Postales de la fiesta

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Mate de por medio: El intendente Horacio “Pechi” Quiroga amenizó el desfile -que duró casi tres horas- con unos buenos mates en compañía de su hija. El intendente estuvo parado durante casi todo el acto y se encargó de saludar a todos los que se acercaban a darle la mano o entregarle cartas y regalos. No escatimó comentarios y risas con la diputada Graciela Muñiz Saavedra, junto a quien presidió el acto. Multitud sobre las vallas: Según el municipio disfrutaron del desfile unas 30.000 personas. Aunque a lo largo de las vallas -desde calle Elordi hasta San Martín- hubo mucha gente no se divisó una gran multitud “agolpada” mirando el acto cívico-militar. En los alrededores la gente prefirió pasear por el otro carril de la avenida sin tránsito vehicular y entretenerse con algunos puestos de artesanos que se instalaron desde temprano en el clásico bulevar. Pancheros y choripaneros coparon las veredas al igual que los vendedores de pochoclos, globos y garrapiñadas. Intransitable: el vallado que instaló el municipio impidió cruzar al avenida Argentina desde el oeste en un largo tramo. Las calles quedaron cortadas dos cuadras antes de la avenida y hacia el norte casi hasta República de Italia. Las vallas se instalaron desde temprano, cerca del mediodía y el tránsito se abrió recién en horas de la noche, cuando terminó el desfile y el espectáculo de los músicos neuquinos. Abuelas “wachiturras”: al ritmo de “Tirate un paso”, un grupo de abuelas vestidas y “lookeadas” como “wachiturras” tuvieron su momento de gloria en el desfile aniversario de la ciudad. Con gorras, piercings, remeras y camisas anchas las abuelas “le pusieron onda”, baile y risas al festejo. Visita accidentada: el grupo de excombatientes de Malvinas de Rosario que llegó a la ciudad para acompañar a sus pares en los festejos, sufrió el viernes un accidente mientras viajaban lo que les demoró el arribo pero lograron participar del acto. El colectivo sufrió un desperfecto mecánico por lo que llamaron a una grúa. El remolcador que enviaron no pudo controlar el peso de los dos vehículos y terminó volcando cerca de la localidad de General Acha (La Pampa), destruyendo el ómnibus casi en su totalidad. Los veteranos sólo sufrieron algunos golpes y estaban en perfecto estado de salud pero lamentaron la destrucción del vehículo que habían estrenado el 2 de abril pasado. (AN)

Abuelas y “wachiturras”.


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