“Pobreza estructural”

Algunos conceptos que comparto: la pobreza es un concepto multidimensional; no atiende sólo aspectos económicos, sino que también incluye aspectos no materiales y ambientales. Implica no tener la oportunidad de vivir una vida larga, sana, creativa y disfrutar de libertad, dignidad, respeto por sí mismo y de los demás. A la pobreza también se la puede definir como la situación que afecta a las personas que carecen de lo necesario para el sustento de sus vidas, es decir que no pueden satisfacer sus necesidades básicas primordiales. Pobre es la persona que no puede procurarse recursos suficientes para llevar a cabo una vida mínimamente decorosa de acuerdo con los niveles predominantes en la sociedad a la que pertenece. Los pobres quedan al margen del proceso de modernización, por ejemplo de la capacitación que exige el mercado laboral. En nuestro país crece el PBI pero aumenta la pobreza. Esto trae aparejadas sociedades duales, con iniquidad en el reparto de la pobreza. Es posible diferenciar entre pobres estructurales (históricos) que no logran satisfacer las necesidades básicas y los pobres pauperizados, que pueden satisfacer las necesidades básicas cada vez con más dificultad. En nuestro país los pobres estructurales continúan viviendo en asentamientos marginales, villas miseria, conventillos, debajo de los puentes, casas tomadas, etc., ventaja histórica de muchos gobernantes nacionales y provinciales para mantenerlos convencidos del relato. Por su parte un gran número de pobres pauperizados ha pertenecido a la clase media. La incapacidad de los individuos o de un grupo para acceder a los bienes y servicios que satisfagan las necesidades define la condición de pobreza en la que viven las personas. La capacidad que tiene la población de un país para satisfacer sus necesidades depende en gran medida de su actitud económica para producir riqueza, es decir bienes y servicios orientados a este fin. Esta capacidad depende de muchos factores, tales como la existencia de recursos naturales, de mano de obra calificada, de tecnología de capital; además, difiere mucho según los distintos países y también de acuerdo con las diversas áreas en cada uno de ellos. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo presentó en el Informe Mundial del 2014: 1.200 millones de personas viven con menos de u$s 1,25 por día y 1.500 millones de personas viven en situación de pobreza multidimensional, un índice de la pobreza humana, el IPH, cuyo objetivo fue medir las diferentes características de privación de calidad de vida. Este índice toma en cuenta las siguientes variables: porcentaje de la población con esperanza de vida menor a 40 años; porcentaje de adultos analfabetos; porcentaje de personas sin acceso a servicios de salud y a agua potable; porcentaje de niños menores de cinco años víctimas de malnutrición. De acuerdo con este índice, la pobreza humana afecta a una cuarta parte de la población del mundo en desarrollo. Los países que se encuentran en los últimos lugares de la clasificación según el IPH ocupan también los últimos lugares de la clasificación según el índice de Desarrollo Humano. La desnutrición es un fenómeno de alcance mundial directamente relacionado con más de la mitad de los casos de mortalidad infantil. La OMS calcula que la mitad de todas las muertes de niños que ocurrieron en los países desarrollados durante 1995 se debieron a problemas relacionados con la desnutrición. Los grupos más vulnerables de sufrir desnutrición son los fetos en desarrollo, los niños menores de diez años y las mujeres embarazadas. Las consecuencias de la desnutrición pueden ser: incapacidades de por vida; mayor propensión a sufrir enfermedades; menor capacidad de aprendizaje. Las causas de este grave fenómeno son múltiples y de distinta índole (social, política, económica y cultural). Los números no tienen alma pero hablan por sí solos, por lo tanto pobreza, desnutrición, marginalidad, drogadicción, analfabetismo, incapacidades permanentes, enfermedades, falta de educación son sólo algunos de los reclamos históricos, hoy actualizados por el papa Francisco, que intentan solucionar los efectos. La idea sería como enfrentar las causas desde el origen, ya que a modo de ejemplo no nos olvidemos de que el cerebro se desarrolla en un 80% en los tres primeros años de vida y en los siguientes dos años se desarrolla en un 10% más, es decir que hasta los cinco años el cerebro humano se ha desarrollado en un 90%, y este es el “hombre del mañana”. Silvano Giacolla Caruso, DNI 8.119.343 Cinco Saltos


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