Peritos dilucidarán si el jardinero es inimputable

Serán clave los testimonios de médicos forenses y psiquiatras para determinar el estado de salud de José Báez acusado de matar a hachazos a su patrón.



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Báez en el juicio oral que se sigue en su contra. Foto: Chino Leiva

JUICIO ORAL

Los testimonios de médicos forenses y psiquiatras que evaluaron el comportamiento y el estado de salud de José Alejandro Báez serán clave para determinar si el imputado es inimputable o punible. Báez está acusado por el homicidio de Raúl Héctor Maceda.

El psicólogo jubilado del cuerpo médico forense del Poder Judicial, Oscar Benítez, y el perito forense Leonardo Saccomanno coincidieron al señalar ante el tribunal que Báez no tiene frenos inhibitorios para controlar sus impulsos.

Pero el Fiscal de Cámara subrogante Eduardo Fernández y el abogado por la querella Juan Manuel García Berro quieren escuchar a los psiquiatras del hospital zonal, que evaluaron al imputado y por lo menos a uno de los médicos forenses de la Segunda Circunscripción Judicial que elaboraron el último informe sobre Báez tras una junta médica.

Por eso, los jueces de la Cámara Criminal Segunda, Héctor Leguizamón Pondal, Gregor Joos y el subrogante Rubén Marigo, citaron para el martes por la mañana a dos psiquiatras del área de Salud Mental del hospital local. También convocaron a los médicos forenses Ismael Hamdan o Marcelo Uzal, que evaluaron los últimos estudios que se le practicaron a Báez.

Fuentes judiciales señalaron ayer que los forenses determinaron en ese informe que Báez “puede comprender la criminalidad de sus actos y dirigir sus acciones”. Y señalaron que tiene un retraso mental leve.

Saccomanno sostuvo en la audiencia del miércoles que el imputado dirige sus acciones, pero no tiene frenos inhibitorios. “Se lo puede condenar o no, pero algún día va a salir y lo vamos a abandonar y va a volver a matar”, afirmó. “Si hubiera un Patronato que funcione bien se hubiera evitado este hecho (por el homicidio de Maceda)”, lamentó.

Saccomanno recordó que Báez mató en 1994 de 18 puñaladas al cabo Gerardo Salinas. Fue condenado a 15 años de prisión y salió con libertad condicional en 2005. Y lamentó que nunca recibió tratamiento adecuado.

Baéz confesó en una indagatoria que le tomaron en la etapa de instrucción que mató a hachazos a Maceda. La autopsia estableció que la víctima sufrió 8 cortes, aunque una profunda herida en el cuello provocó la muerte.

El hecho ocurrió el 12 de marzo de 2010, en el domicilio de Maceda, ubicado en la calle La Cascada al 200 de esta ciudad.

Báez sostuvo que trabajaba como jardinero tres veces a la semana para Maceda. Dijo que el hombre le pagaban 60 pesos (a valores de 2010) un sánwinch y una botella de agua mineral.

El acusado afirmó que Maceda lo maltrataba. Báez dijo que el día del hecho, Maceda “lo sacó de las casillas” y, por eso, lo atacó. La defensora oficial Romina Martini asiste al imputado.

Ayer, declaró en la audiencia una mujer que alquiló una cabaña al hermano de la víctima. La vivienda está dentro del predio donde ocurrió el homicidio. La mujer aseguró que Maceda tenía mal carácter.

También declaró Ricardo Aranea, que era inquilino cuando ocurrió el crimen. El hombre dijo que desde su casa vio a Báez entrar a la vivienda de Maceda. Luego, observó que Báez tiró algo en unos arbustos, donde había unas mentas. Allí, los policías hallaron después el hacha. El juicio continuará el martes por la mañana.

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