«Este peronismo no va a ser el furgón de cola de nadie»: El Turco Asaad asumió la conducción del PJ de Neuquén

Con abrazos entre rivales, la marcha peronista como momento de catarsis colectiva y un discurso que marcó distancia del gobierno de Figueroa, el intendente de Vista Alegre encabezó este jueves la asunción del nuevo Consejo Provincial del partido en el Salón Blanco de Amuc.

Por Mario Rojas

El Salón Blanco de Amuc fue escenario este jueves de un acto que condensó, en poco más de dos horas, todo lo que el peronismo neuquino es: sus contradicciones, su emotividad, sus disputas irresueltas y esa capacidad casi mística de reencontrarse cuando suena la marcha.

José «Turco» Asaad asumió formalmente la presidencia del Partido Justicialista de Neuquén junto a la nueva conducción del Consejo Provincial, ante dirigentes de distintos sectores internos que hasta hace apenas tres semanas competían en las urnas.


Un gesto que habló más que cualquier discurso

Antes de pronunciar una sola palabra, Asaad dio una señal política clara. Cuando recibió el diploma de manos de la Junta Electoral y subió al escenario, convocó públicamente a César Godoy, el dirigente de la UOCRA que había intentado presentar su propia lista a la interna pero quedó afuera por cuestiones formales de los avales.

Godoy no estaba presente, pero en su lugar respondió Ever Urrutia, uno de sus referentes más cercanos, quien subió al estrado en representación de ese espacio.

Fue un gesto deliberado: el nuevo presidente quiso dejar constancia, desde el primer minuto, de que el peronismo que conduce pretende ser más ancho que la lista que lo llevó al triunfo.

El otro abrazo de la noche fue con Juan Domingo «Chule» Linares, su contendiente directo en la interna del 15 de marzo.

El exintendente de Junín de los Andes, referente del kirchnerismo neuquino y hombre de la órbita de Oscar Parrilli, asumió como consejero por la minoría y selló con ese abrazo una foto que el partido necesitaba.

Entre los presentes también estuvieron el intendente de San Patricio del Chañar, Gonzalo Núñez, y el de Barrancas, Rubén Figueroa, figuras que integran la nueva conducción y reflejan el peso de los municipios en este nuevo esquema.


La marcha peronista, el verdadero momento bisagra

Las diferencias entre sectores fueron toleradas, con mayor o menor incomodidad, hasta que alguien ordenó poner la marcha peronista. En ese instante, el Salón Blanco de Amuc estalló.

Un solo grito unificó a kirchneristas, territoriales y peronistas de base en una emoción que ningún discurso político podría haber fabricado. Fue después de esa catarsis colectiva que Asaad tomó el micrófono.


«Este peronismo no viene a ser el furgón de cola de nadie»

El nuevo presidente del PJ neuquino abrió su discurso recordando a los militantes que ya no están, incluyendo a sus propios padres, a quienes describió como peronistas de base que lo vieron «gatear por adentro de las unidades básicas». Desde ese punto de anclaje identitario, trazó la hoja de ruta de su gestión.

«Este peronismo no viene a ser el furgón de cola de nadie«, fue la frase que más resonó en el salón, una definición que en el contexto político neuquino tiene un destinatario implícito: el gobierno de Rolando Figueroa y su armado La Neuquinidad.

La tensión con ese espacio viene acumulándose desde que la senadora y diputada nacional identificados con el oficialismo provincial de La Neuquinidad apoyaron la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, una posición que generó malestar profundo dentro del peronismo y fue parte central del debate en la campaña interna.

Asaad también se refirió a la situación de Cristina Fernández de Kirchner, a quien reclamó libertad en un pasaje encendido del discurso, y habló de «años oscuros» y de proscripciones, en alusión tanto a la condena de la exvicepresidenta como a las maniobras que, según su sector, intentaron impedir la participación de algunas listas en la interna.

«Ya la vivimos, la maniobra rápida de sacarse del escenario a aquellos dirigentes que tal vez con un mensaje claro y contundente pueden construir un nuevo peronismo«, dijo.


Un peronismo que busca volver a los barrios

Más allá de los gestos simbólicos y las definiciones políticas, el discurso de Asaad tuvo un eje programático: la vuelta a las unidades básicas como espacios de formación y contención, no como herramientas electorales de corto plazo.

«Vamos a generar para que pueda capacitarse, formarse nuestros hijos e hijas en este territorio. Hablar con los sindicatos, con los municipios, para que el peronismo también pueda poner en valor a nuestros compañeros y compañeras que a veces les cuesta conseguir un trabajo o parar la olla», sostuvo.

El presidente entrante convocó a retomar la recorrida territorial como método de construcción política, en línea con el nombre de la lista que lo llevó al triunfo —Peronismo Territorial— y con la narrativa que vienen desarrollando desde hace dos años junto a la vicepresidenta Anahí Valdez y el vicepresidente Lucas Riquelme, referente del PJ de Plottier.


El desafío que viene

La conducción que asumió este jueves tiene mandato hasta el 30 de marzo de 2029 y deberá navegar sin mayorías automáticas en el Congreso Provincial, donde el sector de Linares mantiene una presencia significativa.

La apuesta es ordenar la estructura antes de discutir candidaturas. El horizonte electoral de 2027 está en el fondo del escenario, pero el presente impone primero una tarea más urgente: demostrar que ese abrazo entre Asaad y Linares no fue solo una foto, sino el inicio de una reconstrucción de uno de los partidos tradicionales del escenario provincial.


El Salón Blanco de Amuc fue escenario este jueves de un acto que condensó, en poco más de dos horas, todo lo que el peronismo neuquino es: sus contradicciones, su emotividad, sus disputas irresueltas y esa capacidad casi mística de reencontrarse cuando suena la marcha.

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