¿Qué piden los argentinos?
Por Mario Filadoro
El miércoles 19 de diciembre pasado ocurrió un hecho inédito en la historia de la República Argentina. Por primera vez la sociedad civil argentina se autoconvocó de manera espontánea para realizar un reclamo colectivo frente al gobierno de turno y frente a la dirigencia política en general. También ocurrió lo mismo durante los días de gestión de Rodríguez Saá.
La sociedad civil argentina ha tomado un papel activo en la escena política. Esto provocó tanto la renuncia de De la Rúa como de Rodríguez Saá. Durante mucho tiempo la sociedad civil ha observado pasivamente a la dirigencia política y mediante su aquiescencia ha aceptado sus injusticias; pero a partir del 19 de diciembre del 2002 esto ha cambiado.
El reclamo social puede verse desde tres puntos esenciales: 1) El fin de la corrupción y de los arreglos políticos a través de la disminución del gasto político, por ejemplo reduciendo la cantidad de concejos deliberantes de todo el país.
2) La incorporación al gobierno de personas capacitadas que digan la verdad de manera clara y precisa, que hagan las cosas correctamente y que no permitan ser influenciados por intereses individuales. La Corte Suprema de Justicia y la propia Asamblea Legislativa (senadores y diputados de la Nación) son instituciones que han perdido la legitimidad popular desde hace bastante tiempo; y es en estos momentos límite que le tocan vivir a la Argentina que se pone de manifiesto tal situación.
3) Un plan de acción concreto y razonable, que pueda ser aplicado adecuadamente a la realidad argentina. En el caso de la gestión de Rodríguez Saá, a diferencia de De la Rúa, prometió a cada sector lo que quería escuchar, y ésa no es la forma correcta de hacer política. En el exterior fue casi imprescindible anunciar el default, ya que no se podía sostener por más tiempo la situación anterior. La manera más acertada de hacerlo fue presentando un plan de acción creíble y que pueda ponerse en práctica adecuadamente.
La situación límite que está atravesando la República Argentina ha dado lugar por primera vez al surgimiento de una sociedad civil en vías de consolidarse mediante una conciencia social y, principalmente, con intereses definidos hacia un objetivo común: el bienestar social de los argentinos.
Lo relevante es que la sociedad por sus propios medios tomó conciencia de que el cambio no sólo es posible sino también alcanzable y que gran parte del proceso de transformación de la República Argentina reside en tal convicción.
El miércoles 19 de diciembre pasado ocurrió un hecho inédito en la historia de la República Argentina. Por primera vez la sociedad civil argentina se autoconvocó de manera espontánea para realizar un reclamo colectivo frente al gobierno de turno y frente a la dirigencia política en general. También ocurrió lo mismo durante los días de gestión de Rodríguez Saá.
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