Reclusión perpetua por el crimen del ex legislador
La pena recayó en el ex policía Oscar Hugo Síntora. Maders había sido asesinado en Córdoba en 1991.
CORDOBA (Especial para «Río Negro»).- La Cámara Primera del Crimen dictó el veredicto en el juicio por el homicidio del ex legislador radical Regino Maders ocurrido en septiembre de 1991 y concluyó así un largo proceso oral y público de diez meses en el que el autor material del crimen recibió la pena máxima.
El tribunal, constituido por tres jueces y dos jurados populares, declaró a Oscar Hugo Síntora «coautor responsable del delito de homicidio doblemente calificado por alevosía y por precio o promesa remuneratoria» y resolvió imponerle la pena de reclusión perpetua.
La citación fue para las 9.30 en Tribunales II. Los primeros en ingresar al recinto se encontraron con Hugo Síntora esperando a los medios. Cuando los micrófonos y grabadores encendidos se le abalanzaron, el imputado comenzó a hablar. Sus palabras serían repetidas luego parcialmente una vez sentado frente al tribunal, dejando en el aire una frase que sí repitió varias veces: «soy inocente».
Minutos más tarde, el tribunal encabezado por Lorenzo Rodríguez ingresaba a una sala en la que aguardaban familiares de Maders y del acusado, periodistas, estudiantes de abogacía, y algunos pocos curiosos o verdaderos interesados.
A las 10.10, Rodríguez pronunció la esperada frase «tiene la palabra», y Síntora, que había amenazado con «decir todo», fue muy limitado. «No vengo a justificar nada porque no hice nada, sólo quiero decirles que soy ino
cente», declaró. Agradeció luego a sus abogados y expresó su deseo de poder compartir el día del padre con sus hijos. «Nada más».
Cinco minutos más tarde la Cámara anunció que se retiraría a deliberar «en base a las pruebas»; el veredicto sería leído después de las 17.
Pasadas las 16.30 la sala comenzó a llenarse de periodistas y familiares de las familias de Síntora y de Maders, estos últimos ingresaron de a poco luego de que la policía revisara que no trajeran armas. La tensión iba en aumento.
Un sacerdote y hermanas religiosas acompañaban a la familia de Maders; un pastor a los Síntora.
Una hora después los fiscales tomaron sus puestos, y enseguida hizo lo mismo el imputado. Luego de que le quitaron las esposas, comenzó la lectura del veredicto. La Justicia ponía fin a 14 años de deuda pendiente. Síntora fue condenado a prisión perpetua por haber asesinado a Regino Maders.
Los fiscales fueron los únicos en conformarse con la resolución judicial. La condena justificó su tarea y también dejó la puerta abierta para la próxima investigación (ya en marcha) contra Luis Medina Allende, como el autor intelectual del asesinato.
La acusación sostuvo que el ex policía Hugo Oscar Síntora emboscó a Maders en la puerta de su domicilio y lo mató con dos de los tres disparos que le efectuó a quemarropa.
La causa, luego de recalar en el despacho de tres jueces de Instrucción (Guillermo Johnson, Oscar Iglesias y César Sarmiento), llegó hasta la Fiscalía de Luis Villalba. La convocatoria del comisario Juan Nievas permitió encontrar el arma homicida. Nievas envió a peritar una de las cinco pistolas 9 milímetros encontradas en un cajón del despacho de Sarmiento, a Gendarmería Nacional. El resultado despejó las dudas, al confirmar que se trataba del arma que mató a Maders y dos posteriores pericias confirmaron la afirmación. Los proyectiles recogidos en el lugar del hecho se correspondían con las estrías de la pistola, según Gendarmería.
La ruta del arma resultó el punto clave para entender la historia. La pistola Browning 9 milímetros, utilizada para matar a Regino Maders tuvo una particularidad clave para la investigación: estaba pintada de negro, con una pintura opaca en reemplazo de la original esmaltada.
La pistola estaba guardada en la vivienda de Síntora, acusado como autor material del homicidio. Nievas armó el rompecabezas del arma desandando la ruta de la pistola hasta llegar a la casa del barrio San Vicente, donde Síntora vivía con su segunda mujer y sus hijos.
Una persona de apellido Guzmán dio un valioso dato sobre una mujer llamada, Blanca Fernández, quien tenía conocimiento sobre e crimen y sabía sobre la existencia de la pistola homicida, vinculando a Síntora.
Blanca Fernández relató al tribunal que Hugo «Oreja» Síntora, hijo del acusado, quien componía una banda con el hijo menor de la mujer llamado Claudio, guardó en su casa de barrio Parque Liceo, un bolso de plástico azul conteniendo armas de puño, entre las que se encontraba la pistola. Síntora hijo y Claudio Díaz, hijo de la Fernández robaban juntos.
El hermano de Claudio, René «Chupa» Díaz, declaró que sustrajo la Browning del bolso guardado y la vendió a un reducidor de armas conocido en el barrio como «Negro Manuel».
Desde allí comenzó la acusación a tirar de la punta del ovillo. «El Negro Manuel», era el mecánico Juan Manuel Herrera, encargado de limar la numeración del arma en cuestión y entregarla al reducidor Claudio Giorgis, actualmente radicado en Miami.
Giorgis, a su turno la cambió por una moto también robada, pagando además 100 pesos al menor Walter Agüero. En un procedimiento en la vía pública la Policía secuestró el arma a Agüero y se la entregó al juez César Sarmiento para realizar un peritaje. Sarmiento la guardó en su escritorio y recién fue descubierta con la causa en manos de los fiscales Luis Villalba y Marcelo Novillo Corvalán, por iniciativa del policía Nievas.
NNievas investigó la ruta del arma desde la asignación de la pistola al policía Eduardo Loyola, ocurrido en 1989. Loyola utilizó el arma para cometer un robo y el Juzgado de Instrucción de Séptima Nominación la secuestró, luego la remitió al depósito de armas la ex seccional Séptima a cargo del oficial Carlos Temporini, encargado de registrar su ingreso. Posteriormente el arma desapareció sin una constancia escrita del depósito. Novillo Corvalán y Villalba sospechan que Temporini le entregó el arma a Síntora.
Tras la condena de Síntora, la Justicia dejó abiertas otras cuestiones importantes en torno al homicidio de Maders: por un lado, pidió investigar los testimonios aportados durante el debate por el ex gobernador Eduardo Angeloz, Eduardo Capdevila, Luis Alberto Sayavedra y Fernando Rocha, en cuanto a un supuesto pago realizado para recuperar el arma homicida. Queda aún por saber si la Cámara resolvió algo en cuanto al móvil del crimen. Al menos por ahora, Síntora fue encomendado por Medina Allende para matar a Maders, pero aún no se tiene certeza del motivo por el que mataron al político.
Nota asociada: Análisis: Un caso político más allá de la condena
Nota asociada: Análisis: Un caso político más allá de la condena
CORDOBA (Especial para "Río Negro").- La Cámara Primera del Crimen dictó el veredicto en el juicio por el homicidio del ex legislador radical Regino Maders ocurrido en septiembre de 1991 y concluyó así un largo proceso oral y público de diez meses en el que el autor material del crimen recibió la pena máxima.
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