Por qué la hinchada argentina nunca pasa inadvertida

En los Mundiales, es un espectáculo. Cada vez que la Selección se presenta en una cita mundialista, los fanáticos se roban parte de la atención.




A falta de pocos días para que el Mundial de inicio, los hinchas argentinos que estarán en Rusia ya se encuentran en plena preparación. Una vez más, la parcialidad Albiceleste es de las que mayor cantidad de tickets consiguió, por lo que se espera un apoyo pleno para el equipo de Jorge Sampaoli.

Y qué mejor oportunidad que esta, entonces, para repasar el protagonismo del hincha argentino en cada una de las citas mundialistas.

El verdadero fenómeno de la hinchada comenzó en el Mundial 2006. Argentina empataba 0-0 con Holanda y la afición Albiceleste ganó protagonismo con el conocido “es un sentimiento, no puedo parar”. ¿El protagonista estelar? Maradona, agitando la bandera y con la camiseta puesta. La magnitud del público argentino llamó la atención incluso de Arjen Robben, que salió por unos instantes del banco para visualizar la fiesta en las tribunas.

Ya en Sudáfrica 2010, el aliento argentino volvió a sorprender a propios y extraños. Si bien no viajaron la misma cantidad de hinchas que a Alemania (o que a Brasil en la siguiente cita), los que estuvieron se hicieron sentir fuerte.

Lo que ocurrió en Brasil 2014 superó todas las expectativas. Por resultados futbolísticos y sobre todo por convocatoria. Argentina copó, y la locura que se desató aún hoy sorprende.

Claro, antes de los Mundiales “modernos” también existió el aguante, aunque sin demasiada viralización. Pero aún así hay registros: basta con ver lo que Platini afirmó sobre la hinchada en Argentina 1978.

A prepararse, Rusia. La hinchada argentina ya diagrama los cantitos, el cotillón y la fiesta. Y si los jugadores dan la talla en la cancha, el festejo en las tribunas dará que hablar.

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