dominio con la derecha. Y cuando lo marcaron en serio por única vez, se fue a jugar al medio de la cancha. El «Negro hizo goles de cabeza, le pegaba con las dos con la misma potencia y cuando alguno lo marcó duro, lo terminó sacando de la cancha. ¿Se acuerda de Messiano en la Copa de las Naciones? Hay otra: un tal Vásquez, que era de Chacarita y «mataba» a todos los rivales, le dio una patada tremenda a Pelé en un partido. El «Negro» se la aguantó y cada vez que tomaba la pelota, lo buscaba a Vásquez. Cuando lo encontró, le marcó media canilla con la suela de su botín. Camilla y chau Vásquez. Es cierto, no prestigia ser violento, pero Pelé tampoco era tan ingenuo.

¡Pero no podemos negar lo que fue Maradona!

– No se trata de eso. En la comparación global, Pelé fue más, porque era fuerte, seguro, efectivo y con 1360 goles. Por ahí, Maradona «dibujaba» más en un metro cuadrado. Pero para ser el mejor del mundo, hay que ser integral. Y Pelé fue el mejor entre los mejores. ¿Se acuerda los que estaban en la época de él? Garrincha, Dorval, Coutinho…

¿Influye en su opinión la cuestión personal?

– Para nada. No me interesa.

¿Y el premio de la FIFA?

– Bueno, eso fue una cuestión política, algo preparado. Al «Negro» no le querían dar nada por una pelea con los de arriba.

¿Y la idea de retirar la camiseta número diez de la selección como homenaje a Maradona?

– Otra tontería más, como la de hacer comparaciones de toda una historia de fútbol. Hay que analizar y evaluar décadas.

Usted atajó en una época donde para el arco había muchos candidatos…

– ¡Qué le parece! Roma, Santoro, Irusta, Gatti, Domínguez, Minoián, Cejas… No era fácil. Precisamente Domínguez fue suplente mío en una copa Roca, Minoián en el Sudamericano…

¿Parecen faltar buenos arqueros para la selección?

– Es un problema de cantidad. Además, hace poco empezó el trabajo desde los mismos clubes. Fuimos unos idiotas que nos dormimos tanto tiempo. Brasil empezó hace 25 años a trabajar con los arqueros y cada división tiene un entrenador específico para eso. Acá, para la selección, Cavallero…, Bonano y… no hay más. Saja y el pibe Costanzo están saliendo. Creo que con el tiempo andarán bien.

¿ Y Burgos?

– No tiene categoría para estar ahí.

Al margen de las precariedades en el arco, ¿qué opina de la selección, su clasificación para el Mundial tan anticipada?

– Es un equipo que practica un fútbol moderno, con fuerza con calidad. Además, hay jugadores diseminados por el mundo que son mejores que los de otras selecciones y el caudal de futbolistas hasta nos permitiría armar otro seleccionado con los que están acá».

¿Y jugadores que lo deslumbren más?

– Ninguno en particular. Son todos muy buenos que aportan mucho en su puesto. Desde Sensini hasta un Verón o Batistuta. Un poco de cada uno hacen que la selección sea una máquina.

Entre Menotti y Bilardo, con cuál se queda.

– Yo jugué con el «Flaco y admiro su estilo. Pero tanto él como Bilardo fueron campeones del mundo y por algo será. Cada cual con lo suyo tuvo éxito y eso es rescatable.

¿Qué le parece Chilavert?

– Un arquero que hace vale capacidad, oficio y temperamento y por ahí entra en algún «juego» innecesario.

¿Le haría bien al fútbol que Rácing sea campeón?

– Creo que sí. Es un equipo simpático y anda bien.

¡Cuántos problemas que hay en el fútbol actual…!

– Todo pasa por la conducción. La misma AFA diseña campeonatos para adecuados a Europa. ¿Cuántos equipos van a jugar allá? Además, se arman el torneo local, más las copa tal o cual y nadie entiende qué se está jugando. Se satura a la gente y los clubes se funden. A eso, sumamos las dificultades que hay en un país donde todo está mal.

Alguna reflexión por lo que está sucediendo.

– Tuve dos supermercados grandes y tuve que cerrarlos. Mis hijos están estudiando y creo que su futuro es incierto. Como todos, estoy muy preocupado porque no veo una pronta salida.

¿Tiene esperanzas?

– No se pueden perder. Soy peronista pero de aquellos tiempos… ¿me entiende.?. Nunca renegué de eso. En las elecciones siempre voto al peronista que creo menos malo.

¿Ganó mucha plata en el fútbol?

– Fui titular durante 23 años, pero en una época diferente. No se ganaba tanto como hoy. Como le dije antes, no me fue bien con algunos negocios, por lo que tengo que estar siempre ocupado en algo».

Alfredo Celani

acelani@rionegro.com.ar


Usaba indumentaria totalmente negra -como aquel "monstruo" que fue el ruso Lev Yashin- y atajaba en el Vasco da Gama aquella jornada de setiembre del "69 cuando Pelé -jugando para el Santos- anotó de penal su gol número 1000; un hito mundial.

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