Polémica en Bariloche por un molino de viento
Un grupo de vecinos se quejó por los ruidos molestos y el impacto visual producidos por el enorme generador eólico que se levanta en el barrio Virgen Misionera. La instalación pertenece a un físico especializado en proyectos innovadores, que quiere demostrar la viabilidad de su llamativa "cosechadora de viento". Para el municipio, la obra no está autorizada y su propietario debe todavía regularizar el trámite. También le ofrecieron otra ubicación.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- La instalación de una turbina eólica en pleno corazón del barrio Virgen Misionera provocó la enconada reacción de un grupo de vecinos, que se quejaron por el fuerte zumbido que produce y también por el impacto visual de la estructura.
Desde la municipalidad reconocieron que la obra no fue aprobada y no tiene sus planos en regla, e intimaron a sus propietarios para que cumplan con las normativas.
Sin embargo, el secretario de Obras y Servicios Públicos, Juan Carlos Alvarez, reconoció que se trata de un proyecto novedoso que merece una atención especial.
El molino se levanta en el terreno contiguo a la vivienda y el taller de Juan Carlos Bolcich, un físico del Centro Atómico que preside la Asociación de Innovadores Tecnológicos de Río Negro y que ya se hizo conocer por el desarrollo (entre otros proyectos) de un auto a combustible de hidrógeno.
El lugar en cuestión es un barrio de casas bajas y muchos árboles ubicado en el kilómetro 7,200 de la avenida de los Pioneros.
Según Bolcich, no es mucho el ruido que la máquina produce, ya que «cuando hay viento fuerte se escucha como un auto con silenciador»
Sobre la cuestión estética dijo que «es un tema discutible, aunque se puede mejorar» el aspecto del aparato para que contraste menos con el paisaje.
El emprendedor científico reconoció que la turbina, a la que bautizó «cosechadora de viento», pudo generar alguna molestia a sus vecinos pero dijo que ésa no era su intención.
«En realidad le estamos pidiendo a la gente un cachito de colaboración para un desarrollo que es novedoso y ecológico», aseguró. Bolcich trabajó en la idea junto a sus dos hijos, Alejandro y Diego y también quiso destacar la colaboración de su tío Angel, que tiene 89 años.
Explicó que no quiso pedir la habilitación municipal antes de levantar la torre «porque a lo mejor estábamos 2 ó 3 años dando vueltas», aunque aclaró que el lunes último inició los trámites para obtener los permisos correspondientes.
El molino fue instalado hace ya un mes, pero recién en estos días se hizo público el rechazo generado en una parte del barrio. Uno de los vecinos más preocupados, Claudio Rapoport, dijo que las aspas giran sólo en forma esporádica pero cuando lo hacen «el zumbido es realmente muy fuerte».
Aunque hacen la salvedad de que los objetivos del emprendimiento les parecen elogiables, algunos propietarios lindantes con Bolcich están intranquilos por la vecindad con el gigantesco artefacto.
El molino mide 21 metros de altura y sobresale claramente de toda la vegetación circundante. La idea de su constructor es, luego de las pruebas aún en curso, promover su utilización en parajes aislados.
Preocupación por la seguridad
El secretario Juan Carlos Alvarez, dijo precisamente que su mayor preocupación pasa por el aspecto «seguridad» y estabilidad de la estructura, antes que por sus efectos visuales y sonoros.
Confirmó que el municipio no estaba enterado de la obra y que al tomar conocimiento ordenaron su paralización y dieron intervención al Tribunal de Faltas. «Aparentemente se trata de un emprendimiento interesante y novedoso -dijo el funcionario-, pero aún así debe seguir la rutina burocrática de cualquier obra común».
Destacó que el barrio Virgen Misionera «no es una zona industrial» y que todavía Obras Particulares no recibió los planos definitivos del molino, con la certificación profesional de rigor.
Alvarez no descartó que en definitiva el municipio ordene retirar la torre pero refirió que la intención no es obstaculizar el proyecto. Según comentó, le propusieron a Bolcich instalar el artefacto en otro lado, «tal vez en el mismo corralón» de Obras y Servicios Públicos.
«Sabemos que hay vecinos juntando firmas en contra y como no hay una regulación específica, nuestra intención primera es evitar cualquier conflicto, aunque sin desalentar la idea», subrayó el funcionario.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- La instalación de una turbina eólica en pleno corazón del barrio Virgen Misionera provocó la enconada reacción de un grupo de vecinos, que se quejaron por el fuerte zumbido que produce y también por el impacto visual de la estructura.
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