El plan de Pichetto para 2027: frente anti-Milei, cumbre con Cristina Kirchner y la fría reacción del peronismo de Río Negro

El diputado nacional avanza en el armado de un espacio amplio para enfrentar a La Libertad Avanza en 2027, tomando distancia del Gobierno. Las repercusiones de su encuentro con CFK, los recelos del kicillofismo y el silencio prudente de sus exaliados en la Patagonia.

Por Analía Argento

El peronismo y gran parte de la oposición están convencidos de que si la elección fuera hoy, Javier Milei sería reelecto. Las últimas semanas tuvo triunfos clave en el Congreso donde logró leyes como la Reforma Laboral, que promulgó antes de viajar a Estados Unidos acompañado por una numerosa comitiva y una docena de gobernadores. En ese contexto, y tras haberse apuntado como dialoguista en los primeros meses del gobierno de La Libertad Avanza, Miguel Ángel Pichetto empezó una ronda de conversaciones que coparon la rosca justicialista y avanza sobre algunos de sus otrora aliados.

“No se dejan ayudar”, reprochó alguna vez sobre los libertarios cuando buscó, sin éxito, negociar leyes clave. De regreso al rol activo de opositor, intenta seducir a sus excompañeros con un proyecto de unidad que amplíe el espacio hacia otros sectores (un frente amplio anti-Milei). Los candidatos para el 2027, sostiene, deberían ser elegidos en internas abiertas y no a dedo.

Los dardos de Bullrich y el «modelo Lula»


“Volvió a la casita de los viejos”, lo chicaneó Patricia Bullrich en una entrevista en la que recordó que pasó de ser jefe del bloque kirchnerista a compañero de fórmula de Mauricio Macri, mientras que ahora impulsa el armado de un frente como el que en Brasil llevó a Lula Da Silva de regreso a la presidencia.

“Quizá siempre estuvo ahí. En algún momento se sintió incómodo con el kirchnerismo pero después se sintió más incómodo con nosotros, con los que somos más liberales y republicanos, y vuelve a la casita de los viejos”, sentenció la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, que además consideró una “involución” la postura del dirigente.

La cumbre con Cristina y la interna bonaerense


La visita de Pichetto a San José 1111, donde Cristina Fernández de Kirchner cumple su prisión domiciliaria, provocó tanto ruido fuera como dentro del justicialismo, especialmente del bonaerense. En cambio, en Río Negro la mayoría de los dirigentes se mantiene distante y prudente. Al menos un par admiten haber recibido mensajes del diputado nacional o de sus colaboradores para sentarse a conversar. No a todos les parece conveniente un reencuentro con costo político. O quizás no sea el momento, alegan.

Fue el propio Pichetto quien anticipó sus pasos. En diciembre del año pasado, el exjefe del bloque kirchnerista del Senado reveló en conversaciones informales con un dirigente de Río Negro que había iniciado los trámites para visitar a Cristina Fernández de Kirchner. Tras la autorización del tribunal de ejecución de la pena, el encuentro tuvo lugar el martes 24 de febrero.

Lo curioso es que esa información se filtró recién dos días después, el mismo jueves de la sesión preparatoria en el Senado bonaerense donde el kirchnerismo le arrebató la vicepresidencia de la cámara al kicillofismo y también la jefatura del bloque, que quedó en manos del exministro de Seguridad bonaerense Sergio Berni. Esa coincidencia fue interpretada en la gobernación como una estrategia para mostrar que todavía es CFK quien manda en el PJ, y entendieron que Pichetto había sido, por lo menos, un instrumento para hacerlo.

Una vez que el dato circuló, el diputado confirmó la visita en un debate con intendentes, dirigentes sociales y el exsecretario de Comercio Guillermo Moreno. En esa presentación que tuvo lugar en un hotel del Abasto -y esta semana en diversas entrevistas- brindó algunos detalles. Entre otros datos, confirmó lo que contó este diario en la edición del domingo 1° de marzo respecto a su propuesta para conformar un gran frente anti-Milei que dirima sus candidaturas a través de una Primaria Abierta Simultánea y Obligatoria (PASO).

Habituado a la rosca política, Pichetto tiene línea directa con la mayoría de los gobernadores. Sin embargo, la última vez que habló con Axel Kicillof fue en el marco del debate parlamentario por la Ley Bases. Desde entonces –aseguran– no ha habido intercambio entre ellos, aún cuando el gobernador de Buenos Aires está a punto de asumir como presidente del PJ provincial y es el primer anotado en la línea de largada para la carrera presidencial.

Cerca del bonaerense no terminan de confiar y sospechan que Cristina Kirchner alentará a Pichetto para que le obstruya el camino. De todos modos, admiten que comparten con él la idea de definir candidaturas a través de una PASO. La principal detractora de esa posibilidad hoy es Karina Milei, que las quiere eliminar definitivamente y tampoco quiere que los gobernadores desacoplen las elecciones provinciales.

Río Negro: prudencia, distancia y el factor Kicillof


En ese marco Pichetto, que habla con casi todos excepto ahora con la Casa Rosada, se ve obligado a moverse con más prudencia cuando se trata del que fuera su territorio, Río Negro. En el Congreso se lo vio saludando a Martín Soria cuando pasaba de Diputados a la Cámara Alta, mientras que en el recinto cruzó algunas palabras con su colega Marcelo Mango. Según contó Mango a Diario Río Negro, quedaron en tomar un café para analizar la coyuntura y el futuro político.

Mango, representante del Frente Grande y promotor patagónico de la candidatura de Kicillof, cree que la jugada de Pichetto podría ayudar al gobernador. Para volver a reunir a dirigentes distanciados o que enfrentaron en elecciones generales a sus excompañeros –como es el caso del propio exintendente de Sierra Grande– sería necesaria una PASO donde confronten distintos precandidatos. La decisión implicaría el fin del dedo elector de Cristina Kirchner y legitimaría al ganador en un espacio que hoy tiene demasiados conflictos internos.

Cerca de Kicillof apuntan otro beneficio en el inventario K: “Si vuelve Pichetto se termina el dedo acusador contra cualquier dirigente”. No lo dicen por el diputado y exsenador, sino por el efecto derrame sobre el gobernador, al que el sector más ligado a Cristina Kirchner tilda de traidor.


El peronismo y gran parte de la oposición están convencidos de que si la elección fuera hoy, Javier Milei sería reelecto. Las últimas semanas tuvo triunfos clave en el Congreso donde logró leyes como la Reforma Laboral, que promulgó antes de viajar a Estados Unidos acompañado por una numerosa comitiva y una docena de gobernadores. En ese contexto, y tras haberse apuntado como dialoguista en los primeros meses del gobierno de La Libertad Avanza, Miguel Ángel Pichetto empezó una ronda de conversaciones que coparon la rosca justicialista y avanza sobre algunos de sus otrora aliados.

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