Piden boleto subsidiado para universitarios pobres

La rectora de la UNC, Ana Pechen, se reunió ayer con concejales de Neuquén. Les expresó su preocupación por más de mil estudiantes que se hallan debajo de la línea de la pobreza.

Por Redacción

Pechen pidió un boleto estudiantil universitario que permita aliviar la situación de pobreza e indigencia en la que están los becarios.
NEUQUEN (AN).- Con las estadísticas en la mano, la rectora de la Universidad Nacional del Comahue, Ana Pechen, les pidió ayer a los concejales neuquinos que «barajaran propuestas para abaratar el transporte público» para los 1.250 estudiantes de esa casa de estudios que se encuentran debajo de la línea de pobreza. Pechen presentó un pedido de boleto estudiantil universitario que permita aliviar la situación de pobreza e indigencia en que se encuentran los becarios de la UNC que en una proporción del 82% se encuentran debajo de la línea de indigencia.

Ese porcentaje supera en 20 puntos los registros de un año atrás. La cifra total estimada de estudiantes pobres -1.250- es el 10% de los universitarios que cursan en las unidades académicas asentadas en esta capital, y es poco más que el doble de los estudiantes que solicitan becas -unos 577-, aunque sólo 101 acceden al beneficio en la actualidad. Según una encuesta realizada por la UNC, a junio de este año, el 82% de los becarios -que perciben un beneficio de 100 pesos mensuales- «tiene un ingreso per cápita por debajo de la línea de indigencia».

Pero en la exposición de la rectora a los concejales, sobre la base del informe elaborado por el secretario de bienestar universitario, Luis Justo, explicó que el 97% de los becarios se encuentra en situación de pobreza, y representa cuatro puntos más que los alcanzados el año pasado.

La reunión de ayer, que se presentó como de «saludos protocolares» de Pechen a los integrantes del Concejo, forma parte de una estrategia de lograr beneficios para los estudiantes que, en el ámbito municipal, supone la existencia de regímenes fiscales de excepción para las residencias universitarias, además del boleto estudiantil universitario.

El informe de Justo aclara que, aunque los datos de la población que solicita becas «no pueden ser extrapolados la p oblación estudiantil general de la casa de estudios, estimada para 2001 en 25 mil estudiantes, se pueden intentar «proyecciones». En efecto, si el nivel de indigencia de la población general en 1998 era de 9,4%, explica el informe, y en mayo de este año tocó el 21,9%, por la ubicación de los universitarios en el quintil más bajo de ingresos era del 5,2% «podríamos pensar que también se ha más que duplicado, llegando a cifras superiores al 10%». Sobre esa base, el trabajo realizado por Justo y el equipo de bienestar universitario dedujo que unos 2.500 estudiantes -el 10% del total- está con «gravísimos problemas de ingreso per cápita», y resulta una cifra notoriamente superior -aproximadamente el doble- de los que solicitan becas. El trabajo relacionó esta cifra con las solicitudes de becas universitarias al Estado provincial -el programa de Repsol YPF-, que para un cupo de 1.200 en total se presentaron tres mil solicitantes.

Pechen pidió que las residencias universitarias sean eximidas del pago de las obligaciones retributivas y que tanto el Concejo Deliberante como esa casa de estudio profundicen los trabajos en conjunto.

Justo dijo que el dinero de las becas proviene del presupuesto de gastos de funcionamiento, y «aunque el último envío de esa partida corresponde a octubre del 2001, la universidad está al día con el pago». Añadió que «en estos momentos tenemos 73 estudiantes a quienes se les suspendió una beca otorgada por la Nación, que lógicamente sufren la imposibilidad de costear la continuidad de sus carreras».