Proyectar para afrontar los contratiempos climáticos

Euroclima es una iniciativa que adapta los sistemas productivos y los medios de vida rurales al impacto de la variabilidad climática. Comunidades del interior profundo de Río Negro y Neuquén participan del programa, que es financiado por la Unión Europea.

Redacción

Por Redacción

Por Diego García Rogel (INTA Bariloche)

Euroclima Plus es un programa financiado por la Unión Europea, que ofrece una amplia gama de servicios especializados orientados a apoyar la implementación de los compromisos del Acuerdo de París en el ámbito de la gobernanza climática, del financiamiento y la asistencia técnica para la ejecución de proyectos con los países latinoamericanos (euroclimaplus.org).
“Esta iniciativa tiene como objetivo aumentar la resiliencia y la adaptación de sistemas de producción de alimentos con base hortícola y ganadera, y de los medios de vida de las familias rurales en áreas de elevada vulnerabilidad a los efectos negativos de la variabilidad del clima y sus cambios”, explicó el ingeniero agrónomo, Juan De Pascuale Bovi, quien coordina el módulo “Producción resiliente de alimentos en sistemas hortícolas-ganaderos de la Agricultura Familiar en regiones climáticamente vulnerables de Argentina y Colombia”.
El INTA Bariloche participa en el proyecto a través del componente “Producción Resiliente de Alimentos (PRA)” que busca fortalecer las capacidades a nivel local, nacional y regional para aumentar la resiliencia al cambio climático, la eficacia de los sistemas de producción agrícola y ganadera en el uso del agua y del carbono, así como las cadenas agro-alimentarias conexas.
Para alcanzar esos objetivos, los esfuerzos apuntan a desarrollar y mejorar los sistemas de información integrales; identificar y aplicar medidas concretas de adaptación/mitigación en el ámbito de la producción agropecuaria y la gestión del agua; identificar, desarrollar e implementar mecanismos financieros; y promover el intercambio de conocimientos y la mejor gestión en la aplicación de medidas de adaptación/mitigación en el ámbito de la producción agrícola, la producción ganadera y la gestión del agua.


El INTA Bariloche es sede de una de las cuatro áreas de intervención del proyecto, junto con Traslasierra-Cordoba; La Plata-Buenos Aires y Caquetá-Colombia.
El proyecto comenzó en octubre de 2019, tiene una duración de 2 años, y cuenta con cerca de 220.000 euros para cada área de intervención. A tal fin se conformó una red en la que participan 36 profesionales entre investigadores y extensionistas, se articula con cinco agencias de extensión rural de Río Negro y Neuquén y participan 130 productoras y productores en los talleres que se realizan en cada sitio de trabajo.

“Esperamos mejorar el acceso y uso de agua, un balance positivo en el manejo del carbono del suelo y la diversificación de ingresos”.

Juan De Pascuale Bovi (Coord. Prod. Resiliente)


El proyecto apunta a cumplir 3 metas entre las que se destacan la elaboración de un análisis participativo donde las comunidades identifiquen cómo perciben los efectos del cambio climático y acuerden medidas para adaptar sus sistemas de producción hacia una mayor estabilidad, resiliencia y mitigación. En una segunda etapa, las comunidades seleccionadas en Argentina y en Colombia deben co-diseñar innovaciones para el manejo de la diversidad, del agua y del balance de carbono que disminuyan su exposición y sensibilidad a la variabilidad del clima, mitiguen los efectos del calentamiento global, y aumenten su resiliencia y capacidad adaptativa. La última meta apunta a que las comunidades diseñen e implementen un sistema de monitoreo – evaluación y un procedimiento comunicacional desde la etapa inicial, que permita a los participantes sistematizar experiencias, evaluarlas, reflexionar en talleres periódicos y recomendar buenas prácticas a nivel comunal y regional.
Las comunidades seleccionadas son de Colipilli, Loncopué y Covunco Abajo, Limay Centro, Pilquiniyeu del Limay, Comallo y Corralito y de Cerro Alto y Chaiful.
Sobre los resultados esperados a largo plazo se busca que: “en ambos países se logren capacidades locales en el acceso y uso de agua, un balance positivo en el manejo del carbono del suelo y la diversificación de ingresos e innovaciones organizacionales”, señaló De Pascuale Bovi, quien agregó: “estas capacidades aumentadas garantizarán la producción suficiente en cantidad y calidad de alimentos en las comunidades y así se reforzará la resiliencia socio-cultural y productiva de las comunidades locales ante el cambio climático y su variabilidad”.

En números

130
Los productores de las provincias de Río negro y Neuquén que participan del proyecto Euroclima.

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