Rescate y mejoramiento del chivito del norte neuquino
El castronero cumple una función fundamental dentro de la crianza y reproducción de chivos en la zona norte de la provincia del Neuquén. A pesar de ello, por cuestiones legales su figura no es reconocida. Qué hace y cuál es el pago que recibe por su labor, en la presente nota.
Un lugar llamado “castronería”
El modo de organización del sistema de producción de la ganadería caprina en la provincia del Neuquén basa su perdurabilidad y vigencia histórica, entre otros factores, gracias a la actividad de una figura clave, denominada “castronero”, que concentra la parición de animales en los meses de la primavera de manera estricta.
Las castronerías se ubican en el norte y centro de la provincia, en donde se lleva adelante la trashumancia, que es el tránsito de animales a la veranada luego de su permanencia en la invernada. En este sistema de producción existe un criancero que se especializa en el cuidado de machos en general durante el período de verano. Esta figura se llama castronero y es quien, durante el período de diciembre a marzo o abril, cuida en la cordillera los machos que pertenecen a diferentes productores de una región.
Esta persona puede llegar a cuidar entre 200 y 300 reproductores provenientes de 40 ó 50 productores de su zona. Los machos permanecen alejados del resto del piño donde están las hembras, siendo este cuidado el que permite realizar el servicio de preñez en un momento específico del año, que en el centro y norte de Neuquén arranca en abril extendiéndose hasta mayo. Hacia el este de la provincia este momento de fecundación puede iniciarse más temprano, en marzo.
Este servicio concentrado es el que permite que todas las pariciones de chivitos ocurran en un momento muy acotado de tiempo, en unos 45 días aproximadamente, entre los meses de septiembre y octubre, pudiendo darse nacimientos hasta mediados de noviembre. Al lograr un servicio concentrado, las pariciones se producen en una estación favorable y las hembras pueden sobrellevar mejor la preñez a lo largo de los meses donde hay menos disponibilidad de alimentos. La parición se produce en primavera, coincidiendo con el rebrote en el monte o cuando se produce el verdeo de especies anuales, permitiendo no solamente parir en un momento con menor riesgo de nevadas o de fuertes heladas, sino que a la vez garantizando a la madre el alimento para poder amamantar a sus crías.
El castronero sube a la veranada entre noviembre y diciembre, comenzando allí a recibir los machos.
La relevancia de la actividad del castronero
Con el objetivo de dar visibilidad a la actividad de castronerías como la respuesta socialmente construida frente a la necesidad de estacionar el servicio de preñez en los piños y poner en evidencia la participación en este sistema productivo, del castronero, como un actor no reconocido, un equipo conformado por técnicos del INTA comenzó una investigación en la zona norte de la provincia del Neuquén.
En el marco del proyecto encarado por el Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Pequeña Agricultura Familiar, IPAF Patagonia, junto con la EEA (Estación Experimental) del INTA Bariloche y su AER (Agencia de Extensión Rural) Chos Malal, se pondrá en evidencia la participación del castronero, su rol, así como las características de su actividad. Esta información colaborará en el reconocimiento de su función en las normas que regulan el uso de las tierras públicas.
La actual ley provincial que rige el uso de las tierras fiscales en Neuquén imposibilita su existencia, ya que los crianceros sólo pueden mantener sobre tierras públicas animales de su propiedad.
Casi medio centenar de crianceros son castroneros
A siete meses de iniciado el relevamiento, la estimación es que en los departamentos del norte de la provincia, Chos Malal, Minas, Pehuenches, Norquín y Añelo, existen alrededor de cuarenta castroneros. Este número tiene relación con la cantidad de reproductores machos que hay identificados en los censos, que rondan entre los ocho mil y diez mil animales. Calculando que entre 200 y 300 reproductores son cuidados por castroneros, se puede inferir la existencia de 40 a 50 personas dedicadas a la función.
Lo que se busca con la tarea es inventariar exactamente la cantidad de castroneros, no solamente para conocer su ubicación y saber en qué área trabaja cada uno, sino poniendo además en relieve la función que cumple dentro de este sistema de producción. Si no tuviéramos a esta figura que cuida durante el verano a los reproductores, no se podría manejar el servicio del sistema caprino.
Relevamiento en castronerías del norte neuquino
El trabajo exploratorio de esta investigación se hizo en la veranada del 2014, poniendo a prueba la metodología a emplear, en cuatro castronerías, dos del departamento Minas y dos de Ñorquín. El grueso del trabajo se va a desarrollar esta temporada de verano del 2015, complementándose con entrevistas a los castroneros realizadas en la invernada, en los meses de esta primavera.
En la actualidad se relevaron cerca de 640 castrones pertenecientes a 150 productores de la zona norte.
En el departamento Ñorquín se visitaron los predios de los castroneros Juan Coñaqueo, de la comunidad Huaiquiyan, y Bartolomé Lagos, de la comunidad Maripil. Las actividades se hicieron junto con el Consejo Picunche, organización que nuclea a las comunidades mapuches de la zona norte del territorio neuquino. Los referentes del área de producción que participaron de los relevamientos fueron Sebastián Garrido (comunidad Maripil), Belisario Castillo (comunidad Huaiquiyan) y Alejandra Lagos (comunidad Manqui).
En el departamento Minas, los castroneros visitados fueron José Urrutia, del paraje Mallín Malal y Gabriel Retamal, quien cuida reproductores en un campo ubicado a orillas de las nacientes del río Neuquén, acompañado de Daniel Albornoz en representación de la Cooperativa “Paraíso del Norte”, asociación que nuclea a productores ganaderos de la zona norte del departamento Minas.
De acuerdo con la planificación del trabajo de investigación, se estima la finalización del mismo a fines del 2015, teniendo la temporada invernal para el procesamiento de datos. En las entrevistas se abordan temas referidos a datos específicos del piño, criterios de selección de los castrones y sistematización de los saberes locales. La información a relevar en la consulta es la ubicación del puesto (invernada y veranada), cantidad de animales (chivas, cabrillas y castrones durante el servicio), problemas comunes, procedencia de los castrones, tiempo de reposición y colecta del cachemira (peinado, esquila). Más allá de las observaciones sobre los animales en el momento del cuidado de los mismos en verano, se busca conversar con el castronero en un momento del año de menor actividad y entender su práctica. Esta investigación tiene una dimensión social y otra vinculada con la comprensión del estado de los animales y del rol del castronero dentro del sistema.
Equipo de trabajo y acciones
El grupo que interviene en la investigación está integrado por cinco personas que cumplen diferentes funciones en el corral. En la veranada se encierran los machos y se hacen mediciones relacionadas con las características externas que se registran como evaluación por peso y condición corporal y se hace extracción de fibras con bulbo piloso para la identificación genética y por otro lado se evalúa la calidad de la cachemira.
Al mismo tiempo se hace un relevamiento parasitológico mediante colecta de heces y extracción de sangre para análisis de enfermedades.
Intervienen en la investigación la Dra. María Rosa Lanari y la Ing. Zoot. María Julia Maurino, de la EEA Bariloche, con tareas a campo del Ing. Agr. Javier Mogni, Ing. Agr. Martín Diano e Ing. Agr. Juan Pablo Mikuc, de la AER Chos Malal y el Lic. Martín Moronta y la Dra. Graciela Preda y el Dr. Marcelo Pérez Centeno del IPAF Patagonia.
La exploración de las regiones se hace en el marco del proyecto regional del INTA denominado “Contribución al Desarrollo Regional del Centro y Norte Neuquino” y dará al grupo de trabajo una visión real de la situación actual de la actividad descripta.
Instituto de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Pequeña Agricultura Familiar (INTA IPAF Patagonia)
C. Reg. Patagonia Norte INTA: EEA Bariloche-AER Chos Malal
Un lugar llamado “castronería”
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